Según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), 595.289 personas han muerto al año entre 2005 y 2014 por enfermedades cardiovasculares en Colombia.
Así mismo, la Fundación Santa Fe de Bogotá calcula que el tratamiento de este tipo de enfermedades suele costarle al sistema de salud entre $6 millones de pesos y $12 millones de pesos por paciente.
De acuerdo con Gilberto Estrada, cardiólogo y hemodinamista de la Clínica Shaio, “cada 20 segundos una persona muere en el mundo por estas enfermedades. Las afecciones coronarias son la primera causa de muerte en el planeta, a pesar de que muchos casos son prevenibles. 30% de los pacientes mueren de infarto agudo al miocardio, mientras que otro 30% muere de una muerte súbita. Creemos que la enfermedad no nos avisa sobre sus síntomas, sin embargo, la realidad es que no solemos prestarle la debida atención”.
¿Qué tipo de afecciones existen?
Una de las enfermedades cardiovasculares más frecuentes es el infarto agudo al miocardio es una afección que genera la muerte de una parte del músculo cardiaco, al obstruirse una arteria coronaria. Sus principales síntomas son: dolor de pecho que pasa al brazo izquierdo, fatiga, piel fría y sudoración.
Otras son la isquemia de miembro inferior y la apoplejía. Esta es un tipo de arteriosclerosis que se caracteriza por la acumulación de grasa en las paredes de las arterias de las piernas, la cual genera una adelgazamiento de estas y un menor flujo de sangre en el área.
Por su parte, la apoplejía o enfermedad cerebrovascular, es el fallo en el funcionamiento del cerebro por la presencia de un coágulo o trombo en la zona.
Estas enfermedades pueden requerir de cirugía para tratar de corregirlas. Sin embargo, no son curables, debido a que en gran medida, depende de los pacientes cambiar sus comportamientos para mantener una esperanza de vida plena.
Federico Núñez, médico cardiólogo, asegura que la cirugía “no es la cura a esta enfermedad, ya que como tal no tiene un remedio definitivo y el paciente tendrá que vivir con ella de por vida. Sin embargo, con el medicamento y el cambio de hábitos, podrá garantizar una calidad óptima de vida”.
La intervención quirúrgica de revascularización cardiaca o conocida como ‘a corazón abierto’ consiste en una incisión en el pecho entre el esternón y el diafragma, y se sacan injertos de arteria sana de la pierna para que sean instaladas en el corazón. La arteria es destapada y los injertos se instalan para regular el ritmo cardiaco.
¿Qué hacer en caso de presenciar un infarto?
Si el paciente no presenta alergia a la aspirina, puede tomar 3 tabletas para contrarrestar la afectación. Si la persona que presencia el infarto de un familiar no conoce de primeros auxilios, es mejor no arriesgarse a realizarlos, debido a que puede empeorar la situación.
Lo recomendable es llamar inmediatamente a un médico para que se dé una pronta atención. Esos minutos pueden ser vitales para atender las afecciones cardiovasculares y evitar un desgaste mayor del corazón.
Factores de riesgo y formas de prevención
Algunos factores que contribuyen al desarrollo de estas patologías son: herencia genética, malos hábitos como el sedentarismo y el tabaquismo, estrés y sobrepeso.
Para combatir estos comportamientos que pueden afectar seriamente la salud, el cardiólogo Hernán Orjuela recomienda que se debe tener un balance en el consumo de proteínas, grasas o lípidos de alta densidad (conocido también como colesterol bueno), verduras y frutas. Esta dieta debe acompañarse con ejercicios aeróbicos diarios de 10 minutos para mantener la salud cardiovascular.
Otros hábitos que se deben tomar para prevenir enfermedades coronarias o el avance de estas son: dejar de fumar y mantener control sobre el peso. También es importante acudir al médico en caso de presentar síntomas, debido a que ignorarlos, puede generar una enfermedad penosa a largo plazo o una muerte repentina.
Bogotá (Colprensa).