Diario del Cesar
Defiende la región

A 14 años del crimen, sindicalistas recuerdan a Luciano Romero Molina

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POR: NINOSKA REYES URDANETA

Las amenazas contra líderes sociales y sindicales, a lo largo de la historia, han sido el pan de cada día en Colombia. Crímenes considerados de lesa humanidad, y en algunos casos impunidad, han acrecentado el problema que en la actualidad vuelve a azotar al pueblo colombiano.

Uno de los casos que marcó la historia del país, fue el asesinato del líder sindical Luciano Enrique Romero Molina, quien a pesar de contar con medidas cautelares de protección ordenadas por la Comisión de Derechos Humanos, fue vilmente asesinado el 10 de septiembre de 2005, seis meses después de regresar a su tierra Valledupar, tras permanecer refugiado en Gijón, España, donde fue acogido por el Programa Asturiano de Atención a Víctimas de la Violencia en Colombia.

Hoy, en conmemoración a los 14 años de su muerte, y como una manera de reforzar las alertas en el territorio nacional por las constantes amenazas y asesinatos a líderes sociales, políticos y sindicales; miembros de la Asociación de Extrabajadores de Cicolac Nestlé, realizarán un homenaje a su memoria en la ciudad de Valledupar.

Esta actividad se llevará a cabo para llamar la atención de las autoridades en el departamento del Cesar, donde hay un registro de 247 líderes sociales amenazados y siete asesinados desde 2016 hasta la fecha.

Oscar Villero, presidente de la Asociación de Extrabajadores de Cicolac Nestlé, manifestó que la organización que lidera decidió honrar la labor sindical ejercida por Romero Molina a favor de la masa trabajadora, más en estos momentos cuando en el país las amenazas y asesinatos de líderes sociales están a la orden del día.

En tal sentido, hoy a las dos de la tarde se llevará una ofrenda floral a Jardines del Ecce Homo, donde reposan los restos de Luciano Romero; para luego trasladarse a la sede recreacional de Sinaltrainal en Valledupar, donde se expondrá la biografía y labor desempeñadapor su líder a favor a los trabajadores.

También se proyectará un documental de una organización francesa, donde repudian y muestran la investigación desarrollada por el asesinato de Luciano Romero, ocasión que además será propicia para disertar sobre los bienes de los extrabajadores de Cicolac.

LUCHA CONSTANTE

Luciano era un destacado dirigente de Sinaltrainal y delegado ante la Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, desde donde realizaba sus actividades de solidaridad y atención humanitaria con los detenidos.

Recibió constantes amenazas y hostigamientos por las denuncias formuladas de la presencia de grupos paramilitares en la ciudad de Valledupar, además de violaciones de derechos humanos y la omisión de las autoridades ante la situación. Durante sus últimos cinco años de vida, fue objeto de seguimientos hasta que fue enviado a España, donde recibió refugio temporal.

Al regresar a Colombia, el 10 se septiembrefue interceptado en su taxi en horas de la noche, y en la mañana del siguiente día fue encontrado amarrado, torturado y con múltiples puñaladas. El hecho ocurrió en el barrio Las Rocas de  Valledupar.

Este crimen conmovió al movimiento sindical y en general al movimiento popular en Colombia. El nivel de violencia registrada en su humanidad solo es entendible al abordar históricamente los actos de violencia estatal contra los movimientos que defienden la autodeterminación y soberanía de los pueblos.

La labor de Sinaltrainal y el valor de su familia, sumado a la solidaridad desde los pueblos, ha permitido que lo ocurrido a Luciano se convierta en un reto de construcción colectiva de memoria en perspectiva de subvertir las estructuras que confrontó dignamente Luciano con su vida.

Luciano, en compañía de tres dirigentes sociales amenazados de muerte por la extrema derecha colombiana, vivió en Gijón y desplegó en Asturias su activismo por la paz y los derechos humanos dentro de las campañas de solidaridad con los presos políticos, en el boicot a Coca Cola y en las denuncias contra Nestlé por su responsabilidad en la mortal persecución a los sindicalistas.

De este crimen está señalado el grupo paramilitar de alias “Jorge 40” en alianza con miembros del Departamento Administrativo de Seguridad. Un juzgado penal del Circuito OIT lo calificó como crimen de lesa humanidad. Los autores materiales del crimen están presos, pero Nestlé ha conseguido burlar a la justicia, hasta el momento. El caso ha sido presentado ante la Corte Penal Internacional, mientras la ejemplar actuación de Luciano Romero sigue siendo referencia para la lucha sindical Colombiana.

MEDIDAS POLÍTICAS URGENTES

Para del Defensor de los Derechos Humanos, Guillermo Pérez Rangel, en la actualidad el liderazgo social en el país es exterminado, y en el caso del departamento del Cesar la situación no escapa de esta realidad.

Hoy cuando el movimiento social trata de recuperarse, creando nuevas formas de organización, llegan de nuevo las amenazas y la persecución por grupos armados ilegales que “nos señalan de formar parte de la guerrilla de agrupaciones subversivas. Tenemos que reconciliarnos y construir un país desde la diferencia”.

Pérez Rangel exhortó al Gobierno nacional a que adopte  medidas y garantías de seguridad para los líderes. Más allá de la protección policial, hay que tomar medidas políticas, es decir, reconocimiento del otro como sujeto de interlocución política.

Manifestó que de acuerdo a un informe presentado por la ONG Somos Defensores, en el departamento del Cesar se registran alrededor de 247 amenazas a líderes sociales, de las cuales 47 son en Valledupar.