Diario del Cesar
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¿Duque le está cerrando la puerta a representación política de otros sectores?

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La salida de Guillermo Botero del Ministerio de Defensa para muchos era la oportunidad que tenía el presidente Iván Duque para hacer un giro en la forma como ha venido gobernando y entregarles representación en el Gobierno a las demás fuerzas políticas, que le permitiera tener mayor movilidad en el Congreso.

Sin embargo, el mandatario eligió como sucesor de Botero al ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Holmes Trujillo, un hombre no solo de su confianza sino una de las fichas más fuertes del Centro Democrático, ratificando de esta manera su compromiso con la bancada de Gobierno.

Lo mismo sucedió con el nombramiento de Claudia Blum en reemplazo de Trujillo, quien pese a haber militado en el partido Liberal, apoyado la candidatura presidencial de Andrés Pastrana y luego en las toldas de Cambio Radical, en compañía de Germán Vargas Llera, en los últimos tiempos se dedicó a ser una férrea defensora del uribismo, además de ser cercana al expresidente Álvaro Urirbe y colaboradora en la campaña presidencial del presidente Iván Duque.

De esta manera, Duque estaría dejando de lado, por el momento, la inclusión de otras fuerzas políticas en las altas esferas del gabinete presidencial, como se lo ha venido pidiendo el Congreso de la República en múltiples ocasiones.

Para el analista político Jorge Yarce Tamayo, el jefe de Estado encontró como una oportunidad el movimiento del ministro de Defensa para reforzar su posición frente al partido de Gobierno, pero al  tiempo empieza a abrir una puerta de modificaciones al interior del gabinete, que tanto se le ha venido pidiendo.

En este sentido, desde ya se empiezan a escuchar voces desde la oposición, como la del senador Gustavo Petro, quien aseguró que Duque no aprovechó la crisis que se generó con la salida del  ministro de Defensa para cambiar una política de seguridad, que su juicio es fracasada porque está basada “no en el aislamiento social y político de la mafia, sino en el copamiento militar del territorio”.

Por su parte, Jhon Mario González, experto en política, asegura que el nombramiento de Trujillo y Blum son enroques en altos cargos del Estado por parte del uribismo y del círculo de confianza del mandatario, como ha venido sucediendo desde el inicio del su mandato porque, al parecer, “desconfía de todo el mundo”.

Sin embargo, González advierte que en caso de que se pretenda asociar a los partidos Cambio Radical y Conservador al nombramiento de Blum, como parte de la representación política de otras fuerzas, esta tampoco sería la forma de incluir a los demás sectores en el Gobierno, debido a que no ha habido una concertación al respecto.

“El presidente necesita llamar a unas fuerzas políticas, dejar atrás esa obsesión de definir la  representación política como mermelada. Necesita llamar a unas fuerzas políticas para ganar gobernabilidad, porque más adelante va a tener que rogarles a Cambio Radical y La U para que le acepten una representación”, añade el experto.

En este contexto, el analista señala que más allá de la falta de representación de los partidos para que haya gobernabilidad por parte del Gobierno, el problema proviene de las decisiones que ha venido tomando el presidente Iván Duque , quien a su juicio  parecer cegarse a las exigencias del país  y enfocarse solamente a lo que le dice su círculo de la universidad donde estudió y del Banco interamericano de Desarrollo (BID), donde trabajó por muchos años .

Así mismo, Jhon Mario González asegura que Duque está cerrando las puertas con este tipo de enroques y que es una mala señal para el país, porque son los mismos ‘palos de ciego’,  que en el caso de Carlos Holmes Trujillo, se dieron en la Cancillería.

Mauricio Jaramillo, analista político, señala por su lado que le parece sorpresivo el nombramiento de  Trujillo, porque este fue vital para el plan de política exterior de Duque como candidato, pero agrega que lo que quiere el mandatario es rodearse de mucha confianza, en especial, en un tema como la seguridad, teniendo en cuenta que este último no descarta presentarse como candidato presidencial.

Iván Garzón, experto en política, insiste en que es evidente que el país está reclamando a gritos un cambio ministerial, porque estos son poco visibles y no le están ayudando con la relación en el Congreso ni con la opinión pública. Dice que necesita un gabinete más representativo para darle un nuevo aire a la forma en que viene gobernando.

“Seguimos sin saber cuál es la agenda de gobierno, cuál es el gran tema, el gran propósito. Eso le está pasando factura. Si el Gobierno se enfoca en un tema de manera mucho más consistente, eso le podría dar margen porque el peor escenario siga perdiendo gobernabilidad y la situación se le puede salir de las manos en varios frentes”, agrega Garzón.

González, apunta que muy posiblemente, después de las grandes manifestaciones que se están convocando para 21 de noviembre, habrá un deterioro de la gobernabilidad del presidente Duque, porque pareciera que estuviera mirando para otro lado o que no supiera que está sucediendo en el país.

“El Gobierno está ciego frente a una situación política cada vez más adversa. El país se está conduciendo peligrosamente hacia un clima de ingobernabilidad, entonces, lo que está haciendo con los nombramientos de Trujillo y Blum es cerrar los ojos frente a una necesidad de representación, para volver a tomar la iniciativa”, agrega el analista.

No obstante, habría que esperar los movimientos del mandatario para los próximos días, debido a que no se descarta que vengan nuevos cambios en el gabinete ministerial. De ser así, es probable que decida incluir representación de otros partidos, más allá del Centro Democrático.

BOGOTÁ (Colprensa).