Diario del Cesar
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Condenan a 16 años a homicida de agricultor

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A 16 años y seis meses de prisión fue condenado por el Juzgado Segundo Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento Osneider Palomar Rivera, tras ser hallado culpable de asesinar a Julio Manuel Mola Medina, en medio de una riña en la madrugada del 14 de julio del 2018 en un estadero de razón social ‘Chimila’ del municipio de El Copey, norte del Cesar.

La sentencia anticipada del incriminado se da tras aceptar los cargos endilgados por la Fiscalía 6 Seccional  por el delito de homicidio agravado luego de que el hoy condenado realizara un preacuerdo con el ente acusador.

Asimismo, la jurista tuvo a consideración en la vista pública desarrollada en el Palacio de Justicia los elementos materiales probatorios recopilados por el ente acusador que permitieron determinar que Palomar Rivera fue el responsable del hecho violento ocurrido la noche del día en mención, cuando el agricultor de 39 años, departía con un amigo en un reconocido estadero ‘Chimila’, ubicado en la carrera 14 con calle 8A de la localidad.

Aunque las actuaciones ilícitas del declarado homicida daban para una condena de más de los meses establecidos en prisión, el despacho judicial tuvo en cuenta una rebaja de la pena del 45 por ciento por su colaboración con la justicia y haberse allanado a los cargos en audiencia preliminar, por lo cual se le fue otorgada una condena de 200 meses de prisión.

Para el togado la conducta del sindicado merece reproche porque y pudiendo actuar de manera diferente, optó por ejecutar y llevar a cabo su conducta ilícita, poniendo así en peligro la vida de la víctima. “Razón por la que se hace merecedor de una consecuencia jurídica que no es otra que la pena de prisión prevista en la norma penal a la que adecuó su comportamiento”, señaló el juez al dar a conocer su decisión.

LA VÍCTIMA

Según lo comentado por familiares de la víctima, luego del trágico hecho y al ser aprehendido por las autoridades, el agresor se disculpó por lo ocurrido argumentando que todo se trataba de un lamentable error, ya que la persona a la que pretendía herir no era el hoy occiso.

Sobre la víctima se conoció que era oriunda de El Copey, donde residía y se ganaba la vida como agricultor; estaba soltero y no tenía hijos.