La vacunación es la única alternativa que tienen los ganaderos para proteger a sus animales de la fiebre aftosa.
POR:
NINOSKA
REYES URDANETA
El episodio de fiebre aftosa que se vivió el año pasado en cuatro municipios del Cesar, encendió las alarmas entre el sector ganadero que ha visto la vacunación como la principal arma para combatir la enfermedad en animales. Este año el departamento le ha ganado la batalla, y en las autoridades afirman que se está libre de fiebre aftosa.
Esto no quiere decir que la lucha terminará, el trabajo seguirá en pie y una muestra de ello, es la jornada de vacunación que hasta el 19 de diciembre está realizado en el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) en el territorio. 1.500.000 cabezas de ganado están siendo inmunizados, especialmente en los fundos ubicados en los 250 kilómetros de frontera con Venezuela.
Carlos Eduardo Campo, secretario de Agricultura en el Cesar, manifestó que a raíz del episodio vivido en los municipio de Valledupar, La Paz, San Diego y Agustín Codazzi; el gremio de ganaderos ha tomado conciencia y con la sinergia institucional las metas se han cumplido para el resguardo del sector ganadero.
“Yo creo que hay una conciencia muy importante sobre los daños que puede generar la fiebre aftosa, las vacunaciones van en buen camino. Estamos muy cerca, según lo dialogado con el Ministerio de Agricultura y con el ICA, de recobrar el estatus nuevamente de país libre de aftosa con vacunación”, explicó el funcionario.
La problemática de Venezuela que no deja de preocupar a las autoridades, un país que no tiene ningún programa sanitario desde hace mucho tiempo y por supuesto Colombia se está viendo afectada, no solo con la aftosa sino con otros tipos de enfermedades que se presumen pudieran haber llegado del vecino país.
Se considera que la aftosa es una de las enfermedades importadas de Venezuela, aunque no está establecido, se presume. Está demostrado que el vecino país tiene totalmente desprotegido al sector ganadero y Colombia está reforzando los mecanismos de control, porque la aftosa ha sido agresiva en varios departamentos.
La mayor defensa que hoy tienen los ganaderos es la vacunación y allí es donde se tienen que centrar todos los esfuerzos y así lo están demostrando los indicadores.
Destacó el jefe de la cartera de Agricultura en el Cesar, que no haber detectado ningún caso este año de fiebre aftosa, no es cantar victoria porque la historia demuestra que “podemos ser muy vulnerables, de allí la importancia de tener como prioridad la vacunación”,
Por eso, otra de las estrategias que se viene haciendo es el Centro Integral de Mando con la DIAN, Polfa, ICA y organismos de inspección para intentar controlar el contrabando y el tráfico de animales. También existe la necesidad de fortalecer la vigilancia en las fronteras porque el Cesar tiene una vocación hacia la exportación muy importante. Necesitamos la apertura del mercado y allí es donde tenemos que centrar todos nuestros esfuerzos”, dijo.
VACUNACIÓN HASTA DICIEMBRE
El segundo ciclo de vacunación se extenderá hasta el 19 de diciembre de 2019, con el fin de que inmunizar a los bovinos y bufalinos contra esas enfermedades de control oficial.
Para el segundo ciclo de vacunación, el ICA, junto al DANE y Fedegan, implementarán un piloto para adecuar los documentos generados durante las jornadas de inmunización contra la fiebre aftosa, que corresponden al registro único de vacunación y el acta de predio no vacunado, con el fin de facilitar el manejo estadístico de los datos.
Este piloto incluye 20 proyectos locales en las 15 regionales en que se divide el país para vacunación. Las OEGA recolectarán la información de predios vacunados y no vacunados con Dispositivos Móviles de Captura (DMC). Este proyecto permitirá también la captura de coordenadas para georreferenciar los predios.
El Instituto Colombiano Agropecuario formalizó la decisión mediante la Resolución 16795 del 22 de octubre de 2019, en la que establece que la vacunación contra la fiebre aftosa se aplicará a todos los animales de la especie bovina y bufalina existentes en el territorio nacional, con excepción del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina; las islas de Gorgona y Malpelo, y el Urabá Chocoano, zonas declaradas libres de esta enfermedad sin vacunación.