Rosa Elena Villabon Valencia, fue condenada por el delito de homicidio agravado que le formuló la Fiscalía por el asesinato de su compañero sentimental, en hechos ocurridos el pasado 23 de diciembre en zona rural de Codazzi, tras celebrar un preacuerdo. Según la teoría del acusador, esta le prendió fuego al cadáver luego del crimen.
Luego de que la Fiscalía 27 Seccional de Codazzi le imputara el delito de homicidio agravado, por los hechos ocurridos en diciembre del 2018 en Agustín Codazzi, centro del Cesar, el Juzgado Tercero Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento la condenó a 22 años y nueve meses de prisión.
Se trata de Rosa Elena Villabon Valencia, quien aceptó los cargos por el asesinato de su compañero sentimental Arquímedes Tarifa Vargas, en la pasada Nochebuena con arma blanca e incinerar su cadáver días después.
“La hoy condenada mató utilizando arma blanca a su compañero sentimental Tarifa Vargas por lo que se concluye que la procesada conociendo y queriendo la ejecución la conducta que le endilga la Fiscalía General de la Nación, de manera libre y voluntaria lesionó el bien jurídico de la vida (…) En consecuencia ejecutó el punible de homicidio agravado por lo cual se hace responsable y se le impondrá una pena275 meses de prisión” indicó el togado en la vista pública.
Cabe recordar que la aprehensión de la mujer se dio cuando por su propia voluntad, se dirigió a la estación de Policía de Codazzi señalando que su compañero sentimental yacía sin vida al interior del inmueble en el que residían sobre la Serranía del Perijá en esa misma jurisdicción, puesto que lo había ultimado a puñal cuando trataba de defenderse de un ataque que este intentaba hacerle.
LA TRÁGICA NOCHEBUENA
“Ella relata que en la mañana del 23 de diciembre habían estado discutiendo por plata, como siempre ocurría, y que la situación se tornó tan acalorada que él intentó apuñalarla con un cuchillo. Que ella como pudo, se lo quitó y con ese mismo le dio unas cuatro puñaladas en el tórax y se murió. Luego lo arrastró hasta una zanja y lo tiró ahí”, reveló una fuente judicial.
Dijo también que, de acuerdo a lo manifestado por la misma sindicada, para evitar que los gusanos se comieran el cuerpo del occiso, intentó quemarlo en el lugar donde lo arrojó.
“Le prendió candela al cadáver, pero al ver que no se quemaba, le tiró cartones, paja, papel y otro tipo de elementos, pero aun así no lo lograba. Luego se dirigió hasta el pueblo, hizo sus diligencias y compró gasolina con la que al regresar, incineró a la víctima y después lo tapó”, dijo la fuente.
Finalmente, acotó que la supuesta homicida decidió entregarse a las autoridades, pese a que estas no conocían el hecho, al ser persuadida por un pariente cercano de que lo hiciera, luego de que ella le confesara que lo había ultimado cuando él pretendía matarla.
Luego de presentarse ante las autoridades, estas se desplazaron a la finca Dios Verá, ubicada en una zona de difícil acceso, a cuatro horas del casco urbano del municipio de Codazzi, y allí hallaron calcinado el cuerpo de la víctima que luego fue trasladado a la morgue del Instituto de Medicina Legal en esa misma población, para que le practicaran la necropsia.