´Sobrevivir´ al invierno, la otra odisea de los afectados
POR:
EDUARDO
MOSCOTE SIERRA
Hasta el 2017, según el Fondo de Vivienda de Interés Social cerca del10% de los habitantes en Valledupar se encontraba conviviendo en los más de 30 sectores o barrios subnormales (invasiones) que se estima, puede haber sin titulación por parte de la Alcaldía de Valledupar. De los mismos, unas 40.000 personas residirían en ellos.
Tal y como explica el Ministerio de Energía, un barrio subnormal se podría describir como el “asentamiento humano ubicado en las cabeceras de municipios o distritos” sin poseer servicio público domiciliario de energía eléctrica o que éste se obtenga a través de derivaciones del Sistema de Distribución Local o de una Acometida; ni reconocimiento y beneficios del ente municipal”.
Frente a eso, sería un grupo de ciudadanos vulnerables ubicados en los espacios con mayores riesgos de inundaciones; deslizamientos o problemas de inseguridad. Esta definición podría entender un poco como los sectores subnormales valduparenses serían los más afectados por las lluvias.
Brisas del Edén, es uno de ellos. Está albergado por unas 37 familias y 25 niños, todos damnificados de la segunda temporada de lluvias en la ciudad; el agua les llega a la rodilla, acaba con los pocos enceres que poseen; sobreviven al frecuente desbordamiento de la acequia Las Mercedes; a dormir a la intemperie, el hambre y animales que buscan al igual que ellos, refugios de los torrenciales aguaceros.
La situación se ha intensificado desde septiembre con las fuertes lluvias; el 3 de octubre sufrieron uno de los pesares más fuertes –mismo que inundó el Canal de Panamá, el aeropuerto Alfonso López y varias calles de la ciudad-. El 9 de octubre por cuatro horas volvieron a sobrevivir: el agua les llegó por encima del ombligo dejándolos con varias enfermedades que, aunque suene absurdo, tampoco pueden mantener.
“No tenemos comida, aquí cocinamos con leña, con ollas en el patio y todo se mojó y los arrastró la corriente. Muchos vecinos se montaban en los escaparates y otros en los árboles. Es peligroso, y aun así para el alcalde somos invisibles”, comentaba Elizabeth, una de las afectadas.
Mientras que para algunos los nubarrones en el cielo podrían aproximar una fuerte tormenta y ser felicidad por refrescarlas temperaturas de hasta 40 grados en cualquier mañana o noche; para este sector así como la Urbanización ‘Nando’ Marín, Lorenzo Morales, Chiriquí, Manantial y otros, solo deja entrever miedo y preocupación.
El panorama el día de ayer fue de solo secar la poquita ropa y algunos colchones mojados que lograron recuperarse; mientras que esperaban impacientemente la presencia de la Defensa Civil que solo tanteo El Edén. Solo fueron visitados por una señora a quien desconocían y que llegó como la luz en el camino: con pastillas y cremas para enfermedades infecciosas.
Mientras tanto Siri Rocha, iba indicando que hasta el cierre de esta edición no habría llegado la máquina excavadora al lugar encontrándose abundante lodo y barro. También que al ver la negligencia de la administración, viven en zozobra creyendo que durante la medianoche ingrese el agua y pueda provocar la muerte de algún niño o adulto mayor.
“No sabemos qué hacer, solo esperar, no tenemos para donde irnos”.
Otro de los problemas es el puente sobre una parte de la acequia Las Mercedes que traspasa el sector, mismo que una vez recibió la promesa del alcalde, Augusto Daniel Ramírez, de ser arreglado y solo ha recibido la instalación de tres tubos: nada favorables, al parecer, para el caudal.
EN LA PAZ: GRANDES DAÑOS
El popular río ‘Mocho’ en La Paz, Cesar, por segunda vez fue el culpable de significantes daños que recibió el centro recreación el Chorro, quien por los fuertes aguaceros y las grandes corrientes de agua que rebosaron el caudal, provocó la caída de las paredes, rejas y gran parte de los atractivos de este lugar.
Los habitantes se encuentran preocupado sobretodo quienes residen en los barrios aledaños a donde le barrio arrastrado también hizo de las suyas: “No es la primera vez que se sale el río, pero sí de las pocas que nos afecta (…) es un peligros para los niños porque estamos rodeado de acequias que pueden intensificar la situación”, narró Claudia Pumarejo, vecina de la zona.
¡A SACAR LOS PARAGÜAS!
La intensificación de las lluvias según lo conocido por Mirovan Navarrete, meteorólogo del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales comenta que se debe a varias ondas tropicales que estarían golpeando a la ciudad. Informó que, aunque no se conoce el nivel de las precipitaciones con exactitud el 3 de octubre se sobrepasó los valores históricos de la segunda temporada.
Por ejemplo: “Se pudo reflejar el los aguaceros del tercer día de octubre cuando el agua que inundó la terminal aérea alcanzó los 178.2 mililitros histórico en este año; mientras que la del 9 de octubre alcanzó los 56.8 mililitros. Esto se extenderá hasta el 2 de noviembre hay que estar preparado con paraguas en mano”, comentó el experto.
SE ADELANTARON TRABAJOS
Desde la Secretaría de Gobierno Municipal se conoció que junto a las unidades de Gestión del Riesgo municipal y departamental, algunas estrategias para ejecutar frente a el ‘duro invierno que azota el municipio’.
De ese modo la Unidad del Riesgo Municipal realizó el corte de árboles caídos por fuertes lluvias en el sector de la carrera 30 entre calle 7a hasta la calle 6c1 de Nueva Esperanza. También se realizó una visita técnica en El Edén, con el fin de verificar afectaciones en las viviendas aledañas de la acequia Las Mercedes.
Gestión del Riesgo Cesar informó que: “En el Cesar se prevé en la cielo entre nublado y parcialmente nublado y se esperan lluvias de variada intensidad y tormentas sectorizadas, con una probabilidad de ocurrencia del 70 al 75%”.