Diario del Cesar
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Torrencial aguacero dejó a 31 familias sin viviendas

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De acuerdo con los organismos de socorro, hay más de doscientas personas afectadas.

Un torrencial aguacero registrado la tarde del sábado, dejó más de 200  familias afectadas,  85 damnificadas y 31 sin viviendas en el barrio 6 de Marzo de municipio Agustín Codazzi, departamento del Cesar. El nivel del agua superó el metro de altura, mientras hombres y mujeres desesperados sacaban sus enseres y a los niños como principales afectados en esta emergencia.

El barrio 6 de Marzo, que es producto de una invasión, quedó prácticamente bajo el agua, ya que la zona presenta dificultades para el drenaje, además de la nula planificación que en el lugar existe con la construcción de las viviendas.

Colchones, neveras, sillas, camas y todo cuando se requiere en el hogar, quedaron entre el lodo, otros pocos alcanzaron a recatar parte de su mobiliario. Las calles están totalmente anegadas, mientras funcionarios del Cuerpo de Bomberos actúan con motobombas para tratar de achicar el agua y poder socorrer a los afectados.

CALAMIDAD PÚBLICA

Alex Monroy, secretario de Gobierno en la localidad, informó que la situación es bastante grave, por lo que las autoridades a través de un comité extraordinario, decidieron declarar en calamidad pública y emergencia el sector, para así emprender un plan de contingencia que permita la recuperación del barrio.

Detalló que de acuerdo al trabajo de campo realizado en la zona, hay 200 familias afectadas, de las cuales 85 son damnificadas; otras 31 quedaron sin techo y 54 viviendas están averiadas.

Monroy destacó que de las 31 que perdieron totalmente su vivienda, muchos buscaron trasladarse a casa de familiares, mientras que 11 están en carpas que se armaron desde la noche del sábado.

La administración departamental donó 50 colchonetas e igual número de mercados; además de poner a disposición un carro tanque para repartir agua potable. La estación del Cuerpo de Bombero está disponible para recibir todas las ayudas y controlar la entrega a los afectados y damnificados.

PLAN DE ACCIÓN

Por otra parte, Monroy agregó que Se acordó desarrollar un plan de acción que involucra instituciones como el Hospital Agustín Codazzi, Policía Nacional, Ejército, Secretaría de Gobierno, Secretarías de Salud, Educación y Planeación; presidente de Asocomunal, Cuerpo de Bomberos, Defensa Civil, Personería y Concejo Municipal.

Lo primero que se decidió es que la Secretaría de Educación se encargará de hacer un censo detallado de los niños y los grados que cursan, para evitar que fallen a clases. Hoy se realizará una brigada de salud en el lugar afectado y una sensibilización a las personas para que desalojen las viviendas que están muy afectadas, ya que hay peligro de derrumbes según lo advirtieron los bomberos.

Esta sensibilización está a cargo de un equipo multidisciplinario encabezado por psicólogas del Plan de Intervenciones Colectivas, quienes colaborarán en el tema para disminuir los riesgos en el lugar. A estas acciones se sumarán unas capacitaciones sobre la potabilización del agua, tomando en cuenta que en estos momentos es necesario que la gente consuma agua adecuada para evitar enfermedades.

“Es importante destacar, que por tratarse de un barrio que es producto de una invasión, el Gobierno local está limitado, hasta el momento, a entregar ayudas humanitarias. Sin embargo, la declaratoria de la emergencia da cabida a analizar proyectos que permitan la recuperación del barrio, como el traslado y un subsidio de vivienda para que las familias se trasladen a un lugar más seguro”, dijo.

SEGUIRÁN LAS LLUVIAS

María José Pérez, jefa de la Oficina de Gestión de Riesgo y Cambio Climático del Cesar, informó que desde el momento en que se presentó la emergencia, en el lugar están trabajando bomberos, policías y grupos de rescate para socorrer a las familias damnificadas.

“Lo más lamentable es que 31 familias perdieron totalmente su residencia y ayer se les hizo entrega de ayudas alimenticias y algunas carpas para que pudieran pasar la noche”, dijo.

Agregó Pérez que en estos momentos el país y el departamento está teniendo influencia de una onda tropical y así va a seguir durante los meses de septiembre y octubre, por lo que se hace un llamado a los Alcaldes, como responsables de la gestión de riesgos en los municipios, para que estén atentos a cualquier novedad y tenga la logística lista en caso de presentarse inundaciones.

También exhortó a la ciudadanía a no acudir a las zonas vulnerables a desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra, por lo que “recomienda a las familias del departamento del Cesar a estar atentos a los niveles de los ríos y evitar bañarse por el peligro que representa.

Destacó que en caso de alguna emergencia pueden reportarlo a la línea 123 de la Policía Nacional, o a los bomberos, Cruz Roja, Protección Civil, entre otros. El ICBF también está trabajando en la atención de los niños afectados con esta situación.

Pérez destacó que el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, está alertando sobre posibles crecientes súbitas en el río Cesar y sus afluentes. También está recomendando fijar atención en los municipios de El Copey, Valledupar, Pueblo Bello, entre otros.

 AYUDA PARA LOS DAMNIFICADOS

 “Las ayudas gubernamentales en materia de construcción estarán muy limitadas por tratarse de una invasión, solo se le están aportando los insumos de primera necesidad hasta sacarlos de esta crisis por la que están pasando. No podemos entregarles materiales de construcción, porque sería incentivar a seguir en una zona donde no pueden estar”, dijo la jefa de la Ogrcc.

Agregó que se les están entregando ayudas a las personas más afectadas. A las que perdieron las viviendas, se les darán colchonetas y alimentos; sin embrago, para las personas que quieran colaborar el centro de acopio están en la sede del Cuerpo de Bomberos de Agustín Codazzi.

QUEDAMOS SIN NADA

Solmaira Duarte, una de las afectadas, indicó que cada vez que llega la temporada de lluvia el barrio se inunda, pero esta vez fue grave y la corriente de agua arrastró con todo.

“Todos salimos a gritar auxilio, muchos sacamos los corotos y utensilios de cocina para la calle, algunos lo perdieron todo, mientras otros logramos rescatar algunas cosas pero esto es un desastre. Pedimos a los gobiernos locales que nos ayuden a salir de esta situación, porque hay muchos niños, mujeres embarazas y ancianos que quedaron en la calle”.

José Antonio López, también residente del barrio El Tiburón, informó que perdió parte de su residencia y además debió abrir un boquete en una de las paredes para que el agua saliera y poder salvar parte de sus pertenencias.

“Quedé sin ropa, sin cama y la comida quedó en el agua. La corriente fue muy fuerte y el nivel del agua superó el metro de altura; fue desesperante y miedo nos invadió a todos”, exclamó.