París (Francia), hija única de la pareja conformada por Raúl Baldión (artista, pintor y escultor) y Claudia Fischer (directora de arte), pasó su infancia en Italia y su adolescencia en Colombia.
Por
Sergio Villamizar D.
Un video corto, realizado sin muchas pretensiones, se convirtió en viral y logró más de 18 millones de reproducciones. Hizo que la actriz, productora y directora colombiana, Paola Baldión, emprendiera un recorrió por Estados Unidos de costa a costa en búsqueda de las raíces de los pobladores de este país de inmigrantes.
El resultado de esta travesía es ‘I Am Migration’, un documental que se ha presentado en festivales de cine de distintas partes del mundo, y que ahora, de manera gratuita, tendrá su estreno mundial el próximo 4 de diciembre a través de Youtube, donde los espectadores podrán conocer este periplo y lo que descubrió sobre el origen de los estadounidenses.
Nacida en París (Francia), hija única de la pareja conformada por Raúl Baldión (artista, pintor y escultor) y Claudia Fischer (directora de arte), pasó su infancia en Italia y su adolescencia en Colombia. Su carrera profesional comenzó en la televisión colombiana con la serie ‘Amor A mil’, dirigida por Harold Trompetero, y luego pasó al cine en la película ‘Retratos en un mar de mentiras’, ópera prima del realizador Carlos Gaviria, papel por el cual ganó el premio a mejor actriz en los festivales de Amiens (Francia), Guadalajara (México) y el premio Macondo en Colombia.
Recientemente trabajó en la película “Lady of Guadalupe”, un proyecto dirigido por Pedro Brenner, y “Love doll”, largometraje dirigido por Michael Flores. Ambos estarán en cartelera en el 2020.
LARGO RECORRIDO
Cómo ha sido el desarrollo de este documental?
Llevamos dos años en este proceso y queremos que la gente lo vea. Es la primera vez que hago documental y es mucho más difícil que hacer ficción, porque aquí no tienes un guión y en realidad no sabes dónde vas a terminar. El guión va surgiendo lo que vamos encontrando en el camino, para luego visualizar todo lo que grabamos por meses y a partir de eso, escribir un guión. Todo un camino al revés.
¿Cómo inició todo este recorrido que terminó en un documental?
Todo comenzó con un video que se volvió viral a través del cual mostraba mis diferentes etnias basado en una prueba de ADN que me hice. A partir de eso, tras compañías de pruebas de ADN me contactaron y me ofrecieron patrocinio para un proyecto, así que les contamos la idea que teníamos del documental.
Ellos nos dieron 400 pruebas de ADN para que las repartiéramos. Lo que hicimos fue un viaje por carretera desde Nueva York hasta Los Ángeles, siguiendo el mismo recorrido que hicieron inmigrantes europeos. Así, vamos contando ese proceso y cómo eso hizo que se desplazara la población indígena. A la vez, narramos lo que actualmente ocurre en Estados Unidos y sus serios problemas que existen en este país en temas de migración.
¿Cómo nació la idea de este documental?
Teníamos la idea de hacer un documental sobre migración, hacer lo opuesto que hacen los políticos y los medios sociales que deshumanizan este fenómeno, y nosotros queríamos humanizar a los migrantes, pero cuando llegó la propuesta de estas compañías, todo fue mucho más claro, con una base científica para demostrar que todos somos viajeros, migrantes.
¿Qué fue lo más sorprendente del viaje?
Lo lindo es que no sabíamos con qué o con quién nos íbamos a encontrar. Cada personaje que nos encontramos fue una sorpresa y descubrir su ADN y todos se sorprendieron con el resultado. En origen, nada es lo que uno espera.
Lo que queríamos demostrar es que por más norteamericanos que se sintieran, ellos mismos provenían de una migración, y efectivamente, todas las personas venían de migraciones.
Solo encontramos una persona que era indígena era completamente americano, los demás venían de otros lugares. Lo interesante es que su ADN era de todo América, entre Alaska, Centroamérica y tribus amazónicas.
¿Qué tan fácil fue lograr que la gente compartiera su información genética?
Había un poco de todo. Había gente que no quería compartir su información genética por motivos de privacidad. A otros no les interesaba hablar mucho de esos temas, y habían otros que sí lo querían hacer y saber, con ellos trabajamos.
¿Cuánto tiempo les tomó ese recorrido?
El recorrido nos tomó dos meses. Viajamos, entregando las pruebas y luego devolvernos por el mismo camino para entregar los resultados.
¿Cómo fueron las pruebas de ADN que realizaron?
Son pruebas genéticas que van entre 300 y 500 años atrás, pero existen pruebas más costosas que van miles de años atrás, donde se puede demostrar que todos, al final estamos relacionados con África. Al final, todos somos hermanos, venimos de lo mismo.