La excongresista Aída Merlano se fugó de la custodia del Inpec este martes en la tarde, confirmaron las autoridades.
Las versiones iniciales indican que Merlano, quien estaba presa por haber liderado una empresa ilegal de tráfico de votos en Atlántico, habría sido recogida por un hombre que conducía una motocicleta y quien se encontraba en las afueras del centro médico La Sabana, al norte de Bogotá.
Merlano estaba tras la rejas, pagando una pena de 15 años, impuesta por la Corte Suprema de Justicia.
El caso judicial
Merlano tenía varios enredos judiciales. Además de la condena de 15 años por delitos electorales contra suyo, la Corte Suprema de Justicia ordenó investigar al senador Arturo Char, el representante a la Cámara Laureano Augusto Acuña y la diputada Margarita Ballén, por la relación con el ilícito que tiene tras las rejas a Merlano.
Una fuga casi que de película fue la que protagonizó la política conservadora Aída Merlano, la excongresista condenada a 15 años de cárcel por la Corte Suprema de Justicia en septiembre pasado, acusada de tráfico de votos.
La prisionera, que estaba recluida en El Buen Pastor, aprovechó una cita odontológica para realizar su escape que tuvo la colaboración de un motociclista que la esperaba a las afueras del Centro Médico La Sabana, en el norte de Bogotá.
El Inpec aún no ha emitido un pronunciamiento de fondo, salvo un escueto trino en el que informaba de la huida de Merlano, sin entregar mayores detalles. Lo que se sabe hasta el momento es que se prepara un comunicado en el que anunciarán la apertura de las investigaciones de rigor para establecer si el hecho obedeció a un descuido de la guardia que la acompañaba.
Las pesquisas también buscan establecer qué protocolo falló en el acompañamiento y quién dio la orden para la salida de la cita médica debido a que por su condición, Merlano es categorizada como interna de alto nivel, por lo que requiere un esquema más sólido que el de una interna procesada por otros delitos.
Silvio San Martín, uno de los abogados de la prisionera, le dijo a Colprensa que tras conocer la noticia se comunicó con la familia Merlano quien le manifestó su preocupación por el paradero y las condiciones en las que podía estar la excongresista. El jurista añadió que la última vez que la visitó fue hace unos 15 días y que dicho encuentro transcurrió sin novedad y que la notó de buen ánimo.
Esta última frase en razón a que la exsenadora conservadora siempre había acusado problemas de salud mental y acoso por parte de las directivas de El Buen Pastor a quienes pretendía denunciar por lo que ella consideraba vulneraciones a los derechos humanos. No obstante, nunca interpuso tal demanda.
El @INPEC_Colombia se permite informar la fuga de la PPL Aida Merlano durante una cita médica odontológica en un centro médico del norte de la ciudad. Avanza la investigación.
— INPEC Colombia (@INPEC_Colombia) 1 de octubre de 2019
BOGOTÁ (Colprensa).