Diario del Cesar
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Celebración de Halloween en Valledupar: tradición y negocio

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POR:
EDUARDO
MOSCOTE SIERRA

El día de hoy, varias ciudades del mundo, incluida Colombia, celebran la fiesta de Halloween conocida como ‘Noche de Brujas o Día de Brujas’, una celebración originaria con más de 2.200 años de historias, desde que colonias irlandesas llegaron a suelo americano llevando sus creencias a territorio estadounidense.

La palabra (Halloween) se traduce a “tarde sagrada” usada por primera vez en el siglo XVI. Proviene de una variación escocesaque significa víspera del Día de todos los Santos, fiesta de carácter religioso celebrada en ciudades como México, Guatemala y otros países.

Algunos creyentes dicen que durante la noche la línea que une el universo de vivos y muertos se estrecha, permitiendo a los espíritus deambular a su antojo por la tierra.  No obstante y con los años, los 31 de octubre se han transformado en una celebración ‘sana’ en la que niños, jóvenes e incluso adultos se visten dramatizando de algún personaje favorito.

Desde ayer el comercio de Valledupar se disparó.  La zona céntrica se veía aglomerada y transitadas; madres y adolescentes trataban de buscar un atuendo a lucir desde hoy y durante el fin de semana.

Silvia Orozco, fue una de las osadas que buscaban completar el disfraz de su hijo quien por primera vez – cuenta con 1 año – disfrutará en su inocencia de la fecha; será vestido de militar en honor a su papá, un miembro de este grupo.

Lo mandaron a hacer y solo quedaba pendiente la ‘calabaza’, usada además para guardarlos dulces que al son de ‘triki triki’ puede recolectar: “Estamos completando algunos detalles quedaron sueltos para poder llevarlo a fiestas de tías y centros comerciales”.

Los anteriores lugares sumados de colegios y calles adelantarán serán los de mayores concentración y quienes se preparan para recibir a centenares de menores que buscan disfrutar entre dulces y amigos el fin de mes.

Los superhéroes son los más solicitados: Iron Man, Hulk, Super Man, Hombre Araña se han convertido en el primer deseo de los niños aunque disfraces de vaqueros, payasos como Gokú siguen sin pasar de moda.  Mariam Fontalvo no los confirmó, al momento en que DIARIO DEL CESAR la encontró consiguiendo un atuendo de este último protagonista.

Tuvo suerte para complacer a su nieto de ocho años, pues se le hizo – este año – fácil conseguirlo: “llegué directamente al centro de la ciudad donde hay economía (…) ojalá lo disfrute”.

LO ÚLTIMO

Pero no solo los niños disfrutan el 31 de octubre, Miriam Ruíz, vendedora comentó que los adolescentes han preguntado insistentemente por máscaras y disfraces de las serias que han tenido resonancia en estos dos años: la Casa de Papel, Elite y otras producciones de Netflix.

En este caso, por ejemplo, los interesados podrán disponer entre $60.000 y $70.000 para poder impactar en la noche de brujas.

¿YA NO ES RENTABLE?

Por su parte, Edwin Rincón, comerciante, reveló que cada año las ventas disminuyen y la dinámica económica en Halloween es cada vez más débil, por tal motivo, se preparó trayendo menos surtidos.

En un breve balance informó en cuanto logra oscilar algunas de los utensilios principales para no pasar la celebración ‘en blanco’: pelucas pueden estar en $10.000; máscaras ($5.000); orejas o complementos ($ 8.000).

HALLOWEEN ES POSITIVO PARA FENALCO

Octavio Pico, presidente de Fenalco en el Cesar, comentó que la celebración reactiva la economía de los negocios pues más de 55% de los colombianos – y un 65% de los vallenatos – lo celebran.   Por tal motivo el mercado, sobre todo de dulces, despliega todas sus ‘ases’ bajo la manga.

“Desde ayer y hasta el sábado vamos a ver personas comprando disfraces, llegando a los locales; la ‘platica’ estará circulando en la ciudad y eso significa bonanza y riqueza”, comentó.

HALLOWEEN EN COLOMBIA

A pesar de ser una fiesta que está lejos de pertenecer a nuestras raíces culturales, nuestro país no es ajeno a esta celebración. Cada año es posible ver en muchas de nuestras ciudades como miles de niños salen en la noche del 31 de octubre a pedir dulces entonando cantos en numerosas zonas comerciales. Una multitud feliz, acompañada por sus padres, que en ocasiones también se disfrazan, va por calles y pasillos de centros comerciales armada de calabazas de plástico disfrutando de la noche.

No es poco frecuente que se busque desmotivar la celebración al considerar que tanto los cantos como los antecedentes históricos de la fiesta tienen cierta influencia satánica. De este modo, se ha privilegiado cantar “Quiero paz, quiero amor, dame dulces por favor” sobre el clásico “Triqui-Triqui, Halloween. Quiero dulces para mí… y si no me das, te rompo la nariz”. Todo esto, con el ánimo de promocionar costumbres más pacíficas entre los niños.

Más allá de esto, la costumbre cada año toma más fuerza y renueva atuendos con los superhéroes y los supervillanos de turno. Si bien es cierto que nunca deja de haber en la calle un Superman o un Batman, ahora también están Ben 10, Dora la exploradora y Perry el ornitorrinco. Los nuevos, mejorados y cada vez más terroríficos Zombis también se han sumado a los clásicos disfraces de Guasón, Freddy Krueger  y Jason que deambulan por las calles con otros  antihéroes de películas y series animadas.

En los últimos años, novedosas costumbres se han añadido a la ya peculiar celebración. Además de los niños y los padres, se disfraza también a las mascotas, en particular, a los perros. Canes de todos los tamaños y razas van por la ciudad junto a sus amos con esmoquin; se celebran fiestas temáticas de toda índole con concursos al atuendo más creativo. En conclusión, del sentido diabólico de la fiesta poco queda. Hay que celebrar en familia y con las precauciones de rigor. No perder de vista a los niños y, en lo posible, evitar disfrazarlos con atuendos que incluyan máscaras.  ¡Feliz día de las brujas!