Más de quince puestos de peluquería y cosmética ambulantes, están instalados en el centro de Valledupar. Las autoridades insisten en el cumplimiento de las normas de salud establecidas en la Resolución 2117 de 2010.
POR:
NINOSKA
REYES URDANETA
El arreglo de la imagen personal forma parte fundamental de toda mujer vallenata. Las visitas a las salas de belleza son frecuentes, y las peluquerías y cosméticas ambulantes, se han convertido en sus preferidas, quizás por ofrecer costos más accesibles a los bolsillos de las interesadas.
Pero la gran pregunta que ronda es: ¿son una alternativa, o están afectando el espacio público en el centro de la ciudad? El Callejón De Pedro Rizo, las principales calles del centro y los espacios de la Galería, se han convertido en los lugares preferidos de las trabajadoras de la belleza, quienes en su mayoría son migrantes venezolanas.
Depilan cejas, bozo, axilas; hacen pedicure y manicure, cepillan y planchan el cabello al aire libre y entre el transitar de las ciento de personas que a diario recorren el área comercial de la ciudad.
Esto significa que sí son una alternativa para los consumidores, pero a su vez el gran dolor de cabeza de los funcionarios de la Oficina de Espacio Público de la Alcaldía de Valledupar, que aunque hacen operativos de sensibilización y las exhorta a legalizarse, ellas se quitan y aparecen por otra parte, como por arte de magia, ya que lo importante es hacer la plata que requieren.
El olor a cera de depilar, el ruido del secador, la resina para uñas, esmaltes, creyones de ojos, betum para las cejas, son algunas de las señales que orientan a las clientas a buscar los servicios. Además de su vestimenta negra y las sillas color rosa que serían la línea de identificación de estos salones de belleza ambulantes.
En un recorrido que realizó el equipo del DIARIO DEL CESAR por el centro de la ciudad, se pudieron observar más de quince puestos que generan empleo a unas cien personas, de las cuales el 95% son de origen venezolano.
Estas estilistas atienden al día un aproximado de mil clientas entre los distintos servicios que ofrecen y entre la cantidad de puestos ambulantes que hay en la ciudad. Los precios están en un 50%, por debajo de los ofrecidos en las peluquerías o estéticas legalmente establecidas en la ciudad, de allí la gran demanda que tienen y la preferencia por parte de las vallenatas.
ALERTA DE DESALOJO
Esta situación no es nueva en Valledupar ni en otras ciudades colombianas, desde que se presenta el fenómeno migratorio, sin embargo, las alertas de las autoridades siempre han estado presentes y durante varios operativos las han invitado a establecerse en un local, porque además deben cumplir con algunas normas sanitarias promovidas por la Secretaría de Salud Local.
En el mes de julio de 2019, la Oficina de Espacio Público de la Alcaldía, otorgó un plazo de tres meses a siete de estos puestos de belleza, para que desalojen las vías y se ubiquen legalmente el algún local comercial, medida que fue alargada y hasta la fecha sigue en conciliación.
La medida se tomó respondiendo a la Resolución 2117 de 2010 que establece las normas y reglamentos para este tipo de negocios, tomando en cuenta que el ejercicio de las actividades de estética ornamental puede constituir un riesgo para la salud pública, cuando se ejecutan sin el cumplimiento de las normas de higiene y bioseguridad.
La resolución tiene por objeto establecer los requisitos para la apertura y funcionamiento de los establecimientos que ofrecen servicios de estética ornamental, los cuales deben contar con concepto sanitario favorable, expedido por la Entidad Sanitaria de su jurisdicción.
Aquellos locales de estética ornamental que, adicionalmente oferten y realicen servicios de estética facial y corporal, deben cumplir con lo establecido en la Resolución 2263 de 2004 y las normas que la adicionen, sustituyan o modifiquen.
En situaciones de riesgo grave para la salud pública y dentro del marco de dichas competencias, las Entidades Territoriales, adoptarán las medidas sanitarias de seguridad, adelantarán procedimientos y aplicarán las sanciones a que haya lugar conforme a lo dispuesto en los artículos 576 y siguientes de la Ley 9 de 1979.
Así mismo, en caso de incumplimiento de los requisitos previstos en la presente resolución y con base en el riesgo asociado, las Entidades Sanitarias competentes determinarán las frecuencias de las visitas de inspección, vigilancia y control correspondiente, e iniciarán el proceso sancionatorio a que haya lugar.
La Secretaría de Salud Local les ha reiterado en varias oportunidades, que las peluquerías deben cumplir con los requisitos de la Resolución 2117 de 2010, por lo tanto las callejeras no son legales y las recomendaciones se limitan a informarles sobre el cumplimiento de la norma.
En el 2019 se socializó la norma con personas de la población Lgtbi, a quienes a través de un proyecto con la Gobernación del Cesar, se promoverá la peluquería comunitaria. Esta medida se extendió a las personas que trabajan en el Callejón De Pedro Rizo, a quienes citó espacio público
PROBLEMA DE ESPACIO PÚBLICO
De acuerdo al último reporte del año 2019, realizado por la Oficina de Espacios Públicos de la Alcaldía de Valledupar, el problema se viene presentando desde el año 2018, cuando la alcaldía otorgó permiso a vendedores estacionarios en el callejón de Pedro Rizzo, pero se convirtió en un negocio y los dueños arrendaron los espacios para instalar esas peluquerías que hoy día han creado anarquía.
En una oportunidad, se realizó una jornada de sensibilización junto a la Secretaría de Salud, para solicitar a los propietarios legalizar los negocios, ya que de lo contrario se procederá al desalojo, por cuanto es una actividad que no se puede permitir bajo ninguna circunstancia.
Ante esta situación se espera que la nueva administración, adopte medidas más drásticas, ya que además generan problemas de espacio público.
Hasta el momento, en la Alcaldía de Valledupar no ha sido nombrado el nuevo jefe de la Oficina de Espacio Público, por lo que no se pudo conocer sobre las acciones que se podrían tomar para resolver este problema.
HABLAN LAS ESTILISTAS
Sentada en su silla debajo de un árbol, estaba Neiluz Padilla, quien de manera improvisada colocó su aviso y al aire libre ofrece sus servicios de estilismo.
Indicó ser venezolana y por más de un año ha estado trabajando la peluquería en Valledupar. “Durante la temporada de Navidad decidí instalarme en el centro de la ciudad para aprovechar el movimiento de personas. Ofrezco precios más bajos y hasta atiendo a las personas que solo cuentan con el 50% del costo. Llegó un nuevo año, y solo esperaré las medidas que tomará el Gobierno municipal”, afirmó.
Danyer Flores, otra de las estilistas, dijo que por más de cuatro años ha estado instalada en las inmediaciones del Callejón De Pedro Rizo. Tiene cinco puestos para atender a las clientas y asegura cumplir con todas las normas de seguridad e higiene que exigen las autoridades.
Nelly Dávila considera por su parte, que su trabajo ha sido una alternativas para las mujeres de Valledupar, ya que a pesar de no estar formalmente en un local comercial, el trabajo es calificado y muy buscado en la zona.
Katerine Belisario afirmó que tanto Migración Colombia, como representantes de la Alcaldía hacen constantes operativos, pero hasta ahora no hay alternativas que permitan la formalización de los locales. “Se necesitan muchos recursos y por ahora esperamos de la compresión de todos para seguir trabajando sin problemas”.