Un onomástico de eterna vigencia
POR WILLIAM ROSADO RINCONES
En la frontera de los 80 años de existencia, Gustavo Gutiérrez celebró ayer entre familiares y amigos, su cumpleaños número 79 y aún conserva la vitalidad para subir a las tarimas y entregar esa franja romántica del vallenato que muy poco se ve, ante los cambios generacionales.
Si bien, Gustavo siempre ha sido un activista de sus canciones, en los últimos años, gracias a las comodidades y a las tecnologías, se entregó de lleno a interpretar su propio repertorio, después de un largo tiempo en donde se dedicó a surtir a los grupos con esa lirica poesía que lo hace particular.
Las circunstancias de cambio en las costumbres de su amado Valledupar, lo llevaron a no componer más canciones y se ancló en ese romanticismo sentimental de sus viejas costumbres, con el que denota la raíz de un hombre espiritual y entregado al querer nostálgico.
Pero, para que ese catálogo no muera, anda por el mundo guitarra en mano y con la compañía de ‘Kike’, su hijo, quien le sirve de manager y a la vez lo muestra para que vaya perfeccionando la intención de artista que lleva en la sangre, para que quede como el heredero de esa condiciones del buen músico formado en el marco de la Plaza Alfonso López de Valledupar.
Aparte de sus presentaciones personales que lo han llevado por todos los rincones del país y el exterior, tal como pasó recientemente en México en donde le tributaron un homenaje, Gustavo Gutiérrez también hace parte de la nómina que acompaña a Rafa Pérez, el exitoso vocalista ex Kvrass que recorre distintos periplos con estos autores.
Casualmente, el 28 de noviembre, el Tour Rafa Pérez y la Revolución estará en Barranquilla deleitando a la gente de la llamada ‘Puerta de Oro de Colombia’ con los éxitos cantados por los autores: Rafa Manjarrez, Aurelio ‘Yeyo’ Núñez, ‘Chiche’ Maestre, Deimer Marín, y el cumplimentado, Gustavo Gutiérrez Cabello.
Otras de las actividades que a sus años cumple a cabalidad Gustavo Gutiérrez Cabellos es su militancia en la Fundación de La Leyenda Vallenata, en donde hace parte de la mesa directiva, en la que se desempeña como jurado preliminar de las canciones inéditas y socializa las actividades atinentes a la conservación de este evento que propende por la conservación y estabilidad del vallenato.
Recientemente, hizo parte de la delegación que se trasladó a la casa de Jorge Oñate en el municipio de La Paz para finiquitar la propuesta de homenajeado en el certamen de 2020 para lo cual la palabra de Gutiérrez Cabello fue determinante, porque precisamente, Jorge Oñate debe parte de su crecimiento al aporte de la canciones de Gustavo Gutiérrez.
En este su cumpleaños número 79, la torta y las llamadas fluyeron por cantidades en su residencia en donde se ha refugiado ya un poco alejado de las tradicionales parrandas, debido a los múltiples compromisos que debe cumplir gracias a la agenda que bien sabe cuadrar su hijo Kike. Dentro de tales requerimientos, aparecen los homenajes que le suelen brindarle, el más reciente fue el mes pasado en Barranquilla, allí le celebraron sus 60 años de vida artística en el marco del Festival Distrital del Folclor Vallenato, en la capital del Atlántico.