Reducción de la mezcla de biodiésel impactará en la economía palmera
la Federación Nacional de Cultivadores de palma de Aceite (Fedepalma), Jens Mesa Dishington manifestó que, aunque hay una “corresponsabilidad de los distintos eslabones de la cadena”, es necesario que los productores de biodiésel den una explicación al sector palmero sobre lo que realmente sucedió.
El presidente Ejecutivo de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite (Fedepalma), Jens Mesa Dishington, llamó la atención este miércoles respecto a las medidas que adoptó el Gobierno Nacional, con relación a la mezcla de biodiésel de palma, que bajó nuevamente del 12 % al 10 % desde mediados de septiembre.
La mezcla había sido aumentada por el Gobierno a partir del mes de septiembre al 12 %, con lo que se buscaba disminuir progresivamente las emisiones de gases efecto invernadero en el país, teniendo en cuenta que los vehículos de carga son los principales responsables de las emisiones de CO2 y material particulado. Sin embargo, a partir del 20 de septiembre se reversó la decisión.
Según explicaron los ministerios de Agricultura y Minas y Energía en la Resolución 4-0730, la decisión se adoptó teniendo en cuenta que representantes de los gremios, del sector palmero y de la producción de biodiésel manifestaron dificultades para dar cumplimiento en las entregas del producto, por lo cual no había certeza de que se cumpliera con lo estipulado.
El dirigente gremial calificó de “desafortunado” el incumplimiento que tuvieron algunas plantas de biodiésel, que llevaron a la suspensión de la decisión del Gobierno de aumentar la mezcla al 12 % y originar una reducción partiendo de 2 % en lo que resta de septiembre, a un 6 % y 8 % en octubre y noviembre, respectivamente, hasta llegar nuevamente al 10 % en diciembre de 2019.
“Esta situación tiene un impacto muy fuerte en diversos frentes de la economía palmera, de los cuales señalaría la pérdida de oportunidades de venta en el mercado local, que estimamos sea del orden de las 53.000 toneladas de menores ventas en el mercado doméstico”, señaló Mesa durante la instalación de la XV Reunión Técnica Nacional de Palma de Aceite, que se desarrolla en Bucaramanga.
El presidente de Fedepalma resaltó que esto se traduce en una afectación del ingreso de los palmeros del orden de los 11,5 millones de dólares, el congelamiento del trámite para establecer la universalización de las cesiones del Fondo de Estabilización de Precios Palmero y la pérdida de confianza y credibilidad de mecanismo fundamental para estabilizar la comercialización sectorial.
Mesa Dishington manifestó que, aunque hay una “corresponsabilidad de los distintos eslabones de la cadena”, es necesario que los productores de biodiésel den una explicación al sector palmero sobre lo que realmente sucedió, ya que “el problema no está en el desabastecimiento sino en la misma comercialización de los aceites”, como se quiso hacer ver en un principio.
“Algunos de ellos han venido argumentando que esto obedece a un problema de abastecimiento del aceite de palma para biodiésel, pero esto ha sido refutado por Fedepalma con cifras que muestran cómo con la producción general del sector se asegura una relación de abastecimiento de 3 a 1, en tanto que si nos acotamos a la producción de las empresas palmeras vinculadas con la producción de biodiésel esta relación es de 2 a 1”, dijo.
Según explicó el directivo, el mercado ha venido sufriendo distorsiones por el comportamiento de algunos productores que se “embelesaron” con las importaciones y se olvidaron, por un buen tiempo, de los proveedores locales, lo cual coincidió con la crisis de la agroindustria de la palma en Ecuador y los bajos precios de su aceite, que llevaron a que el mercado colombiano tuviera que ajustarse aumentando sus exportaciones.
“Contrario a lo que se ha argumentado, esto no es un problema asociado a la operación misma del Fondo de Estabilización de Precios Palmero, sino a un uso inadecuado de los mecanismos con los que cuenta el sector y a la falta de una lectura apropiada de las señales del mercado por parte de los productores”, resaltó Mesa Dishington.
Según el dirigente, a esto se suman algunas prácticas desacertadas en al comercialización del aceite, donde los productores han tomado sus decisiones de venta a partir de indicadores que no son comparables, lo cual conlleva a que cuando los precios internacionales aumentan se quera vender para exportación a costa del mercado interno y viceversa.
Así mismo, señaló que hay fallas atribuibles al Gobierno, en su papel de regulador de la política de biocombustibles, al considerar que aunque la medida fue anunciada durante meses, sufrió “retrasos injustificados”, un hecho que generó incertidumbre en los actores del mercado