Desalojo dejará sin refugio a más de 200 caninos y felinos
POR:
NINOSKA
REYES URDANETA
La pérdida de su cachorro, llamado Toby, en el año 2016 dio inicio a un largo recorrido por parte de KarolSoto, quien en su intensa búsqueda del perro de la familia se encontró con un desolador panorama de los animales en la ciudad de Valledupar. El abandono era impresionante, pero más aún la capacidad de muchas personas de maltratar a estos seres, que aunque no son humanos, sienten y merecen ser protegidos.
De allí nace la Fundación Refugio Gestión Animal, que hoy día alberga alrededor de 200 animales, entre perros y gatos, los cuales podrían estar quedando sin albergue en los próximos días, ante la nula existencia de políticas públicas de cuidado animal en el municipio.
Comentó Karol Soto, quien dirige la fundación, que su labor se inició en el año 2016; a su casa llegaban o traían los animales y ella en su condición de humanidad los recuperaba y daba en adopción. “El proceso me pareció muy fácil y todo fluía sin problemas. Yo salía a la calle pendiente de rescatar animales, porque ellos merecen vivir dignamente y no hay derecho a maltratarlos o matarlos”.
Ya para el año 2017 alrededor de 19 perros formaban parte de su familia, y los problemas empezaron a aparecer. Para entonces residía en el barrio Oriente de Callejas, por cuyas calles abundaban los animales. “Por mi casa todos los días pasaba un perro Labrador con una herida producida por un machete y de la cual salían miles de gusanos, por lo que empecé a curarlo y poco a poco se fue recuperando, pero más nunca volvió”.
Soto afirma que su mente nunca olvidó al animal, hasta que un díacerca de una estación de servicio que está por el sector, visualizó al canino saliendo de una finca que está al frente del expendio de gasolina, cuyos dueños le dieron la opción de acondicionar parte del lote para albergar a los animalitos.
UNA HECTÁREA DE ESPERANZA
En vista del amor que Karol mostraba hacia los caninos y felinos, el propietario de la finca le facilitó una hectárea para albergar a los animales, pero en vista de lo costoso que era encerrar tanto espacio, solo habilitó un lote de 28X28 metros , donde hoy día se refugian alrededor de 200 perros y gatos.
Pero había una condición, el refugio es posible mientras se negociaba la propiedad, y al cabo de dos años la venta del lugar se materializó. Ahora Karol vive una verdadera pesadilla, no encuentra que hacer con los animales ni hacia donde mudarlos, porque a la calle es imposible dejarlos, dijo con lágrimas en sus ojos y con una tristeza que le agobia su diario trajinar.
Hoy día el refugio parece una perrera municipal, a diario se reciben al menos siete perros e igual número de gatos; sin contar con los que retira en los lugares donde tiene conocimiento que son maltratados. “La labor es sin fines de lucro, humanitaria y por respeto a los animales; de hecho la fundación ha regalado unas 300 esterilizaciones”.
NO HAY VOLUNTAD
Con la responsabilidad que sobre sus hombros pesa de tener en sus manos la vida de más de 200 animales, Karol Soto se acercó a la Alcaldía de Valledupar en busca de una respuesta, pero hasta la fecha nada se ha concretado.
El terreno ya está definido en el Vivero Municipal y consta de 2.000 metros cuadrados; ya fue evaluado por el topógrafo y las entidades correspondientes, pero el sueño no se hace realidad; hasta ayer viernes era el plazo y solo espero por el desalojo sin tener idea cuál será el destino de sus otros hijos, como lo denomina.
DOBLE DESALOJO
A esta crisis se une un nuevo episodio. El hacinamiento que se vive en el refugio, originó que algunos animales se enfermaran. Por la buena voluntad de una vecina, Karol decidió traer al barrio Francisco El Hombre, ocho caninos a una casa ubicada en calle 5D del referido sector, propiedad de una vecina, quien sin problema alguno accedió a brindarle refugio.
Un veterinario los visita diariamente y los medicamentos y vacunas están al día tal cual una clínica especializada, pero un nuevo problema se presentó; los habitantes de la cuadra se oponen a la estadía de los animales por cuanto generarían enfermedades en el sector.
De allí se desprende una nueva medida sancionatoria de parte de la Secretaría de Salud Local, que atendiendo el llamado de la comunidad ha pedido el desalojo del lugar. También tienen los días contados y Karol no tienen ni idea que hacer con semejante problema.
“Pido a las autoridades municipales que se pongan la mano en el corazón y se busquen soluciones al problema, ya el terreno está aprobado y todo depende solo de la voluntad de los gobernantes, pero no dejemos morir a estos seres vivos que necesitan la ayuda de todos”, afirmó.
PROMOVER LA ADOPCIÓN
Para el momento de la visita que realizaba el equipo del DIARIO DEL CESAR al refugio de animales, nos encontramos con Juan José Quintero, un joven proveniente de San José de Oriente en La Paz, quien solicitaba la adopción de “Lola”, una de las perritas enfermas que se refugia en la casa que está a punto de ser desalojada.
Afirmó que es necesario promover la adopción y no la compra de cachorros. “En mi vida he adoptado dos perros y se me han muerto de viejos, como ser humano uno tiene mucho que darle a los animales, ellos necesitan amor y cuidados; no maltratos”.
Iris Carolina Pérez, tiene adoptada una perra desde hace año y medio. La recibió muy enferma y hasta ahora es su fiel compañera. Afirma que el amor a los animales hay que inculcarlo desde niños, es un don y una cualidad.
NO HAY DESALOJO, SOLO RECOMENDACIONES
José Alfredo Lacouture, coordinador de la Dimensión de Salud Ambiental de la Secretaría de Salud Local, manifestó que lo sucedido con esta fundación, es que Karol Soto tiene una cantidad de caninos alojados en una vivienda ubicada en una zona residencial, donde los vecinos han formulado la inconformidad por temor a una proliferación de enfermedades.
“Tenemos entendido que los animales fueron trasladados a la vivienda desde un refugio por padecer ciertas enfermedades y las condiciones sanitarias no eran las más adecuadas, de allí que muchos se enfermaron y ella trata de rescatarlos en un lugar que no cumple con las normas sanitarias exigidas”, explicó.
En tal sentido, Lacouture informó que la vecindad ha mostrado inconformidad con lo sucedido y presentaron la queja ante la Secretaría de Salud. Hay un caso específico de una habitante que asegura que su hija está afectada por la bacteria estreptococo proveniente de una zoonosis, siendo el principal indicador la presencia de animales enfermos en el área.
Secretaría de Salud le ha venido haciendo a la Fundación Refugio Gestión Animal, una serie de recomendaciones para el que traslade a los animales a un lugar adecuado, porque están en una zona residencial y el ordenamiento territorial no permite su estadía.
“Los animales están en estado de debilidad y enfermedad. Un refugio debe cumplir con los requisitos sanitarios y ambientales para que se desarrolle la tenencia de estos animales. La Secretaría de Salud Local y entes territoriales están en la obligación de garantizar la salubridad en este sentido y en el lugar tenemos entendido hacen intervenciones quirúrgicas, curas y otras acciones sin prevención sanitaria”, afirmó el funcionario.
Los caninos y felinos son transmisores de enfermedades zoonóticas como la rabia, la leptospirosis y un sin número de bacterias, que merecen especial atención por parte de las autoridades sanitarias.