Diario del Cesar
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Gobierno reitera que no apoyará salida militar en Venezuela

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Durante la sesión que tuvo la comisión especial del Congreso de la República al seguimiento a la crisis de Venezuela, el Gobierno Nacional expresó que se acompañará el retorno institucional a la democracia en ese país, pero que no apoyará una confrontación militar.

La sesión, presidida por el senador Efraín Cepeda, quien lidera esa comisión, tuvo la asistencia de la vicecanciller Luz Stella Jara, que se pronunció en tal sentido y dijo que “de ninguna manera el Gobierno permitiría ni está de acuerdo con algún tipo de intervención militar”.

También se pronunció la viceministra de Defensa, Diana Abaúnza, quien precisó que Colombia apoya la salida diplomática, pero que la misma no debe ser militar. “Colombia está con las salidas diplomáticas y políticas, está construyendo un cerco político y diplomático y la Fuerza Pública lo tiene claro”, señaló.

Por su parte, el senador Cepeda reiteró el “rechazo a la intervención militar en Venezuela, es un tema geopolítico que requiere un análisis profundo y hemos concluido que no lo apoyamos. El llamado es a perseguir los capitales corruptos de Maduro y sus testaferros que hoy soportan este régimen”.

Cepeda hizo un llamado al presidente Iván Duque, para que el gobierno ayude a congelar los capitales del régimen de Maduro. “Pedimos a la Corte Penal Internacional que acoja la amnistía a militares propuesta por el presidente interino Juan Guaidó, que tiene todo nuestro apoyo, ya está próximo a terminar el régimen de Maduro”.

También se hizo presente la fiscal general de ese país, Luisa Ortega, quien señaló que esa grave crisis que vive Venezuela está por terminar y pidió que ese apoyo dado por otros gobiernos, como el de Colombia, se mantenga.

De la misma forma, en su intervención destacó cómo se pudo demostrar que el presidente Nicolás Maduro recibió de la firma Odebrecht al menos 10 millones de dólares para sus campañas, a la vez que dejó de cobrar más de 20.000 millones del incumplimiento de esa compañía por obras que no terminó.

 

AYUDA HUMANITARIA

Camiones con ayuda humanitaria de Estados Unidos llegaron ayer jueves a la frontera de Colombia con Venezuela, en respuesta al llamado del presidente interino venezolano, Juan Guaidó, para enfrentar el grave desabastecimiento en su país.

Cerca de una decena de vehículos cargados de suministros entraron a las 14H43 locales (19H43 GMT) al centro de acopio dispuesto por las autoridades colombianas en el puente internacional Tienditas, en la ciudad fronteriza de Cúcuta.

La caravana, que había partido la víspera desde la ciudad de Bucaramanga (noreste), fue recibida con júbilo por un puñado de venezolanos agolpados en Tienditas, por donde se presume que la oposición de Venezuela pretende hacer llegar los cargamentos.

“Ayuda humanitaria ya”, se leía en letras negras en carteles amarillos alzados por los ciudadanos de esa nación. A su alrededor una docena de policías organizaba el esquema de seguridad que acompañó a los camiones.

“La esperanza está llegando, y bueno, que se abra este rumbo hacia un mejor futuro”, dijo a la AFP Francisco Javier Pernea, un migrante venezolano de 44 años que dejó su país hace seis meses, luego de que su salario como portero y camillero del hospital central de San Cristóbal (oeste) no alcanzara para mantener a su esposa y dos hijos.

El paso por el puente internacional de Tienditas, construido por ambas naciones aunque no ha sido inaugurado oficialmente, fue bloqueado por uniformados venezolanos el martes con dos contenedores y una cisterna de un camión de transporte de combustible.

La forma en la que los cargamentos llegarán al país petrolero es un misterio, pues el gobierno de Nicolás Maduro, no reconocido por Estados Unidos, la Unión Europea y varios países latinoamericanos, ha anunciado que no permitirá su entrada por considerarla parte de un “show”.

El gobierno chavista insiste además en que el país no vive una crisis humanitaria y en que el ingreso de las ayudas sería el primer paso de una intervención militar que Washington no descarta.

En Colombia, la ayuda fue recibida por la estatal Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), que indicó en un comunicado que simplemente los custodiará y resguardará, “cumpliendo con el compromiso del gobierno colombiano en esta operación humanitaria”.

En los “próximas días” llegarán más cargamentos, agregó la entidad, a los que se sumarán otros procedentes de Brasil y de una isla caribeña por definir.

“Ese tema lo van a manejar directamente los venezolanos, son ellos los que van a buscar las garantías, son ellos los que van a establecer los canales de distribución y son ellos los que van a establecer los puntos en los que se van a entregar”, dijo el martes el director de la UNGRD, Eduardo José González, a W Radio de Bogotá.

Por ello el líder opositor Guaidó, reconocido como mandatario legítimo por unos 40 países, ha solicitado a los militares que permitan el ingreso de alimentos no perecederos y medicinas, en lo que expertos consideran una jugada política para medir la unidad de mando de las fuerzas armadas, apoyo tradicional de Maduro.

“Este es un tema de humanidad, hemos hablado claramente a las fuerzas armadas, ellos tienen una responsabilidad importante, si seguir del lado de una dictadura (…) o ponerse del lado de la Constitución”, afirmó el autoproclamado presidente a Blu Radio de Colombia.

Aunque se opone a una salida armada al caso venezolano, el gobierno del presidente colombiano, Iván Duque, lidera la presión diplomática contra la “dictadura” de Maduro, con el que Bogotá prácticamente no tiene relaciones desde mediados de 2017.

El canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo, ha dicho que sería “un crimen” que el gobierno chavista impida la entrada de los cargamentos.

Colombia y Venezuela comparten 2.200 kilómetros de frontera porosa, en la que actúan grupos armados ilegales y bandas de contrabando.

El país cafetero ha recibido a más de un millón de migrantes desde Venezuela en los últimos años. Según la ONU, 2,3 millones de personas han salido de la nación petrolera desde 2015.