Diario del Cesar
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 En San Miguel, putumayo, La frontera con ecuador es invisible para ambos países

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Mientras centenares de venezolanos se agolpan en las instalaciones de la oficina ecuatoriana de Emigración, en el puente internacional de Rumichaca, frontera entre el departamento de Nariño (Colombia) y la provincia de Carchi, en Ecuador, sellando sus pasaportes para ingresar a ese país y muchos otros sin visa ruegan la entrada en el puente internacional de San Miguel (Putumayo), no existe ningún tipo de control por parte de las autoridades migratorias de los dos países.

Esta situación ha llamado la atención de entidades internacionales como la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), quien lanzó un llamado de atención ante la falta de control migratorio en el paso fronterizo del departamento del Putumayo y la provincia de Sucumbíos Ecuador.

Para la politóloga Vera Quina, jefe de oficina de la Acnur en Putumayo, desde ayer lunes hasta día martes un promedio de 200 venezolanos han cruzado la frontera, la mayoría sin la documentación que por decreto impuso el Gobierno Nacional de Ecuador. “Los dejan pasar normalmente y solo lo que dicen algunos policías ecuatorianos es que se encontraban en paso migratorio irregular y que podían pedir asilo político en su país si lo desean”, señalo la señora Quina.

Según la funcionaria internacional quienes hacen monitoreo en la frontera el 80 por ciento de los migrantes provenientes del país de Venezuela, no tienen ningún tipo de documentación, sin embargo eso no ha sido obstáculo para ingresar al país andino de Lenin Moreno.

“Acá la trocha es un puente”; subrayo Quina, argumentando que en los últimos ocho días por lo menos unos 7.000 migrantes cruzaron por este paso fronterizo, en su mayoría personas de muy bajos recursos económicos y con perfiles académicos de bajo nivel, inclusive desconociendo su situación como migrante y la documentación que debe portar.

Se evidenció en el monitoreo de la Acnur, que la respuesta del gobierno departamental del Putumayo como del municipio de San Miguel es nula para atender a los migrantes. Solo la atención que brindan organizaciones como Acnur, el Comité Internacional de la Cruz Roja (Cicr), Acción Contra el Hambre, Cruz Roja Colombiana, y en una mínima proporción Pastoral Social la Diócesis Mocoa-Sibundoy.

Otra irregularidad que detecto la Acnur es que varias agencias de viajes de transporte terrestre están embarcando a los venezolanos con falsas promesas como garantizar su viaje hasta Ecuador, así no tengan documentos ni pasaporte.

La promesa del viaje es llamativa pero al llegar los buses a la población de Puerto Asís o La Hormiga, en Putumayo, los conductores y ayudantes les manifiestan a los viajeros que hasta este punto llega el viaje y sin dar ninguna explicación ni la devolución del excedente del pago del tiquete cancelado en Cúcuta al momento del abordaje.

Varias de esas agencias tienen oficinas en la Hormiga, donde tampoco dan respuesta alguna a los reclamos de los viajeros. Según un afectado a él le cobraron más de 500 mil pesos por dejarlo en Ecuador.

Prácticamente la frontera del Putumayo con Ecuador no existe para ninguno de los dos gobiernos, es una frontera invisible, en un total abandono donde el Centro Binacional de Atención de Frontera San Miguel (Cebaf), funciona en un edificio del gobierno ecuatoriano y no en el municipio de San Miguel, como es su propósito nacional.

PUTUMAYO (Colprensa).