Agentes de la Sijín, realizaron la inspección técnica al cadáver de un wayuu que perdió la vida tras tocar un cable eléctrico en el municipio de Uribia.
Pese a los ingentes esfuerzos que realizaron los médicos de la clínica de Alta Complejidad del Caribe de Valledupar por mantener con vida a un indígena Wayuu que sufrió graves heridas tras tocar un cable de energía que estaba tendido en el suelo, falleció la noche de este sábado a raíz de un paro cardiorrespiratorio.
Filiberto Palmar, de 30 años, sufrió el percance el pasado 25 de septiembre en la ranchería Iruba, localizado en el municipio de Uribia, La Guajira. Según se conoció, este sujeto no se percató del elemento que se encontraba tirado en el suelo a un lado de la carretera y al tropezarse con él, sufrió una fuerte descarga eléctrica que lo dejó inconsciente en cuestiones de segundo.
Los miembros de su comunidad al percatarse de lo ocurrido, rápidamente lo auxiliaron y lo condujeron a un centro de salud de dicha región, pero los profesionales de la salud al valorarlo lo condujeron a una clínica de Valledupar donde fue ingresado en estado crítico.
Los días fueron transcurriendo pero la salud del wayuu se fue deteriorando aún más. Las laceraciones que padeció le causaron graves secuelas y graves quemaduras que lo dejaban con pocas probabilidades de sobrevivir.
La noche del sábado ocurrió lo inesperado, las palpitaciones de su corazón se detuvieron, produciéndose así su deceso.
Agentes judiciales llevaron a cabo la inspección técnica al cadáver y lo trasladaron a la morgue del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses donde practicaron la necropsia de rigor. El cuerpo fue trasladado a su lugar de origen donde lo sepultarán de acuerdo a las tradiciones culturales de la etnia a la que pertenecía.