Es por su vida, por la de todos, llegó la cuarentena
Llegó la hora cero. Desde hoy 24 de marzo y hasta el lunes 13 de abril, el confinamiento de todos los colombianos en sus casas, con las debidas excepciones, debe cumplirse. Es la respuesta a una amenaza que se expande con rapidez y facilidad, mediante la suspensión al máximo de las relaciones sociales, la manera más efectiva de propagar la enfermedad.
La medida, sin duda traumática para la economía y para la actividad normal de la Nación, es una respuesta oportuna para evitar males mayores. Aunque el porcentaje de muertes se calcula alrededor del 3% de los infectados, en casos como el de Italia se disparó llegando hasta el 8%, debido a la demora en tomar la decisión. Y debe tenerse en cuenta que si bien la inmensa mayoría de la población, en especial los niños, los jóvenes y adultos están en riesgo, son los mayores de 70 años y las personas con otras enfermedades las más expuestas a los desenlaces fatales.
Eso quiere decir que el 9,1% de los colombianos está en alto riesgo, sin desconocer la necesidad de protegerlos a todos. Además, el sistema de salud público y privado no tiene las camas suficientes y las herramientas necesarias para enfrentar el crecimiento del número de casos que pueden llegar a ser una pandemia incontrolable.
Son más argumentos de peso para respaldar la decisión adoptada por el presidente Iván Duque y su gobierno, que le dan continuidad a los toques de queda preventivos decretados por gobernadores y alcaldes de todo el país. Con ello se pone de presente la coordinación que debe existir en todos los niveles del Estado, luego de algunos momentos de confusión que se vivieron en la semana que termina.
Las normas expedidas hasta el momento se han publicado de manera profusa en todos los medios de comunicación para que los colombianos estén enterados de su contenido, de las limitaciones y autorizaciones en ellas establecidas. Puede observarse que si bien no prohiben de manera absoluta la movilidad, están dirigidas a evitar el roce social, la manera más eficaz de romper la cadena de contagio, por lo menos hasta que lleguen las vacunas.
Ya el Gobierno y las autoridades han adoptado las decisiones que corresponden, incluidos instrumentos que ayudan a afrontar las consecuencias de la parálisis. En adelante, somos nosotros los colombianos los que debemos aportar para el logro del objetivo, derrotar una amenaza desconocida e invisible que causa estragos en la salud de los seres humanos sin distinción alguna.
Por eso, el llamado es a la calma, la colaboración y la solidaridad, elementos fundamentales para ganarle la batalla a la pandemia que llegó a nuestro país. En momentos como este se pone a prueba nuestra capacidad de actuar como Nación que se une para protegerse, deja atrás las diferencias y enfrenta el peligro que la acecha.
La emergencia sanitaria que afronta el país por cuenta de la epidemia del Covid-19, que ayer se aproximaba a los 300 casos de contagio confirmados, y con tres muertos, exige de las autoridades una rápida toma de decisiones para ayudar a que el plan de contingencia que se está implementando, especialmente el relacionado con la cuarentena general de toda la población, pueda llevarse a cabo de la forma más eficiente y segura posibles.
Uno de los aspectos más importantes para conseguir la meta del mayor aislamiento social entre los más de 48 millones de colombianos, es evitar que tengan que salir de sus casas. En el logro de este objetivo es clave, por ejemplo, que las familias y hogares puedan aplazar el pago de muchas de sus obligaciones financieras, concentrando sus recursos económicos en los aspectos más prioritarios y básicos, como lo son la compra de alimentos y otros víveres de primera necesidad para poder afrontar de manera tranquila el período de cuarentena que, según lo determinó el Gobierno nacional el sábado, irá inicialmente hasta el 13 de abril, pero es previsible que sea ampliado, según vaya evolucionando la fase de contención del brote epidemiológico en nuestro país.
De hecho tanto desde el Gobierno, el Banco de la República y el sector público financiero, así como desde la banca privada, se han activado en la última semana una serie de medidas para garantizar la liquidez y otras flexibilidades para el pago de deudas de las empresas y los hogares. Sin embargo hay otros frentes que deben ser cubiertos de forma inmediata, por ejemplo el relativo a los servicios públicos domiciliarios. En ese aspecto ya hubo un primer avance: al amparo del Estado de Emergencia se ordenó la reconexión inmediata del agua potable a miles de hogares que la tenían suspendida. Ya el sábado a 51 mil familias se les había reanudado la prestación de este servicio.
La pandemia del coronavirus “se acelera”, pero su trayectoria puede modificarse, estimó la Organización Mundial de la Salud (OMS), instando a los países a pasar al “ataque” realizando pruebas de diagnóstico a todos los casos y poniendo en cuarentena a sus allegados.
“Más de 300.000 casos de contagio del COVID-19 han sido señalados hasta el día de hoy. Es desgarrador. La pandemia se acelera”, pero “podemos cambiar su trayectoria”, declaró el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
La epidemia tardó 67 días en llegar a los 100.000 contagios, 11 más para alcanzar los 200.000 y sólo cuatro días después se llegaba a los 300.000 casos, precisó, en una conferencia de prensa virtual desde Ginebra.
Más de 16.100 personas han muerto por el nuevo coronavirus y más de 341.000 casos de contagio oficialmente diagnosticados se han registrado en 174 países desde que apareció el virus en diciembre, según un balance establecido por AFP, sobre la base de fuentes oficiales. Esas cifras las hemos traído a colación para que usted piense y analice. Es por su vida, por la de todos.