La sesión del senado de la República, augusto recinto de la democracia colombiana, terminó ayer en una decepcionante recocha, promovida por los llamados parlamentarios alternativos. La protesta con cacerola, pitos y la estridencia de quienes participaban del saboteo, impidió un debate serio y a profundidad de la Reforma Tributaria. ¿Es eso oposición?