POR:
NINOSKA
REYES URDANETA
Poner las cosas en mano de Dios y tenerlo como prioridad para que se garantizara el éxito de la jornada electoral, fue lo que a primera hora de la mañana hizo Miguel Quintero Martínez, un vallenato de 71 años, antes de acudir al colegio Nacional Loperena a ejercer su derecho al sufragio.
Fue uno de los primeros en llegar a la puerta del principal del puesto de votación de la ciudad. Apoyado por una andadera o caminador, y a su lado su atenta esposa, Miguel entró a cumplir con el derecho como ciudadano. A pasos lentos, quizás abrumado por la cantidad de personas que detrás de él se disponían a votar, a este veterano hombre a simple vista se le notaba en sus ojos la emoción de poder ejercer el sufragio una vez más durante su larga vida.
“Ya no sé en cuantos procesos electorales he participado, pero nunca le he fallado a la democracia de mi país. Las nuevas generaciones deben aprender a ejercer un voto libre y sin presiones, esto es lo más lindo que nos puede regalar la libertad de nuestro país”, dijo Miguel mientras acomodaba su andadera de aluminio para asegurarse de caminar con seguridad.
Quintero Martínez fue enfático en afirmar que antes de llegar al centro de votación acudió a misa, “la primerita de la mañana, porque como vallenato sentía la necesidad de encomendar a nuestro creador esta fiesta democrática, y para que no permitiera que la vanidad o los intereses personales privaran sobre el futuro de la ciudad y el departamento”, afirmó.
Miguel continuó su paso, mientras los votantes llegaban al puesto de votación en espera de la apertura de las mesas. Eran las 8:00 de la mañana y allí mismo se encontraban las autoridades locales y nacionales para dar inicio oficial a las elecciones en el Cesar, donde se escogieron al Gobernador, alcaldes, concejales, diputados y miembros de las Juntas de Administración Local (JAL), entre 3.944 candidatos.
INSTALADO EL PROCESO
Es así como el Comisionado de la Presidencia de la República, Jairo Clopatofsky, Francisco Ovalle Angarita,gobernador del Cesar, Augusto Ramírez Uhía, alcalde de Valledupar, y autoridades de la Registraduría, Fiscalía, Procuraduría, Defensoría del Pueblo, Policía y Ejército; dieron inicio a la jornada electoral, para la cual auguraron éxito y tranquilidad.
Clopatofsky manifestó, durante la instalación de la jornada, que el lineamiento presidencial fue mantener el orden, y hasta el cierre del proceso el parte fue de tranquilidad y civismo. “En el Cesar, al igual que en el resto del país, los ciudadanos salieron a ejercer su derecho. La orden fue ofrecerle acompañamiento a la fuerza pública y el monitoreo de la jornada hasta el último minuto”.
El delegado presidencial agradeció el esfuerzo de la Procuraduría, Registraduría, Fiscalía, Defensoría del Pueblo, Personería, Policía, Ejército y autoridades municipales y regionales por la labor cumplida.
“Les traje un mensaje del Presidente de la República. El Gobierno nacional y las autoridades de país, dispusieron de todo lo necesario para que las votaciones se llevaran a cabo en absoluta normalidad. Iván Duque dio la instrucción a todos los Ministros y Altos Consejeros de desplazarse a las regiones del país para brindar todo el acompañamiento necesario durante la jornada de ayer”.
A través del Plan Ágora, se diseñó un plan de trabajo que permitió garantizar transparencia y seguridad en el proceso, como una garantía para la democracia. “Se tomaron toda las medidas necesarias para que los colombianos pudieran ejercer su derecho al voto en su total libertad y con todas las plenas condiciones de seguridad”, dijo.
Se dispuso de todas las acciones en cabeza de las fuerzas militares y de policía, coordinadas con la UNP para efectos de garantizar la seguridad. Los reportes fueron permanentes al Presidente de la República.
Clopatofsky destacó que no había motivos para no denunciar las irregularidades, pues el Ministerio del Interior dispuso de la plataforma URIEL (Unidad de Recepción Inmediata para la Transparencia Electoral), durante las 24 horas del día. Además de la Línea 623 a la que cualquier persona pudo acceder para denunciar.
PLENAS GARANTÍAS
Por su parte, el gobernador del Cesar, Francisco Ovalle Angarita, manifestó que en articulación con la fuerza pública se desplegaron anillos de seguridad en los 25 municipios del Cesar, dando prioridad a las entidades catalogadas como zonas de alto riesgo en fraude y violencia. Estas son: Pueblo Bello, El Paso, La Jagua de Ibirico, Becerril, La Paz, entre otras.
Sin embargo, la fiesta electoral se desarrolló en completa calma, paz y tranquilidad. La ciudadanía acudió de manera libre y espontánea a ejercer ese derecho ciudadano del voto.
En el departamento más de 800.000 electores eran esperados en las urnas para que ejercieran su derecho al voto en las 2.465 mesas de votación distribuidas en 284 puestos. “El llamado fue a mantener el civismo para que la jornada se desarrollara en sana paz, donde el deber fue con la democracia colombiana”, dijo.
PRIMER PARTE DE TRANQUILIDAD
Augusto Ramírez Uhía, alcalde de Valledupar, dio un parte de tranquilidad en el inicio del proceso. Aseguró que en el municipio se desplegó un fuerte dispositivo de seguridad para ofrecer confianza a la ciudadanía.
“Fueron 888 mesas dispuestas en 63 puestos de votación a lo largo y ancho del municipio. Enviamos un mensaje de paz a la ciudadanía para que aportaran su granito de arena por el buen desenvolvimiento de la jornada electoral que deja nuevas autoridades locales y regionales”, dijo.
Ramírez Uhía, como fiel creyente, puso en manos de Dios la jornada democrática y de manera formal como Alcalde dejó instalado el proceso en Valledupar.
CUMPLIERON CON SU DEBER
Entre la gran cantidad de electores, que se movía de un espacio a otro, se encontraba Laudith Josefina Mejías, quien luego de votar manifestó que como siempre acudió a primera hora para asegurarse de cumplir con su deber. “Desde que la edad me permitió votar, nunca he dejado de acudir a las urnas electorales a pesar de estar ahora padeciendo una enfermedad en mis piernas. Hay que participar para luego poder reclamar”.
Asimismo opinó Jorge Márquez, quien afirmó que aunque ya está acostumbrado a que lo cambien de mesa, a la final logra ejercer el sufragio. “Esta vez me tocaba en la mesa número 6, y al final mi cédula se ubicaba en la 5, pero lo importante es que supe esperar y participé”, dijo.
A su lado se encontraba Yolanda Rueda, quien a pesar de los tropiezos también ejercicio su deber y opinó que el proceso fue fluido a pesar de la cantidad de personas que salieron a participar.
Igual suerte no corrieron los esposos Maira Herrera y Jorge Martínez, oriundos de Barranquilla, quienes a pesar de hacer inscrito su cédula en Valledupar, donde residen desde hace tres años, aparecieron como trashumantes y fue imposible que ejerciera el voto en esta ciudad.
“No es justo, necesitábamos cumplir con el voto, pero las autoridades lamentablemente no resolvieron el problema”.
La joven Angie Escobar recibió aplausos por ser la primera vez que participaba en una contienda electoral. Acudió a la mesa 39 en el colegio Loperena y salió con su certificado en manos. “Estoy feliz porque cumplí con la democracia y con Valledupar”.