Diario del Cesar
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Tour Entre los Grandes, unos conciertos que tocan fibras

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Hay una apreciación por cada acordeonero, un estímulo y un reconocimiento de las etapas que han marcado al vallenato.  Silvestre muestra que su alma respira folclor con estos baluartes a cuyo equipo acaba de vincular a su paisano Iván Zuleta.

Por
WILLIAM
ROSADO RINCONES 

El alma de Diomedes Díaz, el máximo gladiador del vallenato, la que reposa en los confines de la eternidad, se hizo  sentir este fin de semana  en la tierra tras la evocación que hicieron dos émulos de este folclor, quienes seleccionaron parte del repertorio que cantó en su paso terrenal, para presentarlo a un selecto público en el extranjero.,

Ese aire diomedista se respiró  ante unas 3. 398 Personas que, según el folclorista y locutor Álvaro Álvarez, invitado especial a esta gira internacional, acudieron al Uited PlaceTheatre 4140 Broadway de NY, con aforo total, donde Silvestre Dangond llevó el Tour Entre los Grandes, allí se confundieron las lágrimas con los aplausos al retrotraer  Dangond aquellas canciones de ‘El Cacique de La Junta’, las que grabó en la temporada con Iván Zuleta, quien también estaba ahí parado con su acordeón al pecho demostrando su grandeza y su acervo de ejecutor profesional, luego de la inclusión a la nómina de estos conciertos especiales en las últimas semanas.

‘Sin saber que me espera’ de Luis Egurrola, fue una de esas canciones que pusieron a delirar ese público que dé pie no cesó de aplaudir a estos artistas del vallenato: Silvestre e Iván a quienes no solo los une la circunstancias de ser músicos, sino que crecieron juntos en su pueblo natal en Urumita, en la misma calle y en la misma cuadra.

Este fue un concierto que además, sirvió para convocar a los provincianos y colombianos en general que por diversas circunstancias les tocó emigrar al gran país del norte, dentro de la multitud se podían ver figuras relevantes como, Edgard Rentería el pelotero colombiano que hizo gloria en las Grandes Ligas; al científico y acordeonero Fernando Dangond, quien además es familiar de Silvestre. Y muchos invitados más que viajaron de Colombia, los que se unieron a la histeria de los latinos residenciados en esa parte de Estados Unidos.

Queda demostrado que Silvestre Dangond cada día más, penetra ese mercado, en donde reside y hace los contactos por estar cada día más activo en aras de mostrar al vallenato en el esplendor de sus épocas y con representantes idóneos en cada peldaño de esa evolución que indefectiblemente tiene la música.

TODOS TIENEN SU VALOR

Detrás del artista que proyecta su imagen, sigue guardada la sencillez del muchacho descalzo que tiene en su archivo mental la pulsación de cada acordeonero que lo acompaña, es decir que la selección de los 8 compañeros que andan con él en este ‘Tour Entre los Grandes’ no es una escogencia a dedo, en cada figura de esta hay un recuerdo de su ilusión infantil y su proyecto juvenil cuando pretendía ser cantante.

De acuerdo a declaraciones transmitidas a Álvaro Álvarez que se ha convertido en el periodista internacional y enlace de este artista con los medios, Silvestre tiene por cada acompañante una definición y un apego sentimental.

Así describió a los gregarios del ‘Tuor’: De Emilianito dijo: que es el ‘papá, de todos. “Todos lo respetan, todos los admiran, es la nota única, diferente, la inigualable. A ‘Beto’, lo calificó como el dueño de la nota brillante. De Omar Geles dijo era el Calixto Ochoa moderno, está vigente en todas las generaciones tanto en la música como de la industria.

Con Álvaro López hay una química especial, manifestó: “es mi acordeonero, fue con el que crecí, con el que mi papá me inculcó, siento un cariño aparte, su nota y peso de la nota es diferente. Son esos acordeones que ya no se consiguen en ningún lado”. Para Franco  Arguelles, los elogios fueron por su aporte al vallenato en una generación cuando se necesitaba un referente de Juancho Rois después de su partida, y a pesar de sus altos y bajos, su nota sigue ahí.

Con respecto a Iván Zuleta dijo que su estilo lo marcó en toda esa época que estuvo con Diomedes, además, tiene muy buena relación con su familia pues crecieron en el mismo pueblo Urumita.

Finalmente mencionó a Julián Rojas, de quien no quiere que lo miren como el que lo rescató, sino que tiene sus condiciones, además lo invitó a que aprovechara el momento por bien de él y de su familia. Lo instó para que este fuera un plus para que se una a otros muchachos y siga haciendo música. “No me doy golpes de pecho, ni quiero que así lo mire el público, que yo lo rescaté ni nada por el estilo, porque no es así, yo quiero que esto lo miren de una manera diferente” concluyó