Diario del Cesar
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Esposos aceptaron su autoría en el crimen de docente

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Con el propósito de lograr una sentencia anticipada y recibir una rebaja sustancial por parte de la justicia, la pareja de esposos Alexander Amador Pedroza y Luz Edith Calderón Méndez, preacordaron con la Fiscalía, al  aceptar la responsabilidad del asesinato Amhed Mauricio Escallón Gamarra, docente de idiomas, ultimado a balas en su residencia ubicada en la carrera 8 N° 13b-49 del barrio Cañahuate, en Valledupar en mayo del presente año.

La diligencia judicial se efectuó en el Juzgado Tercer Penal Mixto con Funciones de Conocimiento ante la Fiscalía 16 Seccional. La defensa de los procesados en la vista pública argumentó, que dicha decisión se realiza con el fin de buscar  una reparación y resarcir el daño en el menor tiempo posible.

Al final de la audiencia el juez de la República, reprogramó la audiencia de verificación de allanamiento para el 24 de octubre a las 4:30 p. m.

ASÍ OCURRIÓ EL CRIMEN

El hecho sangriento sucedió dentro de la pensión ubicada en la tradicional zona de Valledupar, donde habitaba la víctima, cuando según lo indicado por testigos del hecho, la mujer y su pareja llegaron hasta la residencia del profesor movilizándose en un taxi de placas TLU-630. En ese momento, la profesora habría tocado la puerta preguntando por el educador a uno de los residentes del inmueble y al saber que estaba en ese lugar, ingresó seguida por el sujeto que conducía el vehículo, quien es su esposo.

Alexander Amador Pedroza, entró enfurecido al inmueble, porque supuestamente se enteró que entre su cónyuge, quien también es profesora y Mauricio Escallón, sostenían una relación amorosa clandestina.

“El sospechoso entró cerrando el candado, precedido por la mujer, delante del arrendado y se dirigió hasta el cuarto donde vivía el docente, quien al verlos llegar, se asomó por la ventana y gritó que lo iban a matar. En eso, el del taxi le disparó cuatro veces y luego le apuntó al vecino, exigiéndole que se pegara a la pared. Después trató de huir con la mujer, pero al encontrar la reja cerrada, intimidó a uno de los inquilinos para que le abriera y se llevó el candado y las llaves”, sostuvo el ente acusador en audiencias preliminares.

En dicha oportunidad, la pareja fue imputada por la Fiscalía 7 Local URI de Valledupar por los delitos de homicidio agravado en grado de tentativa en concurso con porte ilegal de arma de fuego agravado, a título de dolo, cargos a los que no se allanaron.

Sin embargo, como la víctima falleció un día después de la imputación de los antes mencionados, la Fiscalía encargada de los actos investigativos, en su escrito de acusación modificó la primera conducta para tipificarla como homicidio agravado consumado.

Sobre la victima cabe recordar que para la época del crimen trabajaba en la Institución Educativa Trujillo, de Becerril, y había dictado clases de inglés en la Universidad Popular del Cesar.