El gremio arbitral, sin Liga, no tiene trabajo ni pagos, ya que a diferencia de los futbolistas, no tienen salario fijo.
POR:
JOSÉ ALEJANDRO
MARTÍNEZ VEGA
Con la suspensión de la Liga Colombiana debido al coronavirus (COVID-19), además de los equipos, jugadores y la propia industria del fútbol colombiano, uno de los gremios más afectados es el de los árbitros.
A diferencia de los principales protagonistas del espectáculo futbolero, el arbitraje vive de los ingresos por partido, y al no haber competencia, muchos de ellos se quedaron sin recibir pagos como estaban acostumbrados.
Así lo reconoció el instructor nacional y expresidente de la Asociación de Árbitros de Fútbol del Cesar –Arfucesar-, Carlos Romero, quien dijo que a diferencia de otras actividades, el árbitro “no recibe un peso sino por la labor cumplida”.
Añadió además que el 85% de los agremiados en el Cesar no tiene trabajo diferente al realizado en las canchas. “Tenemos muchachos que no trabajan en empresas, algunos sí trabajan, pero la gran mayoría no hace nada diferente, algunos estudian y se ayudan con el arbitraje, con este acuartelamiento la economía se vence, estamos preocupados por la situación alimenticia; es de suma gravedad para el gremio nuestro”, sentenció.
Para Romero, es más preocupante aún la situación de los árbitros de categorías C y menores, ya que sus ingresos son exiguos.
“Desafortunadamente no se ha hablado nada del tema a nivel nacional. Los árbitros profesionales, con lo que ganan quizás tendrán para sortear algo, pero por ejemplo, los árbitros de la C, con lo que se ganan no les alcanza para nada, viven del día a día, y se lesiona hasta la parte alimenticia de sus familias… estamos tratando de solucionar”, indicó Romero.
En el Cesar, cerca de 200 árbitros están afiliados al colegio departamental, y de ellos, solo 6 dirigen a nivel profesional.
“A los árbitros en estos momentos, se les está agotando lo poquito que tenían, dentro de poco van a tener que salir a empeñar porque se acaba lo poquito que tenían”, aseguró Romero.
‘NUESTROS ÁRBITROS VIVEN DEL PARTIDO A PARTIDO’: ARFUCESAR
En lo anterior coincide el árbitro asistente David Fuentes, con 4 años actuando en la Primera División y actual presidente de Arfucesar, quien señaló que el gremio del arbitraje “es uno de los más afectados en este complejo panorama teniendo en cuenta que nuestros ingresos son por prestación de servicios” y al momento de la suspensión, “es obvio que no vamos a recibir honorarios de partidos”.
Explicó Fuentes que el tema es más preocupante a nivel local para los árbitros en el departamento. “Teniendo en cuenta que los muchachos que tenemos en nuestra asociación viven del día a día del arbitraje y al momento de todo estar quieto se da una falta de ingresos para él y su familia, muchos sobreviven con el arbitraje”, dijo.
Como rector del arbitraje en el Cesar, Fuentes lamentó que la asociación no disponga de recursos para poder solventar a sus agremiados.
“Quisiéramos tener las ayudas necesarias para poder solventar las necesidades de cada uno, estamos mirando a ver que logramos para poder darle la mano a ellos en este doloroso momento”, finalizó.
“PIENSO EN MIS COMPAÑEROS DE LA ‘C’
En el mismo sentido declaró el juez central Keiner Jiménez, con 4 juegos dirigidos en la A en 2020, quien también lamentó la situación de muchos de sus compañeros del colegio arbitral
“Gracias a Dios tuve buenas participaciones y lo que pude ganar en estos dos meses es con lo que me estoy solventando, pero pienso en mis compañeros de la C, que los sueldos no son muy buenos, ellos me preocupan más”, expresó Jiménez.
Indicó Jiménez que aunque es consciente que hay que “tomar las cosas con calma y tratar de acatar las recomendaciones”, el panorama es difícil.
“No hemos tocado el tema ante los entes por la misma situación, por ahora tratar de darle ánimos a los árbitros y tratar de ayudar en lo que se pueda, viendo las declaraciones esto va para largo, hay que coger la cosas con mucha fe”, insiste.
Hasta el momento, ningún órgano arbitral a nivel nacional se ha pronunciado sobre la situación que vive este gremio, uno de los más importantes, pero a la vez, de los más golpeados por el parón del fútbol.