Diario del Cesar
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Juez deja en libertad a capitán acusado de violar a una oficial

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Testimonios aportados por el capitán le permitieron al Juez concluir en principio que los hechos no corresponden a como los denunció la teniente que dijo haber sido ultrajada.

LE PROHIBIERON TOMAR E IR A FIESTAS LABORALES

Un giro de 180 grados tomó ayer el proceso al que concurre el capitán de la Policía Eduardo Andrés Mechan Prieto, comandante del Distrito de Curumaní acusado del delito de violación por parte de una teniente de la misma institución, tras escuchar el Juez de conocimiento una serie de testimonios que relatan la manera previa a cómo ocurrieron los hechos que son materia de investigación por parte de la justicia.

Y la principal decisión, la libertad, aunque con restricciones del capitán de la Policía Eduardo Andrés Mechan Prieto, el oficial seguirá vinculado al proceso. La determinación anunciada en la tarde de ayer por el Juzgado Segundo Penal Municipal con Funciones de Control de Garantías, ante el cual se desarrollaron las audiencias concentradas desde el pasado jueves, causó desazón en la oficial que denunció el hecho.

El uniformado con más de 13 años al servicio de la institución, fue denunciado por el delito de acceso carnal violento el pasado 24 de noviembre por la intendente Kelly Johana Sierra Pinedo, de 30 años, quien asegura que este la accedió sexualmente y en contra de su voluntad, al interior de uno de los alojamientos del comando de la Policía del Cesar, poco después de que ambos y otros oficiales estuvieran departiendo en el casino policial, como parte del festejo de ‘La noche azul de los oficiales’, que se celebró el 23 de noviembre del 2018.

La decisión fue decretada por el despacho judicial tras más de cinco horas de debate que se realizaron en la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento, en las que la Fiscalía 12 Seccional en encargo de la Seccional Caivas pidió que fuera cobijado con una medida de detención domiciliaria, en tanto que la defensa del acusado demandó su libertad.

“Dicha medida consiste en la obligación de presentarse periódicamente cuando sea requerido ante el juez o la autoridad que designe. Esta es suficiente porque se trata de un oficial de la Policía Nacional a quien no se le ha vencido en juicio, a quien debe reconocérsele la prevalencia de su presunción de inocencia; a quien debe tenérsele en cuenta que según el informe de captura, se presentó voluntariamente inmediatamente se enteró de que en su contra existía una orden de arresto”, explicó el juez cuando relataba las razones que lo llevaron a tomar la determinación.

Durante su intervención también mencionó que los otros motivos que sustentan su decisión radican en que el oficial no tiene antecedentes ni anotaciones, ni siquiera de carácter disciplinario, lo cual permite prever que efectivamente comparecerá ante las autoridades judiciales cada vez que sea requerido para el desarrollo normal de toda la acción procesal penal.

LAS RESTRICCIONES QUE LE IMPUSIERON

Sin embargo, aunque el dictamen del tribunal favoreció al implicado al no privarlo de la libertad y permitirle seguir en ejercicio de sus funciones como comandante del 4 Distrito de la Policía del Cesar, con sede en Curumaní, le fueron impuestas ciertas prohibiciones a fin de que no incurra en las condiciones que supuestamente habrían gestado el escandaloso hecho.

“Se le impone igualmente la obligación de tener buena conducta individual, familiar y social, con especificación de la misma y su relación con el hecho. En este caso el despacho considera pertinente imponerle la obligación de abstenerse de consumir bebidas embriagantes, por lo menos durante el desarrollo de la presente actuación procesal, así también la de no concurrir a integraciones de índole laboral en la misma vigencia, debido a que eso tiene relación con el hecho por el que se le investiga. Por último, para garantizar lo anterior, se le impone la prohibición de salir del país hasta tanto un juez de conocimiento determine si lo absuelve o no”, acotó el juzgado.

Por su parte, el defensor del capitán Merchán Prieto, William Mejía Mussa, explicó que algunos elementos por él mostrados durante la diligencia de solicitud de medida de aseguramiento permitieron que el juez acogiera la petición que este había hecho, y aunque el oficial no estará en prisión, si continuará vinculado a la investigación que ahora se desarrolla en su contra.

“También es una medida pero es menos invasiva a la personalidad y libertad de la persona. Eso solicitamos y eso acogió el juez, no de manera caprichosa, porque se habían sustentado y mostrado unos elementos materiales probatorios que de una u otra forma desvirtuaban esa presunción de autoría o participación de mi representado en el hecho que se le había imputado. Estos se basan en una serie de entrevistas de personas que estuvieron departiendo con mi representado y la presunta víctima, otros documentos como peritazgo de Medicina Legal, antecedentes y otros elementos que fueron tenidos en cuenta por el juez, permitiéndole determinar que no era necesaria la medida de aseguramiento intramural”, dijo el jurista.

DENUNCIÓ POR CALUMNIA

Finalmente, respecto a la contradenuncia realizada por Merchán Prieto contra la intendente Sierra Pineda por el delito de calumnia, aclaró que el proceso está en una etapa incipiente dado que la denuncia se instauró el 24 de noviembre y aún no se conoce a que Fiscalía le correspondió la investigación.

“Estábamos precisamente enfocados en conseguir elementos para lograr la defensa de este proceso en particular. Ayer (jueves) se leyeron apartes de esas entrevistas y fueron suficientes para controvertir algunas de las cosas que había dicho la presunta víctima en la denuncia. Por lo pronto el sigue trabajando normalmente; está temporalmente de vacaciones y luego se reintegrará a sus labores en calidad de capitán de la Policía en Curumaní. Por eso está en libertad y su presunción de inocencia esta incólume; ahora lo que sigue es conseguir elementos para demostrar que todo ha sido un montaje de la presunta víctima”, acotó.

SE DECLARÓ INOCENTE

Cabe recordar que en la tarde del pasado jueves, el capitán fue imputado en calidad de autor y a título de dolo por el delito de acceso carnal violento, al que no se allanó.

“El 24 de noviembre del 2018, sobre el medio día, la teniente profesional de 30 años se encontraba departiendo en la piscina que se ubica en el comando central de la Policía del Cesar, en compañía de otros agentes. De repente, de manera arbitraria, usted (Merchán Prieto) tomó un celular que estaba en una mesa, de propiedad de la víctima, y salió caminando hacia uno de los alojamientos que está cerca al casino y se encerró allí. Ella, al observarlo, se dirigió hasta la habitación para reclamar su celular, de tal suerte que allí es abordada violentamente por usted, que la tomó por las extremidades y la tiró bruscamente a una de las camas. Utilizando la fuerza, logró rodarle la pieza de baño que vestía para accederla sexualmente por su vagina, en contra de su voluntad. Ella forcejeó por un momento, intentó golpearlo para que la soltara, pero ello fue fallido ya que usted logro saciar su deseo sexual utilizando la violencia y la fuerza bruta”, dijo la Fiscalía durante la imputación.

Aseguró después que eso fue corroborado por el Instituto de Medicina Legal mediante informe pericial del 26 de noviembre de 2018, que en su aparte final concluye que ‘tenía dos equimosis que corresponden a hematomas, y aumento de sangre en un órgano a nivel de genitales externos de maniobras sexuales y/o penetración reciente. Se evidencia huella de lesiones recientes caracterizadas por múltiples equimosis leves y moderadas a nivel de miembro superior e inferior. Las lesiones encontradas en la superficie corporal de la víctima son ocasionadas con mecanismo de trauma contundente y estas generan una incapacidad de 15 días’.

LAS PRUEBAS DE LA DEFENSA

En la sustentación que hizo el apoderado del imputado para argumentar su petición de libertad, detalló las declaraciones de algunos de los uniformados que participaron de la celebración que se llevó a cabo al interior del comando en el día de los hechos.

Una de ellas sostiene que la mujer había estado besándose con varios oficiales esa noche pero que con ninguno de ellos compartió mayor tiempo que el que tuvo con el hoy acusado, cuestionando la actitud de la denunciante.

“Hubo unas veces que si le correspondían. Vi el momento en que mi teniente Kelly besaba y trataba de abrazar locamente a mi coronel J3, pero él le sacaba el cuerpo. Ella insistía hasta que llegó el momento en el que se dio por vencida, bajó la guardia; luego se fue a donde estaba mi capitán Merchán y después de un rato empezaron a hablar y se comenzaron a besar, él si le correspondió. Todo transcurría de manera normal, entonces ellos se agarran de gancho y se pierden para los lados de las habitaciones”, relató el defensor sobre una de las entrevistas.

Ayer  mismo el capitán Merchán regresó a sus actividades cotidianas.