Diario del Cesar
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Condenarán a 20 años al ‘Monstruo de la Soga’

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Luis Gregorio Ramírez Maestre, conocido como ‘El Monstruo de la Soga’ o ‘Monstruo de Tenerife, preso en la cárcel de Alta y Mediana Seguridad de Valledupar, le impondrán una segunda condena por la muerte de tres mototaxistas del Cesar y Magdalena.

La decisión se conoció ayer durante la audiencia de verificación de preacuerdo celebrada ayer en el Palacio de Justicia de Valledupar, ante el Juzgado Quinto Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento, en la que el asesino en serie, ratificó su aceptación a los cargos que le fueron imputados por la Fiscalía Primera Especializada de Barrancabermeja, con la condición de ser condenado en calidad de cómplice y no como coautor de tres casos de homicidio agravado en concurso homogéneo y sucesivo.

Dicha concertación indica que por los tres crímenes, el ‘Monstruo de la Soga’ será condenado a 20 años de prisión y dicho acuerdo será ratificado en la audiencia de lectura de fallo que se llevará a cabo el próximo 13 de marzo en el complejo judicial de Valledupar a las 9:30 de la mañana.

 

LOS CRÍMENES

El primer homicidio fue el de Carlos Alberto Rodríguez Algarín, de 27 años, quien según la Fiscalía, fue ultimado mediante asfixia mecánica por estrangulamiento el 6 febrero de 2010 en el sitio conocido como ‘Finca El Buey’ ubicado en zona rural de Valledupar, por parte del señalado en compañía de otros sujetos que no han sido identificados.

“Según entrevistas y actos de investigación, ese día luego de que se desplazara para llevar el producido hecho por la motocicleta, la víctima fue abordada por un individuo que le solicitó un servicio de transporte para posteriormente entregarlo a otros sujetos que terminaron con su vida, movidos por la intolerancia y aspectos de carácter patrimonial, usando la fuerza física y aprovechándose de su indefensión” relató el acusador.

De otro lado, también se le relacionó el asesinado de Ricardo Alfonso Jácome Carpio, de 24 años, hallado sin vida el 29 de marzo del 2011 en la finca Guasará, situada en la vereda Las Palmitas del corregimiento de La Vega, situada al norte de Valledupar, bajo las mismas circunstancias.

 “Ese martes, la víctima salió de su residencia a las 9 a. m. a recoger a un cliente asiduo que le cancelaba la suma de $30.000 por cada servicio pero no se volvió a saber nada de su paradero; entonces su progenitora denunció su desaparición y días después fue encontrado su cadáver en el sitio señalado, infiriéndose su participación en el hecho en calidad de coautor, pues prestó un aporte necesario que facilitó a otros individuos ejecutar un plan previamente dirigido a darle muerte al joven” aseguró el representante de la Fiscal

Finalmente, el último asesinato asociado a este proceso específico refiere al asesinato de Jesús David Montero Rebolledo, de 19 años, oriundo de Plato (Magdalena), también ultimado mediante estrangulamiento mecánico, a quien encontraron el 20 de noviembre de 2011 sobre las 7 a. m. en el kilómetro 8 de la vía que de ese municipio conduce a Bosconia (Cesar).

“En compañía de otros sujetos, actuando con dolo y sin justificación alguna, colaboró activamente en la muerte del transportador informal, cuyo asesinato no se habría dado si no fuera por su participación al contactar a la hoy víctima y entregarlo a quienes a la postre se convirtieron en sus ejecutores”, acotó.

 

TIENE DOS CONDENAS

Cabe recordar que en agosto del 2013, un juez penal de conocimiento de Bucaramanga lo condenó a 34 años de prisión por el asesinato de otro mototaxista identificado como Jhon Jairo Amador de la Rosa, en hechos registrados en el mes de mayo del 2012, en la vereda Tenerife ubicada en Barrancabermeja (Santander).

El pasado 1 de noviembre, el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Valledupar lo sentenció a 18 años de prisión, también calidad de cómplice mediante preacuerdo, por el crimen del mototaxista Marlon Enrique Ceballos González ocurrido en jurisdicción de San Diego en el 2013.

 

ASÍ OPERABA

Luis Gregorio Ramírez Maestre, nacido en el corregimiento de La Mina, jurisdicción de Valledupar, es el responsable de sembrar el terror entre los mototaxistas en cinco departamentos, empleando una macabra técnica que aprendió, según él, en las filas del paramilitarismo.

El método que utilizó para ejecutar a los hombres se basó en un complicado sistema de nudos que ataba alrededor del cuello, las manos y las piernas de las víctimas. Estos amarres se activaban con el movimiento de las extremidades para provocar una muerte sistemática, lenta y atroz.

Cuando sus víctimas, hombres entre los 19 y 30 años de edad, de estaturas no mayores a 1.70 metros, morían ahorcados bajo su propio peso, generalmente atadas a un árbol, Ramírez los sepultaba o los dejaba a la intemperie para que sus cuerpos se descompusieran. Luego, tomaba algunas de las pertenencias de los cadáveres para conservarlas en su casa.