El Cesar: sitiado por la extorsión
“Hola, tío me capturaron con droga y me están pidiendo $800.000 para soltarme, ayúdeme por favor, necesito ese dinero, solo tiene que enviarlo a esta cuenta…”.
Es el testimonio de Adrián*, uno de los cientos habitantes de Valledupar que fue engañado mediante una llamada que le hiciera un sujeto el cual fingió la voz de su sobrino para extorsionarlo.
Y es que no solo a él le ocurren este tipo de situaciones, en repetidas ocasiones estos hechos han sido denunciados por parte de la ciudadanía vallenata. Dice que a sus casas hacen llamadas de supuestos familiares que están en problema pero que la única solución es el dinero.
Es una ‘ola’ de llamadas extorsivas la que se ha presentado por estos días en la capital del Cesar. Muchas veces los delincuentes se identifican como disidentes de las Farc o miembros de autodefensas para exigir entre $50.000 y $20.000.000. La Policía ya detectó que la mayoría de esas llamadas provienen de La Tramacúa, como es conocida la cárcel de máxima seguridad de Valledupar.
Así lo dijo, el director Antisecuestro y Antiextorsión de la Policía, el brigadier general Fernando Murillo, quien evaluó el fenómeno y trazó las estrategias para combatir la ‘lluvia’ de llamadas.
La principal recomendación que hace el alto oficial a los cesarenses es que si reciben una llamada de estas, cuelgue inmediatamente e informe al Gaula de la Policía. Dijo tener certeza que quienes llaman no son disidentes de las Farc sino reclusos desde Valledupar, desde donde no tienen ninguna capacidad de hacer un daño físico.
“Hay algunas cárceles en donde a través del Inpec tienen equipos especializados de bloqueadores. Realmente, no han funcionado al ciento por ciento. El Inpec ha tenido muchos problemas porque las cárceles en Colombia están en sectores urbanos y desafortunadamente, muchas de las empresas operadoras de servicio de telefonía también tienen sus antenas muy pegadas a los muros de las cárceles. O sea, que cuando queríamos afectar la señal interna de la cárcel para que no haya comunicaciones, se terminaba afectando al ciudadano del común. Eso llevó a muchas demandas y el Inpec tuvo que responder económicamente. Realmente, la estrategia de los bloqueadores no fue tan eficiente como pensábamos, pero el trabajo de allanamiento nos ha tocado atacar este fenómeno”, explicó el alto mando.
Pero las llamadas no solo se hacen a teléfonos fijos. Varias personas como Adrián* a quien hemos reservado la identidad por seguridad, han recibido en sus celulares llamadas de números desconocidos o con cualquier Sim Card, desde donde los extorsionistas comienzan a preguntar por el núcleo familiar y poco a poco se van ganando la confianza de sus víctimas. “La verdad yo si giré dinero a nombre de una persona, me dio miedo denunciar el mismo día, pero luego fui a las instalaciones de Policía y puse en conocimiento el caso. Así como yo han caído muchos, y todo por temor a denunciar, hay que rectificar antes de hacer cualquier pago”, contó la víctima.
Lo más preocupante es que tanto desde la Judicial como de ‘La Tramacúa’ de Valledupar se hacen este tipo de llamadas amenazantes, los delincuentes hacen preguntas al azar, y la única intensión de ellos es que algunos caigan en su trampa.
“Estamos pidiéndoles a los comerciantes, a los gremios económicos, son más de cuatro mil personas que permanentemente nos están escribiendo si hay alguna situación de inseguridad reportarla. Hemos identificado que desde cárceles como La Tramacúa, en Valledupar, en de donde reclusos llaman más, haciéndose pasar por grupos armados residuales o por grupos de autodefensas gaitanistas”, añadió el general
En Valledupar se han presentado extorsiones por devolución de bienes, principalmente, el hurto de motocicletas y a cambio exigen dinero para devolverlas. Esto en ocasiones se ha presentado en las invasiones de Los Guasimales y Brisas de La Popa, a donde tienen que llegar las víctimas para recuperar sus artículos, siempre y cuando lleven el dinero de la extorsión pactada, lo que quiere decir es que les toca pagar dos veces el valor del vehículo, y en caso de que llamen a la Policía podrían peligrar sus vidas, pero son muchos los valientes que lo han hecho y han preferido acudir ante las autoridades para decir ‘Yo no pago, yo denuncio’.
En cuanto a tema de inteligencia la Policía hizo un trabajo importante; pues de años anteriores se han visto los resultados; se han desarticulado estructuras de delincuencia común. Se ha identificado en este momento haciéndose pasar por grupos armados residuales. Para el 2020 l Ejército Nacional, la Fiscalía, Gaula, la Sijín y la Sipol tienen uno de los mayores retos y es poder identificar las personas que están extorsionando a los comerciantes en los municipios del departamento del Cesar y ponerlos a disposición de la autoridad que así lo solicite.
Las llamadas telefónicas en los últimos días se está viviendo en esta ciudad, pero también son muchas las amenazas a las que están sometidas las víctimas. “Ojo con denunciar a la Policía, usted tiene familiar y corre peligro…”, es lo que mencionando los extorsionistas los cuales tienen claro qué hacer, pero que son vigilados por las autoridades mediante sistema operativo las 24 horas del día.
La extorsión es un delito consistente en obligar a través de la utilización de violencia y amenazas a una persona para realizar, tolerar u omitir un acto en contra de su voluntad, con la intención de generar provecho ilícito o beneficio económico para sí o para un tercero.
Por eso, el ciudadano debe comunicarse inmediatamente a la línea 165. Desde allí verifica y el Gaula atiende al ciudadano, le da unas instrucciones y planifica todo para que la investigación sea un éxito.
“Necesitamos que la ciudadanía nos llame y nos denuncien estos hechos. Es importante que tras recibir la llamada, el ciudadano no entable conversación con estos sujetos y cuelgue inmediatamente porque cuando la víctima habla con estos delincuentes, ellos tienen la capacidad de sonsacarle información, de amedrentar y de atemorizar. A veces, el ciudadano termina consignando cuantías que van desde $50.000 hasta $20 millones”, finalizó diciendo el brigadier general Fernando Murillo.
PRESENCIA DE LA POLICÍA
Según el Departamento de Policía del Cesar los 562 uniformados que se encuentran a disposición de Valledupar salieron a las calles a través de diferentes planes de registro, control y campañas de prevención durante la noche del viernes, sábado y domingo.
La estrategia implementada por las autoridades permitió una reducción de un 60% en los actos de inseguridad teniendo en cuenta los reportes entregados durante el primer mes del año 2020.
Para Luis Enrique Galvis Núñez, secretario de Gobierno Municipal, las acciones de las autoridades son la respuesta al llamado realizado por el alcalde Mello Castro en los consejos de seguridad.
“Acompañamos a la Fuerza Pública en el cumplimiento de la importante labor legal y constitucional de la recuperación de la seguridad del municipio de Valledupar. La ciudadanía debe acompañarnos en el sentido de que se debe rodear a las autoridades para arroparlos y decirles que estamos con ellos desde el cumplimiento legal, creando una articulación entre autoridades, administración municipal y comunidad para que la seguridad se construya de manera óptima”, especificó.
Los despliegues de los uniformados se desarrollaron en las cuatro áreas establecidas como zonas rojas o focos de inseguridad: Comuna Uno que compone los barrios 9 de Marzo, El Carmen, Zapato en Mano, Alta Gracia y el sector de La Macarena; Comuna Tres con los sectores Primero de Mayo, Mareigua, Nando Marín, Villa Haidith, El Páramo, Lorenzo Morales y Tierra Prometida, y la Comuna Cinco con las localidades La Nevada y Bello Horizonte. Las invasiones Brisa de La Popa, Futuros de los Niños, Alto de Pimienta y Guasimales, también están entre los puntos vulnerables en materia de inseguridad.
Actividades que de acuerdo con el reporte de las autoridades dejaron como resultado cuatro capturas en Valledupar: una por el delito de tráfico, fabricación y porte ilegal de armas de fuego, otra por orden judicial y dos por fuga de presos. Al mismo tiempo, en los registro se logró la recuperación de una motocicleta y el decomiso de 24 armas cortopunzantes y una arma de fuego calibre 7.65 y dos cartuchos para la misma.
“Estaremos no solo acompañando sino que además estaremos exigiendo los resultados pertinentes para el bienestar de nuestros vallenatos y el compromiso de mantener las estrategias que con lleven en definitiva a la erradicación del delito en Valledupar”, expresó Galvis Núñez.
De igual forma, las autoridades indican que la seguridad es un compromiso de todos, motivo por el cual le solicitan el apoyo de la ciudadanía e invitan a informar cualquier hecho que afecte la seguridad y tranquilidad de la comunidad a las líneas de emergencia 123 y 156.