Diario del Cesar
Defiende la región

Mara Nieto, la diseñadora de la paz

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POR:WILLIAM ROSADO RINCONES

Cuando se dan puntadas sin dedal, sin dudas, se tiene confianza en la precisión del tejido y la destreza en la aguja, esa fue la visión que tuvo una mujer humilde quien, a pesar de tener una discapacidad visual, sacó su vida adelante y hoy es un ejemplo para seguir, porque su mirada cual águila, la lanzó precisa a su objetivo: erradicar la discriminación y la pobreza que la ahogaba a ella y su familia.

Ella es, Mara Nieto, diminuta como su nombre, pero gigante como un faro que alumbra en medio de un mar lleno de huracanes. No la amilanó nacer y crecer en el fuerte oleaje de la pobreza, en donde su lancha de esperanza zozobraba en cada amanecer.

El hambre fue su compañera permanente, la que terminó fortaleciéndola, para buscar ese norte que los del sur, raramente saben donde queda, pero buceó en medio de las vicisitudes y lo encontró. Esta dama, hoy sí puede hablar de cortes y diseños, porque supo confeccionar su estilo de vida, ahora, es dueña de su propia felicidad, después de un largo itinerario sin poder encontrar el ‘hilo’ de su estructura emocional.

Aprendió empíricamente el arte de coser, su pie en el pedal era como un acelerador que entre más fuerte le daba, iba viendo cada vez más cerca la luz al otro lado del túnel, porque en el otro extremo venía dejando atrás la discriminación y una violencia que la acorraló sin que tuviese razón alguna del porqué la victimizaban.

“El tema de diseño y confección nació como propósito de recuperar nuestro estado emocional como sobrevivientes del conflicto armado, no era fácil estar sin ocupar el tiempo libre por todas las secuelas que deja la guerra a las que hemos sufrido la violencia sexual desapariciones forzadas, homicidios y desplazamientos. Es muy compleja la situación sobre todo para nosotras las mujeres y yo personalmente los sufrí, por eso decidí reunirme con un grupo de amigas con idénticas circunstancias, para intercambiar esas experiencias y descargar esas emociones y ayudarnos mutuamente”. De ahí según Mara Nieto, surgió este grupo de mujeres que hoy visten al mundo con las prendas de la paz.

EL HAMBRE SU COMPAÑERA

Desde su misma niñez, nunca supo, que se necesitaban tres comidas para ajustar un crecimiento sano, una vez al día era suficiente el bocado que a veces no llegaba y se esperaba la noche con un lánguido bostezo de conformidad que se rendía en las tinieblas, para esperar un amanecer con más piedad.

Tal vez, por esas falencias nutricionales, no creció mucho en estatura y su cuerpecito no moldeaba la llegada de la pubertad, por eso erróneamente le vaticinaron que nunca podría tener hijos, desde ese momento, se dedicó a velar y cuidar el crecimiento de retoños ajenos y los visitaba en hospitales y les entregaba todo ese amor que de acuerdo con su errado profeta no podría darle a los que salieran de su vientre.

Esa dedicación, especialmente por los niños enfermos la movió a buscar dinero para la atención e intervención de los que necesitaban procedimientos quirúrgicos, en ese trance se enteró que para eso había presupuestos oficiales, pero que no se veían y empezó una labor sabuesa, para indagar qué hacían esos recursos.

Estos primeros callos pisados por esa jovencita que apenas dejaba la niñez comenzaron a generar los problemas de violencia que después le tocó enfrentar, y que terminaron en amenazas y desplazamientos e incluso la muerte y desaparición de un hermano, cuyo cuerpo apareció en un lugar muy lejano reportado como un jefe paramilitar cuando lo que, según Mara, lo que hacía era vender tintos en Valledupar.

Ese episodio doloroso en la vida de Mara la condujo a un lapso de zozobra, las amenazas persistían, otro hermano sufrió un atentado grave, después de recuperase lo sacaron del país, y ella, su mamá y otros hermanos quedaron a merced de la suerte, esto complicó más su pobreza, lo poco que tenían se los habían destruido en incursión armada a su casa.

LLEGÓ EL EMBARAZO

A pesar de todo ese calvario, su corazón se enamoró y ¡oh sorpresa! para los que le habían pronosticado su infertilidad, Mara quedó embarazada con apenas 13 años, y fue madre a los 14, esta situación le cambió el rumbo a su existencia porque en medio de la alegría de procrear, tenía que responder por la criatura como madre soltera, en medio de ese conflicto que la acosaba. La salida fue hacer un curso de modistería en el SENA, ahí comenzó una carrera desconocida que le hilvanaba una meta llena de lentejuelas.

Lo primero que le enseñaron fue a diseñar ropa interior, después ella misma asumió el reto de avanzar empíricamente y comenzó a confeccionar vestidos, su primera modelo fue su pequeña hija, y también, para ella misma hacía sus vestidos.

“Sí comencé como una manera de ocupar el tiempo libre, y se fue perfeccionando con otras compañeras hasta convertirme en una diseñadora a nivel local y a nivel nacional. Hoy gracias a Dios estamos muy marcados en materia de modas, pero este es un tema no con la intención de facturar sino más inclinado al lado social, es un emprendimiento social, porque trabajo para ayudar a unas mujeres que, como yo, saben de diseño y confección” dice la experta, Mara Nieto.

Este trabajo conjunto permitió la fundación de una empresa a través de la cual negocian lo producido con un local que tienen en Bogotá, hasta donde llegan los pedidos de ropas que confeccionan para distribuirlos en otras localidades del país.La historia de vida de esta mujer nacida en un barrio humilde, de la margen derecha de río Guatapurí ha sido tenida en cuenta y ha estado nominada entre la lista de las 100 líderes del país.

LOS BUENOS TIEMPOS

Con el cambio de vida, la pobreza se marchó despavorida. En su vida apareció un compañero amoroso, Leonardo Julio, quien entró a llenar ese vacío sentimental, llegó ese Adán quien le adornó el paraíso regalándole dos hermosas hijas más. Todo ese equipo, ahora son socios de la empresa, hasta Leonardo, quien es el encargado de dibujar a mano todos los diseños, mientras que las dos últimas niñas: Clara Inés y Marcela también son diseñadoras y modelos.

El organigrama de la empresa los mantiene en constantes viajes por el país en donde las niñas menores se han convertido en expertas de la pasarela, exhibiendo la creatividad de Mara y sus compañeras. Mientras tanto la hija mayor, Katy Marcela, estudió licenciatura en Idiomas, es diseñadora también y se encarga del negocio en Bogotá.

“Yo quise plasmar en mis hijas lo que yo no tuve, uno no puede estar predicando sin aplicar, yo quise aplicar mi historia y convertirla en parte positiva, si yo me embaracé a los 14 años, mis ilusiones eran que mis hijas fueran unas profesionales, con mayores oportunidades que yo y me dediqué a formarlas, de la mejor manera, con valores con la complementación de la educación” sostiene con orgullo.

En este periplo de modas, estas mujeres vallenatas andan de ciudad en ciudad con itinerarios de 20 o 30 días por fuera de casa, desplazamientos que no les representa ningún gasto en tiquetes y hoteles pues la fundación que tienen recibe la ayuda de benefactores que entiende que, más que una industria económica lo que ellas hacen es un emprendimiento social que le da sustento a 81 mujeres, varias de ellas con algún grado de discapacidad.

“Me ha cambiado la vida creo que en un 200%, en mi niñez, nunca pensé vivir con las necesidades básicas satisfechas, nunca pensé tener tres comidas en mí casa, porque nos atropelló la pobreza extrema y era muy difícil la comida, A veces voy conduciendo y digo Dios mío como puedo tener un carro, por eso le doy gracias a Dios cada segundo. Porque yo ni si quiera tenía registro civil pues mi madre era madre soltera y eso me hizo entrar tarde al colegio, por eso agradezco también a todos los que me dieron la mano para llegar a donde estoy”.

Mara dice que todo eso lo quiere retribuir con los semejantes, compartiendo estas experiencias y mostrar su perfil como un modelo de superación para que la gente sepa que las discapacidades soloestán en la mente.

IMPORTANTES PASARELAS

Su experiencia la ha llevado a pasarelas importantes como Colombia Moda en donde ha quedado plasmado el motivo de sus diseños, los que no son otros que los de la paz y la reconciliación por todo ese oscuro momento que vivió con su familia por causa de la guerra.

Allí en Colombia Moda, su motivo fue ‘Costuras de Paz’ en honor a las familias desaparecidas. “Pero no en el marco del lamento y el dolor, sino recordarlos como eran antes, plasmando en esos vestidos, toda la alegría que esas personas nos entregaron en vida, lo que hay que recordar para mantener vivas sus memorias”. Asegura esta modista criolla.

Manifiesta sus temores de que la violencia los vuelva a tocar por eso sigue llevando en sus prendas todo ese mensaje de paz y reconciliación.

Mara Nieto y su equipo, manejan todas las líneas, son especialistas en ropa interior: Pijamas en seda y algodón, faldas, blusas, vestidos, chores, talegos, vestidos casuales, vestidos de novia entre otras.

Precisamente en el 2014 hizo una pasarela en el Capitolio Nacional con vestidos de matrimonio en donde ella fue la novia de la paz y se casó simbólicamente con el presidentedel Senado de la época, el parlamentario, Juan Fernando Cristo. En esa oportunidad se casaron simbólicamente 6 mujeres con la paz, dos en Bogotá, dos en Cali y 2 en Valledupar.

Su gran sueño, es compartir una pasarela con las costureras que se han formado en la zona veredal de los desmovilizados de las FARC, en Tierra Grata en San José de Oriente, departamento del Cesar, en donde se han forjado diseñadoras que andan también mostrando estas alternativas de reinserción.

“Me gustaría muchísimo compartir con las compañeras de las zonas veredales, sabemos perfectamente que nos causaron daño, pero si queremos construir país, reconciliación y la paz, la hacemos con el enemigo, uno hace la paz es con el enemigo no con el amigo, creo que la mejor plataforma para hacerlo es compartiendo experiencias, de modo que, sería bonito  compartir una pasarela con las chicas de las FARC con nosotras las víctimas del conflicto armado, para mostrar los dos contextos”, concluyó, Mara Nieto.