Diario del Cesar
Defiende la región

Tierra de ríos, tradición, sabanas y necesidades

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POR:
EDUARDO
MOSCOTE SIERRA

A dos horas y 46 minutos – 147 kilómetros de recorrido – de Valledupar se encuentra el corregimiento de Chimila o conocido en el lenguaje Chibcha ‘Etteennaka’ que significa ‘gente propia’; ubicado en el municipio de El Copey, Cesar.

Se caracteriza por ser un pueblo amerindio con presencia de comunidades Arhuacas y Wiwas y bordeado de las Sabanas de San Ángel (Magdalena) y la Sierra Nevada de Santa Marta estribaciones del Cesar.

Se reconoce como la artería de ingresos del departamento cesarense título que adoptó al reconocerse como los primeros productores de café; hoy con una población flotante de cerca de 4.000 personas asentadas a 600 metros del nivel del mar se ha comenzado a entrever varias problemáticas que afectan el tejido social de la población que han emitido gritos de ayudas por parte de los residentes.

La preocupación principal está en el aumento de embarazos precoces en adolescentes entre los 12 y 14 años, según reportes conocidos por DIARIO DEL CESAR la única institución educativa Chimila 02 desde hace cinco años ha notado la deserción escolar de unas seis adolescentes (anuales) a causas de la práctica sexual irresponsable que a corta edad le abre las puertas a responsabilidades para toda la vida.

Antes de conocer las historias que de allí rebosan, es importante destacar que según información de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que 16 millones de niñas de edades comprendidas entre los 15 y los 19 años dan a luz cada año y un 95% de nacimientos se producen en países en desarrollo, según el estudio realizado por Rosen.

El medio conoció la historia de Rosa Villafañe, una adolescente arhuaca que con 15 años dejó de madrugar para asistir a salones de clases y ahora, se desplaza por los pasillos del puesto de salud de Chimila desde donde han atendido su gestación.  Hoy cuenta con tres meses de embarazo.

Dice no haber imaginado ser madre tan joven, pero como si fuera una premisa de la vida expresa ‘fue lo que me tocó’.  Para ella dejar el camino que enseñan los progenitores para ‘ser alguien en la vida’ y cambiar la ruta para formar una ‘nueva esperanza’ ha sido una gran lesión que llegó de la mano de una práctica en el momento no correspondido.

Sin muchos detalles, comentó: “Ser madre dentro de una resguardo indígena no es fácil, porque las leyes –tradicionales muchas – ya están instauradas: es hacerse cargo de las faltas; nos aíslan, debemos marchar en base a lo que diga el hombre; poco a poco se va perdiendo la opinión de la mujer (…) es casarse con un compromiso con el que uno, o por el momento, no se imaginó.  Es dejar todo por otro todo, porque igual un hijo regresa la luz que de repente se cree apagada”.

Como ellas y según lo revelado por algunos líderes comunales de la población, existen cerca de 10 adolescentes en estado de embarazo, la mayoría de origen étnico, situación que ya clasifican ‘caótica’ por lo que han buscado la atención de los entes competentes: Secretaría de Salud y Educación Local y Departamental.

‘REQUERIMOS UN EQUIPO INTERDISCIPLINARIO’

Teodoberto Salcedo, líder social de Chimila califica como ‘caótico’ lo que sucede en el sector, por lo que expresó la urgencia de que, las secretarias con injerencia instauren un personal interdisciplinario (psicorientadores, psicólogos, trabajadores sociales) no solo en la institución sino en las áreas de la población.

Aunque asegura que se han efectuado trabajos para concientizar sobre la buena práctica de las relaciones sexuales, aún se perciben menores de edad en gestación.

“Es algo que ya hemos puesto en conocimiento, estamos alarmados además porque la población estudiantil difícilmente alcanza los 400 estudiantes y cada ciclo escolar tenemos retiros por embarazos; no negamos el derecho a la educación pues son las mismas niñas quienes deciden no continuar, y eso nos preocupa más”, comentó Salcedo.

La situación para él se torna compleja por la ubicación de la sede educativa. Al ser de carácter agropecuario se encuentra a las afueras del municipio haciendo más propensos los riesgos entre los adolescentes.

Hizo un paréntesis además para reportar otras afectaciones, el aumento de dengue hemorrágico que estaría atacando a los menores; en las últimas tres semanas (finalizando septiembre e iniciando octubre) se han detectado seis casos entre dengue leve, grave y crítico.

Entre tanto, Elías Hernández, inspector de policía del sector, pidió a los entes de control desarrollen estrategias frecuentes con el fin de que la campaña de prevención en embarazo a temprana edad haga efecto y las cifras disminuyan a cero o, como expresa en el peor de los caso ‘a una situación’.

Además pidió que las ideas no solo se centren en los escenarios educativos sino “se extiendan a los puntos recreaciones y sociales, que desde muy pequeños y, adecuadamente, se enseñe los riesgos de las prácticas sexuales a una edad temprana”.

ATENCIÓN DEL ICBF

El Instituto Colombia de Bienestar Familiar (Icbf) frente al aumento de embarazos en el corregimiento de Chimila, puso en marcha un componente de atención que permitirá reforzar los trabajos de prevención de embarazos en menores de edad sobre todo en comunidades indígenas, entre ellas la Arhuaca radicadas en el municipio de El Copey (Cesar).

Por tal motivo la entidad orientó distintas actividades, charlas y dinámicas lúdicas recreativas que permitan detectar las particularidades de los derechos sexuales y reproductivos así como los espacios desplegados por el instituto enfocado a programas de generaciones étnicas con bienestar.

“Se reforzó la tarea de prevención de embarazo adolescente en las zonas rurales de los municipios de Becerril, El Copey, Pueblo Bello, Bosconia, Manaure, Astrea y La Paz, con lo que se logró beneficiar a más de 200 niñas, niños y adolescentes con un mensaje para reforzar el autocuidado, sus derechos y responsabilidades. Finalmente, el ICBF le hizo un llamado a los padres de familia y cuidadores para que establezcan como entornos protectores con el objetivo de generar bienestar en las niñas, niños y adolescentes del departamento”, explicó la entidad.

DICE LA OMS

Según reportes de la Organización Mundial de la Salud, unos 16 millones de mujeres entre los 15 y 19 años; y aproximadamente 1 millón de niñas menores de 15 años dan a luz cada año, la mayoría en países de ingresos bajos y medianos.

La situación puede generar complicaciones durante el embarazo y el parto, siendo la segunda causa de muerte entre las muchachas de la misma edad en todo el mundo.  Asimismo informa que anualmente cerca de 3 millones de adolescentes se someten a abortos peligrosos.

Teniendo en cuenta lo anterior, en el 2011 la OMS publicó junto con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) algunas directrices sobre la prevención de los embarazos precoces y la reducción de los resultados negativos para la reproducción. Los puntos contienen recomendaciones de medidas a adoptar para disminuir la mortalidad.

Entre este conjunto de ideas se encuentran: Reducir el número de matrimonios antes de los 18 años; fomentar la comprensión y el apoyo a fin de reducir el número de embarazos antes de los 20 años; aumentar el uso de anticonceptivos por parte de las adolescentes a fin de evitar el riesgo de embarazo involuntario; reducir las relaciones sexuales forzadas entre las adolescentes; reducir los abortos peligrosos entre las adolescentes; incrementar el uso de servicios especializados de atención prenatal, en el parto y posnatal por parte de las adolescentes.

Los bebés de madres adolescentes se enfrentan a un riesgo considerablemente superior de morir que los nacidos de mujeres de 20 a 24 años.