La marcha, inicialmente pacífica que se realizó este jueves en varias ciudades, llevó a cientos de personas a marchar hasta la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, donde pasadas las 5:00 de la tarde se acabó la calma que hubo durante todo el día, y el sector se vio afectado por cuenta de un grupo de vándalos que quitaron la polisombra con la que cubrían el Palacio de Lievano.
Grupos de encapuchados, que fueron los que desataron una ola de actos vandálicos sobre la ciudad horas más tarde, arrancaron la polisombra de la Alcaldía y la quemaron. Además de eso, la capa de tela verde que cubría el monumento de Simón Bolívar también fue arrancada hasta dejar la estaua al descubierto de todos los asistentes a la marcha.
La espada del libertador, que hace parte del monumento, fue dañada, y las autoridades estiman que el arreglo puede oscilar entre 200 y 400 millones de pesos.
En razón a otros daños en el centro de la capital, desde las altas cortes reportaron que en el Palacio de Justicia rompieron 10 vidrios del Consejo de Estado, seis del Consejo Superior de la Judicatura, uno en la Corte Suprema, además dañaron el vidrio de correspondencia sumado a una cámara de seguridad. Igualmente, dañaron dos talanqueras que dan hacía la carrera octava
Los desmanes no dejaron heridos, pero si personas judicializadas, uno era ciudadano venezolano y tres eran menores de edad.
Según expresaron los dignatarios de las altas cortes, el edificio del Palacio de Justicia fue el único del marco de la plaza de a Bolivar que no pudo ser tomado porque se había dispuesto un plan de resistencia absolutamente fuerte.
BOGOTÁ (Colprensa).