Frentes guerrilleros que actuaron en el conflicto quieren pedir perdón
POR:
NINOSKA
REYES URDANETA
El conflicto armado dejó muchas heridas en el territorio colombiano, y el departamento del Cesar no escapó a esa realidad, para lo cual la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), viene realizando un serie de acercamientos para vincular testimonios de víctimas relacionadas a siete grandes casos, en los que figuran los secuestros y falsos positivos.
Lamentablemente la sociedad cesarense está de espaldas a esta gran posibilidad de cerrar brechas que necesitan sanar, por lo que la JEP realizó en Valledupar el quinto seminario Hacia la consolidación de la paz: Balance y perspectivas de la justicia transicional en Colombia, en el que participaron además el Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI) de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá y la UNAL- La Paz.
La primera sesión tuvo lugar en la ciudad de Bogotá en la Universidad de la Sabana, la segunda se efectuó en la ciudad de Manizales, la tercera en Ibagué en la Universidad de Ibagué, y la cuarta en Medellín en la Universidad EAFIT, gracias al convenio firmado entre la Universidad Nacional de Colombia y la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) con el apoyo de universidades locales.
El Seminario se desarrolló a partir de dos paneles: Trayectoria y Retos de la Justicia Transicional en Colombia y Expectativas de la sociedad colombiana frente a la Justicia Transicional, con la coordinación y moderación de Claudia Mosquera Rosero-Label, profesora de la Universidad Nacional de Colombia – Sede La Paz, y Ricardo Peñaranda, director del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la UNAL- Bogotá.
CASOS DE SECUESTROS, LOS MÁS REGISTRADOS
Danilo Rojas, magistrado de la sección de Apelación de la JEP, manifestó que organización es el componente de justicia del Acuerdo de Paz firmado en la Habana, y tiene como responsabilidad juzgar a los máximos responsables de los delitos cometidos durante la guerra en Colombia, es decir, tiene bajo sus responsabilidades juzgar tanto a guerrilleros como a miembros de la fuerza pública, que de alguna manera hayan participado en el conflicto armado.
La responsabilidad que tiene la JEP es histórica, porque fue creada tras acuerdos entre las partes en conflicto, mientras que en otras partes el mundo, son impuestos por los ganadores. El componente de justicia tiene como centro las víctimas del conflicto y es primera vez que tienen una vocería importante en la JEP, es decir, pueden participar de comienzo a fin en los procesos judiciales que se están registrando.
En el departamento del Cesar hay un enlace territorial, la JEP tiene algunos canales constituidos que permiten, entre otras cosas, obtener la información que se requiera para los casos que se están adelantando.
La Jurisdicción Especial para la Paz, en este momento tiene adelantados siete grandes casos, y la idea es que se puedan juzgar a los máximos responsables de los mayores crímenes cometidos en la guerra. Los casos que se han abierto son los que tienen que ver con secuestros y falsos positivos, con estos dos ejemplos se nota la responsabilidad de los cabecillas de la guerrilla y de los falsos positivos por parte de altos mandos militares.
De allí la JEP hará un juzgamiento simultáneo, seguro y el Cesar tienen mucho que aportar, reiteró el magistrado Danilo Rojas.
Para las víctimas del conflicto, hay que considerar que no son solamente las indemnizaciones, sino que es una reparación integral para lo cual debe haber una serie de medidas de carácter simbólico, pero también que tengan que ver con la reparación del daño causado a las víctimas.
CESAR NECESITA DESPERTAR
Claudia Mosquera Rosero-Labbé, profesora de la Universidad Nacional sede La Paz, dijo por su parte, que la sociedad tiene que abrazar a la JEP, Cesar es un departamento que sufrió mucho por el conflicto armado, tiene muchas heridas abiertas y las JEP es una guía para sanar o al menos aliviarlas.
“Necesitan que no vuelvan a abrirse más, es una invitación al departamento a que crea en el sistema de justicia, en sus bondades y que si es posible influenciar en cada uno de los casos abiertos. Sobre el secuestro, el Cesar sufrió en carne propia este delito, en estos momentos necesitan intervenciones, el proceso está abierto para personas que quieran contar su experiencia, para conocer qué miembros de las FARC intervinieron en ese caso, qué les pasó y por qué lo hizo; pero el departamento del Cesar es el que menos testimonio tienen”.
Ratificó que hay un problema, y es que la sociedad cesarense está de espaldas a esto, cuando la mayoría de los casos son de secuestro. “Los dos frentes guerrilleros que actuaban en la época, quieren pedir perdón a la sociedad cesarenses por haber cometido tantos secuestros, entonces allí el Cesar tiene la oportunidad de preguntar a los victimarios que pasó, porque lo hicieron”.
La sociedad necesita liberar esas emociones que seguramente tiene muy arriesgados, y eso permitirá construir un departamento plural donde se vuelvan a tener confianza los unos con los otros.
Ricardo Peñaranda, director del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Nacional, indicó que la actividad hace parte de una serie de labores, de pedagogía sobre el funcionamiento de la JEP, que es una realidad, algo que ya supremamente organizado y funcional.
De allí la necesidad de la vinculación de la sociedad, de que hayan diferentes puntos de vista para fortalecer la legitimidad de la JEP.
En el Cesar, Medellín, Bogotá, Popayán se ha llevado a cabo un contacto con la sociedad que debe apropiarse no solo de la JEP, sino de los órganos del sistema de la verdad.