Diario del Cesar
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Un café con el Ministro de Vivienda

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El Ministro de Vivienda, Jonathan Malagón, expuso a DIARIO DEL CESAR sus proyecciones para el departamento en los próximos meses con los diferentes programas que tiene con la entidad.

Hijo de padre cachaco y de madre costeña. Nació en Riohacha, hace 34 años casi que por una casualidad.  A los seis años se trasladó con sus familiares a Valledupar y en la capital del Cesar empezó a crecer como un joven disciplinado, amante del fútbol y dedicado al estudio.

 “Perdón por llegar un poco tarde”, se le escucha decir mientras saluda una a una las personas que están en el lugar y luego, rápidamente, sin margen a ser interrogado, aclara, “me preguntan si soy de Riohacha o Valledupar, soy orgullosamente de la provincia”, exclama.

Llega a la reunión e inmediatamente pide un tinto, ofrece también a los presentes y aclara, que sueña con un departamento próspero y con mejor calidad de vida.

Jonathan Malagón, Ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio, no es un funcionario convencional, al dinamismo, propio de su juventud, le ha impregnado la sagacidad para lograr la mezcla perfecta entre las diferentes regiones del país y así conformar un equipo aceitado.

“Me reuní con los rectores de las principales instituciones universidades del Cesar y les pedí las mejores hojas de vida, para llevar esos estudiantes al ministerio”, explica.

Y es que son estos detalles los que parecen llenar al joven Malagón a tal punto que ni ser la cartera que mayor dinamismo ha mostrado, ni generar buenos comentarios entre diferentes sectores, los que enaltecen su esencia como sí lo hace “contar con tantos cesarenses en mi equipo”.

 Con Malagón, DIARIO DEL CESAR, sostuvo un diálogo en el que abordó temas relacionados con programas en materia de vivienda, agua potable, sanciones y objetivos para los próximos meses.

DIARIO DEL CESAR: Cómo está el departamento en materia de agua potable, a propósito de la temporada seca

Jonathan Malagón: “En el Cesar hay un gran contraste entre los buenos indicadores que tenemos en materia urbana, que en muchos casos, sobre todo en términos de cobertura superan el 90%, y los indicadores rurales donde no solamente hay desafíos de cobertura, también de continuidad y calidad de agua.  Cuando uno mira el Irca que es Indicador de Calidad de Agua encuentra situaciones que son abiertamente preocupantes.  Lo más complejo de todo es que buena parte de estos acueductos rurales todavía no están estructurados algunos, otros están estructurados y no están financiados y lo cierto es que tenemos que buscar una manera para que en los próximos cuatro años podamos adelantar la mayor cantidad de obras, no solo de potabilización, también de tratamiento de aguas residuales en la zona rural del departamento”, indicó el funcionario.

¿Cómo hacer para avanzar en este tema?

 “Estamos trabajando con los alcaldes y el gobernador, unas mesas de trabajo donde estamos priorizando cuáles son aquellas intervenciones que nos permiten llegar a la mayor cantidad de personas en el corto plazo y buscar su financiación bien sea a través de los recursos del BID rural, los recursos de regalías que tiene la Gobernación u obras por impuestos. Hace un mes estuvimos reunidos con la gobernación y los alcaldes y trajimos las primeras empresas para tratar de vender ese portafolio de proyectos de obras por impuestos para el año 2020.  Qué quedamos que íbamos a hacer para los próximos cuatro meses, estructurar esos proyectos, tenerlos listos en la forma en que lo requiere el DNP y Ministerio de Hacienda y empezar a venderos en el segundo semestre del año, para lograr que la mayor cantidad de las empresas privadas puedan invertir en recursos de agua para el Cesar”. Dijo.

En materia de vivienda, ¿qué tiene el Ministerio para el Cesar?

“La gran apuesta del Gobierno Nacional se llama Semillero de Propietarios, que es un módulo de Mi Casa Ya, el programa más exitoso de vivienda que permite a través de un subsidio a la cuota inicial y a la tasa de interés que las familias les sea más fácil comprar una vivienda. Sin embargo Mi Casa Ya no está llegando al estrato 1, allí queremos ayudarles para que puedan hacer un ahorro programado que además los bancarice, que haga que el porcentaje del crédito que tengan que hacer en relación al  valor total de la vivienda sea más bajito y que les vaya generando el hábito de pago mes a mes”, manifestó Malagón.

¿ Cómo lograrlo, cómo pasar de la teoría a la práctica?

 “A través de un subsidio de arrendamiento que puede ser hasta de 500 mil pesos mensuales, eso es muy importante en un departamento como el Cesar, dado que alcanza a cubrir hasta el 100 por ciento del valor del arrendamiento en muchos casos. El que sea beneficiario del subsidio tiene que hacer un ahorro programado de 200 mil pesos mensuales y a la vuelta de dos años va a tener todos los subsidios del Estado para que se puedan convertir en propietario de modo que pague mes a mes sea a lo sumo lo que venía pagando en el arriendo”, explicó.

En su más reciente visita a Valledupar, se conoció que algunos proyectos presentaban atrasos, ¿cómo están?.

“Nosotros no podemos cantar victoria todavía porque tenemos resultados disimiles, en algunos hay una franca recuperación de los proyectos, vienen avanzando a buen paso, van cumpliendo los nuevos cronogramas que hemos trazado y la verdad es que somos optimistas con las intervenciones; en otros, hemos visto dificultades algunas imputables a los constructores, otras imputables a las alcaldías.  Estas reuniones de trabajo nos sirve para saber cuáles son los problemas que tenemos, de quién son las responsabilidades y ponernos entre todos tareas conjuntas que le hacemos seguimiento mes a mes. Estuvimos hace unas semanas, volvemos dentro de un mes a hacerles seguimiento. De momento, decidimos no siniestrar ninguno de los contratos en espera de los avances que tengamos, a la vuelta de 20 días estaremos nuevamente revisando los avances y tomando decisiones”.

Otra preocupación son las viviendas en mal estado en Valledupar, ¿por qué?.

“El principal problema que tiene Valledupar hoy no es su déficit cuantitativo, es decir no es el número de casas que le hace falta al municipio, el principal problema de Valledupar en términos de vivienda es la calidad de las casas. Mientras el déficit cuantitativo es similar al del promedio nacional que puede ser el cinco por ciento de la población, el déficit cualitativo es de dos dígitos, del 10 por ciento, qué quiere decir eso, una de cada 10 casas de Valledupar demanda un mejoramiento de vivienda. Con la Alcaldía, la Gobernación y con el Gobierno nacional juntamos en una fiducia 20 mil millones de pesos que serán usados de manera exclusiva en el programa Casa Digna, Vida Digna, que serán utilizados en subsidios para la familia de seis millones hasta 14.900 millones de pesos para cambiar baterías sanitarias,  pisos, reforzar estructuralmente las paredes, mejorar sus techos, las conexiones intradomiciliarias y eventualmente recursos para la titulación.  Eso nos va a permitir en esta primera generación de intervenciones que más de 1800 familias de Valledupar cambien por completo su realidad patrimonial a través de estas mejoras en sus casas”, expresó.

¿ Cómo hacer para evitar las familias de estrato 1 y 2 sean realmente las beneficiadas?

“Este es un programa que debe estar bien focalizado, al igual que Semilleros de Propietarios, son programas que queremos que lleguen a la base de la pirámide, no podemos tener mejoramiento de vivienda en los barrios estratos 3,4, 5 y 6 .  La idea es que esto llegue a los estratos 1 y 2, los más vulnerables que no reciban más de dos salarios mínimos mensuales; la alcaldía nos va a presentar cuáles son los barrios sujetos a mejoramientos, el Banco Mundial nos va a ayudar a la verificación de estos barrios y la ejecución de la obra se hará de manera centralizada desde el gobierno nacional con Findeter”, expresó.

 Por último, qué acciones tomarán para frenar el derroche de agua en Valledupar, una ciudad que históricamente ha tenido este fenómeno

“En general en Colombia tenemos un serio problema de derroche de agua que como somos una potencia hídrica no lo sentimos hasta que llegan las temporadas de sequía, entonces en el marco de este escenario de variabilidad climática que estamos viviendo y que nos ha llevado  a que más de 130 municipios tengan problemas de racionamiento en la prestación del servicio de acueducto, queremos lanzar un decreto que castigue ese consumo asociado al derroche. Aquellos que consuman más del 50 por ciento del promedio que consume la ciudad, tendrán que pagar una tarifa un poco más alta, teniendo como lógica tratar de mandar una señal a través de precios para racionalizar el consumo pero también conseguir con estos recursos extras para que los operadores cuenten con una fuente alternativa para la financiación de proyectos que sirvan para el almacenamiento y la mitigación en condiciones de variabilidad climática, dicho de otra manera, los que van a derrochar tienen que pagar más plata y esa plata se invertirá en la ciudad”.

De esta manera el joven Ministro de Vivienda nos ha expuesto lo que ha hecho y piensa hacer en el Gobierno de Iván Duque