Diario del Cesar
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‘Chalecos amarillos’ son cuestionados por insultos antisemitas

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Las autoridades francesas condenaron ayer los insultos antisemitas y ataques contra unidades policiales perpetrados por algunos manifestantes “chalecos amarillos” durante este fin de semana, en el marco de tres meses de protestas contra el gobierno del presidente Emmanuel Macron.

Los fiscales iniciaron una investigación sobre un grupo de manifestantes que gritaron insultos antisemitas contra el filósofo y escritor Alain Finkielkraut durante las manifestaciones en la capital, el sábado.

En otro incidente, un vehículo policial atrapado en un atasco en Lyon, en el sureste de Francia, fue apedreado por manifestantes.

El presidente Macron condenó los improperios contra Finkielkraut, tuiteando: “Los insultos antisemitas a los que ha sido sometido son la negación absoluta de lo que somos y lo que nos convierte en una gran nación. No lo toleraremos”.

Los ataques contra el filósofo, que incluyeron gritos de “Francia es nuestra” y “Sionista de mierda”, fueron captados en video por cadenas de televisión. En cuanto al ataque con piedras contra el vehículo policial en Lyon, fue grabado desde el interior del propio vehículo.

“Estamos bajo ataque y estamos siendo apedreados”, informó un policía. El ministro del Interior, Christophe Castaner, calificó las acciones de losmanifestantes como “intolerables”.

En París, Finkielkraut, de 69 años, quien había expresado su apoyo al movimiento de los “chalecos amarillos” en sus inicios, antes de pasar a la crítica, dijoque estas protestas “son un poco como el Golem (un gigante mítico judío) que avanza rompiendo todo a su alrededor”.

El incidente retrotrajo a primer plano las afirmaciones de Macron en el sentido que recientes actos de vandalismo antisemita ha sido obra tanto de activistas de extrema izquierda como de extrema derecha.

Estos incidentes coinciden con la difusión de un balance policial según el cual los ataques antisemitas se han incrementado en el 74% en un año.

El portavoz del gobierno, Benjamin Griveaux, en declaraciones a la cadena francesa de noticias LCI, dijo que nadie debería confundir a los manifestantes genuinos del colectivo de los “chalecos amarillos” con los extremistas.

Pero advirtió que el movimiento había sido “infiltrado” por grupos de extrema derecha y de extrema izquierda, “que muestran un antisemitismo grosero”.

Las protestas, que carecen de liderazgo organizado, comenzaron hace tres meses y el detonante fue el aumento de los impuestos al combustible, pero rápidamente se convirtieron en un movimiento de protesta contra gran parte de la política del gobierno.

PARÍS AFP