´Falta que la justicia condene a mi agresor´
Luego de conocer la sanción disciplinaria que le impuso la Procuraduría General de la Nación al capitán Eduardo Mérchán por haberla violado en una de las habitaciones del Comando de la Policía de Valledupar, la teniente Kelly Sierra habló y pidió justicia.
A pesar de que le alegra saber que finalmente se está haciendo justicia por la agresión sexual de la que fue víctima, con la confirmación de la destitución e inhabilidad de su agresor, para la capitana de Policía Kelly Sierra dos cosas empañan su tranquilidad.
La primera, el juicio penal contra el destituido capitán Eduardo Mérchán por violación aún no arranca; y la segunda, la notificaron de que la Policía la investiga por admitir que el día que fue abusada estaba consumiendo licor, dice la nota publicada por El Tiempo.
LOS HECHOS
Los hechos ocurrieron el 24 de noviembre del 2018, en el casino de oficiales del comando del departamento de Policía Cesar, durante la ‘noche azul’, tradicional fiesta de oficiales de Policía por Navidad.
La investigación y decisión de segunda instancia de la Procuraduría dice que el capitán de la Policía Eduardo Andrés Merchán Prieto obligó a Sierra, quien para entonces era teniente, a tener relaciones sexuales con él, algo que no fue consentido y por ende fue una violación.
Por ello, el 26 de diciembre la Procuraduría confirmó la destitución e inhabilidad por 14 años al capitán Merchán por acceso carnal violento.
Para la oficial Sierra, quien lleva 11 años en la Policía, saber que el Ministerio Público le dio la razón es un motivo de alegría, dijo: “no solo por mí sino por muchas mujeres que han temido denunciar. El hecho de poder hablar, enfrentar toda la situación y finalmente ir esclareciendo positivamente todo hace que sea motivo de tranquilidad”.
Añadió además que es extremadamente importante motivar “a otras mujeres que han sido víctimas de este flagelo a denunciar, estamos defendiendo un derecho, y que por el hecho de ser mujeres no estamos obligadas a aceptar situaciones en contra de nuestra voluntad o que agreden nuestra integridad, tanto física como psicológica. Es una llamado a todas las mujeres que han sido víctimas de esto, que se den cuenta de que hay que hablar, y realizar todos los procesos legales ante la Fiscalía, y en el caso de servidores públicos, también ante la Procuraduría”.
Sobre cómo ha sido todo tras haber sido víctima de una agresión sexual dentro de la institución y de parte de otro policía, Sierra, de 31 años de edad y que con alegría recibió su ascenso a capitana el pasado 15 de diciembre, contó que ha sido todo un proceso de atención tanto física como psicológica.
“Ha sido un proceso evolutivo. Al inicio fue bastante complejo todo, pero logré realizar mi curso de ascenso, llegué a trabajar a Medellín, hasta hace poco no sabía si iba a ascender o no por problemas médicos a raíz de la situación con el capitán, pero gracias a Dios se dio, pero ha sido una prueba para mí”, dijo.
LA INVESTIGAN
Hoy dice estar más tranquila. Ella trabaja en el departamento de Policía de Antioquia. Sin embargo, para la oficial un lunar en todo esto fue la notificación que recibió hace un mes de una investigación que le abrió la Policía por consumir alcohol el día en que fue violentada.
“Es muy triste decir que estoy denunciando un hecho que es bastante delicado y me aperturan una investigación por haber aceptado que había consumido bebidas embriagantes que eran patrocinadas por la misma institución”, contó.
Y agregó que ese día, en el que posteriormente fue agredida sexualmente, había oficiales más antiguos y de más alto rango que también estaban consumiendo licor, pues se trataba de una fiesta oficial de la institución.
Aunque en estos momentos la capitana Sierra está en vacaciones, esperará poder enfrentar esa investigación cuando regrese. En ese proceso interno, explicó, tiene derecho a defenderse.
JUICIO PENAL AÚN NO EMPIEZA
No obstante que el Ministerio Público, después de un año de los hechos, profirió decisiones sancionatorias en primera y segunda instancia, no ha sucedido lo mismo en el proceso penal.
Nixon Forero, abogado de la oficial, dijo que en el proceso ya se hicieron la imputación y la formulación de acusación, pero que el juicio no ha comenzado puesto que, por un lado, la defensa del capitán Eduardo Merchán ha pedido pruebas que la misma Procuraduría consideró innecesarias, y por otro, el paro y la vacancia judicial han impedido seguir con las audiencia preparatorias.
La última audiencia, que fue cancelada, estaba citada para el pasado 4 de diciembre, y aún no se ha fijado nueva fecha.
EL RELATO DE LA FISCALÍA
“El 24 de noviembre del 2018, sobre el medio día, la teniente profesional de 30 años se encontraba departiendo en la piscina que se ubica en el comando central de la Policía del Cesar, en compañía de otros agentes. De repente, de manera arbitraria, usted (Merchán Prieto) tomó un celular que estaba en una mesa, de propiedad de la víctima, y salió caminando hacia uno de los alojamientos que está cerca al casino y se encerró allí. Ella, al observarlo, se dirigió hasta la habitación para reclamar su celular, de tal suerte que allí es abordada violentamente por usted, que la tomó por las extremidades y la tiró bruscamente a una de las camas. Utilizando la fuerza, logró rodarle la pieza de baño que vestía para accederla sexualmente por su vagina, en contra de su voluntad. Ella forcejeó por un momento, intentó golpearlo para que la soltara, pero ello fue fallido ya que usted logro saciar su deseo sexual utilizando la violencia y la fuerza bruta”, dijo la Fiscalía durante la imputación.
Aseguró después que eso fue corroborado por el Instituto de Medicina Legal mediante informe pericial del 26 de noviembre de 2018, que en su aparte final concluye que ‘tenía dos equimosis que corresponden a hematomas, y aumento de sangre en un órgano a nivel de genitales externos de maniobras sexuales y/o penetración reciente. Se evidencia huella de lesiones recientes caracterizadas por múltiplesequimosis leves y moderadas a nivel de miembro superior e inferior. Las lesiones encontradas en la superficie corporal de la víctima son ocasionadas con mecanismo de trauma contundente y estas generan una incapacidad de 15 días’.
‘DEMOSTRAREMOS SU INOCENCIA’: DEFENSA
“Como defensa traemos elementos materiales probatorios que descubriremos para controvertir los que trae la Fiscalía para inferir la autoría de mi defendido en ello y pedir una medida de detención. Las cosas tienen que aclararse y luego se darán cuenta de que todo lo que se ha dicho por los medios no es verdad, porque tenemos la tranquilidad de que él no ha incurrido en esa conducta. No estaba huyendo ni fue removido de su cargo, como se había dicho; por el contrario, decidió presentarse por su propia cuenta al contar con pruebas para defenderse”, dijo el abogado del Capitán Merchán en su momento
LO QUE DIJO LA OFICIAL EN SU MOMENTO
A las dos semanas de haber se conocido la denuncia, la entonces teniente Kelly que para la fecha tenía 30 años dijo en una entrevista que a pesar de haber estado calmada tras hacer la denuncia por el escandaloso hecho, se vio forzada a hacerlo público al sentir que la institución a la que representaba le daba mal manejo a su caso e inclusive, se estaba dudando de su profesionalismo.
“Es un llamado para que las autoridades presten atención a este tipo de situaciones que, como me pasó a mí, le pueden pasar a cualquiera, no solo en la institución sino en cualquier lugar. Le hice el reclamo al comandante (de la Policía del Cesar), porque quería prudencia en el proceso, pero finalmente tomé la decisión de hacerlo público al no hallar ninguna respuesta positiva por parte de la Policía y por lo que estaban hablando de mí. Además, me parece importante que este caso tenga la atención necesaria, como cualquier caso de esta naturaleza. Es una forma de demostrar un hecho real y con pruebas, y con los medios de comunicación, hemos logrado tener eco”, dijo la presunta víctima.
También aseguró que a pesar de que algunos días atrás fue notificada que se adelantaría su curso de ascenso dentro de la Policía Nacional, ésta aún no se ha pronunciado ante ella respecto al caso que ha generado repudio a nivel nacional.
“El coronel (Mauricio Pedraza Rocha) no ha hecho ninguna manifestación por el tema. No sabría decir con qué fundamento mis superiores no tomaron acciones inmediatas luego de que conté lo ocurrido, desconozco los argumentos de por qué obraron de esa forma y de esa manera. Ahora, mi denuncia es clara y espero una respuesta clara, como cualquier víctima que busca respuestas. Esto no se puede permitir ni adentro ni afuera de la institución”, indicó.
Cabe recordar que, según la fémina, se había reincorporado a la seccional Cesar de la Policía apenas 20 días de la fecha de la festividad en cuestión, a raíz de una incapacidad de seis meses que tuvo por causa de heridas que recibió durante una lucha cuerpo a cuerpo con un delincuente y que la dejó lesionada de la rodilla, por lo que fue intervenida quirúrgicamente.
Aparentemente, dicha licencia le sería prologada, pero finalmente asistió a la integración tras la insistencia de unos superiores para que hiciera parte del acto y durante el presunto forcejeo que tuvo con el sindicado, nuevamente se fracturó.
“Luego de mi denuncia, el capitán interpuso otra por injuria y calumnia y me citaron a una audiencia de conciliación el pasado 12 de diciembre. Yo me presenté y dije que no iba ni quería conciliar. Para mi sorpresa, ni el capitán ni su abogado se presentaron y por eso se cerró la investigación”, puntualizó.
LO DEJARON EN LIBERTAD
En libertad, aunque con restricciones, quedó el capitán de la Policía Eduardo Andrés Mechan Prieto tras la decisión anunciada por el Juzgado Segundo Penal Municipal con Funciones de Control de Garantías, ante el cual se desarrollaron las audiencias concentradas
El uniformado con más de 11 años al servicio de la institución, fue denunciado por el delito de acceso carnal violento el pasado 24 de noviembre por la intendente Kelly Johana Sierra Pinedo, de 30 años, quien asegura que este la accedió sexualmente y en contra de su voluntad, al interior de uno de los alojamientos del comando de la Policía del Cesar, poco después de que ambos y otros oficiales estuvieran departiendo en el casino de la sede, como parte del festejo de ‘La noche azul de los oficiales’, que se celebró el 23 de noviembre del 2018.
LAS RESTRICCIONES QUE LE IMPUSIERON
Sin embargo, aunque el dictamen del tribunal favoreció al implicado al no privarlo de la libertad y permitirle seguir en ejercicio de sus funciones como comandante del 4 Distrito de la Policía del Cesar, con sede en Curumaní, le fueron impuestas ciertas prohibiciones a fin de que no incurra en las condiciones que supuestamente habrían gestado el escandaloso hecho.
“Se le impone igualmente la obligación de tener buena conducta individual, familiar y social, con especificación de la misma y su relación con el hecho. En este caso el despacho considera pertinente imponerle la obligación de abstenerse de consumir bebidas embriagantes, por lo menos durante el desarrollo de la presente actuación procesal, así también la de no concurrir a integraciones de índole laboral en la misma vigencia, debido a que eso tiene relación con el hecho por el que se le investiga. Por último, para garantizar lo anterior, se le impone la prohibición de salir del país hasta tanto un juez de conocimiento determine si lo absuelve o no”, acotó el juzgado.
SE DECLARÓ INOCENTE
Cabe recordar el capitán fue imputado en calidad de autor y a título de dolo por el delito de acceso carnal violento, al que no se allanó.
“El 24 de noviembre del 2018, sobre el medio día, la teniente profesional de 30 años se encontraba departiendo en la piscina que se ubica en el comando central de la Policía del Cesar, en compañía de otros agentes. De repente, de manera arbitraria, usted (Merchán Prieto) tomó un celular que estaba en una mesa, de propiedad de la víctima, y salió caminando hacia uno de los alojamientos que está cerca al casino y se encerró allí. Ella, al observarlo, se dirigió hasta la habitación para reclamar su celular, de tal suerte que allí es abordada violentamente por usted, que la tomó por las extremidades y la tiró bruscamente a una de las camas. Utilizando la fuerza, logró rodarle la pieza de baño que vestía para accederla sexualmente por su vagina, en contra de su voluntad. Ella forcejeó por un momento, intentó golpearlo para que la soltara, pero ello fue fallido ya que usted logro saciar su deseo sexual utilizando la violencia y la fuerza bruta”, dijo la Fiscalía durante la imputación.
Aseguró después que eso fue corroborado por el Instituto de Medicina Legal mediante informe pericial del 26 de noviembre de 2018, que en su aparte final concluye que ‘tenía dos equimosis que corresponden a hematomas, y aumento de sangre en un órgano a nivel de genitales externos de maniobras sexuales y/o penetración reciente. Se evidencia huella de lesiones recientes caracterizadas por múltiples equimosis leves y moderadas a nivel de miembro superior e inferior. Las lesiones encontradas en la superficie corporal de la víctima son ocasionadas con mecanismo de trauma contundente y estas generan una incapacidad de 15 días’.
Otro de los argumentos con el que contó la Procuraduría, fue el resultado de los médicos forenses y la historia clínica de la teniente emitida por el servicio de urgencias de un centro asistencial de esta ciudad, donde acudió la víctima tras presuntamente ser abusada sexualmente.