Amenazados de muerte 10 educadores en el Cesar
“Pilas Fecode, los tenemos en la mira. Es el momento de limpiar este país… Muerte a todos los colaboradores de las guerrillas, llamados líderes sindicales y sociales”, son algunas de las frases intimidantes que aparecen en el panfleto firmado presuntamente por las Águilas Negras y dirigido a la junta directiva de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) a través de un correo electrónico el pasado 3 de septiembre.
Esta amenaza incentivó nuevamente a los maestros del país a paralizar sus labores por 24 horas en defensa de la vida, la paz, la democracia y por la Escuela Territorio de Paz. En el departamento del Cesar se cumplió en 100% el paro, a cuyas peticiones se le suma el registro de unos 10 docentes de esta zona que han recibido advertencias de muerte.
Jorge Luis Rivero, presidente de la Asociación de Educadores del Cesar (Aducesar), manifestó que ante el Comité de Amenazados de la Secretaría de Educación denunciaron diez casos de docentes que han recibido acciones intimidantes y que ponen en riesgo su vida y la de sus familiares. “Los más graves se están presentando en los municipios de Curumaní y en el corregimiento de San Bernardo en Pelaya, por lo que el Comité Ejecutivo de Fecode también tiene conocimiento para ofrecerle apoyo a estos profesionales”.
Los afectados han recibido llamadas telefónicas, panfletos e intimidación personal, hasta le han dado plazo para que se retiren de la localidad donde residen y del colegio donde laboran.
“Es preocupante y delicada esta situación, sobretodo por la manera en la que vienen operando estas bandas que desestabilizan la tranquilidad de la educación en el departamento”, dijo Rivero.
Luis Matute, secretario Local de Educación, manifestó que en lo que respecta al municipio de Valledupar no se han registrado amenazas contra algún educador, sin embargo, ya han sido notificados por Aducesar para solicitar la aplicación de medidas que permitan resguardar la integridad del gremio en la localidad.
“Solicitaremos una reunión con el Secretario de Gobierno y las fuerzas militares, para que en conjunto con la organización sindical se establezca un plan de seguridad para el gremio educativo, ya que es responsabilidad nuestra velar por su integridad”, afirmó.
Sobre las reiteradas suspensiones de las actividades, Matute manifestó que se concertará con los líderes gremiales un cronograma para recuperar el tiempo perdido, ya que hay que cumplir con las metas académicas establecidas por las autoridades nacionales.
Por su parte, el presidente de Aducesar, manifestó que el magisterio estará atendiendo las instrucciones de Fecode para recuperar los contenidos pedagógicos que se han dejado de desarrollar por la suspensión de clases. “No se recuperarán días, sino el debido cumplimiento del cronograma académico establecido para este año escolar. Podría estarse aplicando un plan de contingencia para no afectar al estudiantado”.
EL PARO SE CUMPLIÓ EN 100%
Ayer en todo el departamento se realizaron concentraciones y plantones, se acató la orden de Fecode en su totalidad. La federación convocó a esta nueva paralización en rechazo a las amenazas que ha tenido el Comité Ejecutivo de Fecode para reclamarle al Gobierno mayor seguridad y protección.
También demandan al Gobierno nacional el cumplimiento de los acuerdos suscritos el 15 de mayo de este año, entre ellos, el reconocimiento de las instituciones educativas como Territorios de Paz.
Ratificarán “el respaldo” al acuerdo firmado en 2016 entre el Gobierno y las FARC, y el “respeto por la Jurisdicción Especial para la Paz”, encargada de juzgar los crímenes cometidos con ocasión del conflicto armado. Cinco grandes concentraciones se llevaron a cabo ayer en Bogotá, Barranquilla, Bucaramanga, Cali y Medellín.
Con estas manifestaciones, a nivel nacional se afectan unos 8 millones de estudiantes, mientras que en el departamento del Cesar 160.000 alumnos dejaron de recibir clases en las 182 instituciones educativas existentes en el territorio. En el municipio de Valledupar 74.150 niños y adolescentes perdieron clases y más de 2.700 educadores se unieron a la convocatoria.
NO NOS ESCUCHAN
Salma Ortega, docente del municipio de Valledupar desde hace más de 15 años, manifestó que han sido señalados por la comunidad ante los constantes paros realizados, pero nadie se detiene a pensar que hay muchos docentes y líderes amenazados de muerte. “Si no hacemos bulla, nadie nos escucha y si algo le llega a suceder a algún compañero, entonces solo quedaría lamentarnos”, afirmó.
Este tipo de protestas son el aviso para que el Gobierno nacional tome en cuenta al magisterio, al cual además de tener la obligación de cumplirle sus derechos, debe ofrecer protección por las amenazas de grupos irregulares, dijo por su parte, Carlos Luis Rivero, también docente de la entidad.
QUINTA PROTESTA EN ESTE AÑO
Este nuevo paro, sería la quinta protesta que durante este 2019 han realizado los docentes en el Cesar. La primera fue en apoyo a la convocatoria nacional que realizó Fecode para exigir al Gobierno nacional más recursos para las instituciones oficiales y mayor seguridad social para los docentes. Se realizó los días 19 y 20 de marzo.
El 25 de abril los maestros volvieron a las calles para solicitar una vez más la atención del Ministerio de Educación. En el mes de mayo la protesta hizo eco en el departamento del Cesar y los profesores salieron de nuevo a protestar para pedir sea intervenido el sistema de salud que los ampara.
En esa oportunidad se firmó un acta de compromiso el cual no ha sido respetado por parte del Gobierno nacional y que motivó a una nueva paralización por 48 horas los días 28 y 29 de julio.
A estas protestas se suma la de ayer a la que se le agrega como motivos, las amenazas de las que han sido víctimas los líderes sindicales de la federación que los agrupa y de algunos docentes en el departamento del Cesar.
Ante esta situación, está latente la posibilidad de una paralización indefinida, según lo manifestó el presidente de Fecode, Nelson Alarcón, quien agregó que la jornada nacional de ayer servirá para medirle el pulso al Gobierno frente al cumplimiento de los compromisos acordados en mayo de este año.
“Desafortunadamente se han acentuado aún más las amenazas hacia los maestros, hacia los dirigentes de las regiones y por supuesto a nivel nacional nos movilizaremos en rechazo a todas estas situaciones que se vienen presentando por la defensa de la vida y la Paz”, señaló Alarcón no sin antes destacar que este año van 10 compañeros y compañeras asesinadas; además de 680 maestros amenazados en todo el territorio nacional.