Diario del Cesar
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Dolor, impotencia y solidaridad en la sociedad del Cesar

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Con el paso de las horas, son más los mensajes de condolencias y de repudio que expresan tanto los allegados al galeno pediatra Alberto ‘Tico’ Aroca, como las múltiples personas que fueron curadas por sus manos sanadoras, las que a través de su incansable labor médica, fueron impactadas por su trabajo desinteresado, y quienes vivieron con él la pasión por el deporte, especialmente por el fútbol que era su mayor pasión en ese ámbito.

Andrés Medina, miembro de la junta directiva del Valledupar F. C., equipo profesional del balompié local, le dijo a DIARIO DEL CESAR como casi fue testigo del repudiable crimen que hoy enluta a toda la ciudad.

“Yo salía a diario a caminar con el doctor Aroca y por cuestiones de la lluvia, (el martes) me devolví estando en la puerta. Yo era su compañero de caminata diario, y como directivo del Valledupar Fútbol Club, nos habíamos hecho grandes amigos. Inclusive, el lunes estuvimos todo el día en la práctica del equipo en el estadio. El doctor era un excelente directivo, fue fundador de la Clínica Valledupar y la verdad es que es una pérdida irreparable para la sociedad vallenata, para el equipo para sus amigos”, dijo.

Por su parte, José Antonio Larrazábal, presidente del club deportivo, en medio del dolor, recordó las características que lo caracterizaban no solo como dirigente sino como persona y como fanático del equipo verdiblanco del que fue tesorero y vicepresidente.

“Estamos muy compungidos por este hecho y si se trata de hacer una semblanza, la primera característica que debemos reseñar del doctor Aroca era su amistad, su incondicionalidad, su honestidad y su lealtad, y por supuesto eso más que hacerlo socio o miembro de la junta, lo convirtió en miembro de nuestra familia por toda la cercanía, pasión y sinceridad que le ponía a todas las cosas que hacía y sobre todo a su trabajo profesional, que era intachable. En el ámbito deportivo era muy impetuoso, sobretodo en el tema de formación de jugadores, de nuevas juventudes”, afirmó.

HABÍAN PEDIDO SEGURIDAD

El médico Faruk Urrutia indicó como habían acudido ante las autoridades para exigir que hicieran más controles y rondas sobre el sector donde se presentó el crimen, dados los hechos delictivos que allí han ocurrido con otros amantes de la actividad física.

“Tengo 35 años de estar en esta vida (de caminante) y últimamente con el grupo del doctor Aroca nos encontrábamos a diario por el sector de la DPA. Algún día que atracaron a unos señores, a uno la bicicleta y a otro los zapatos, hace como dos meses, personalmente fui al puesto de Policía que está en la novena y les hice una pregunta que es sencilla. Les dije: ‘señores, ustedes todos los agentes que vienen a trabajar, vienen por la cuarta, suben y cruzan por el cerro de Cicolac hacia la estación. Hagan un favor. Tomen dos minutos más y díganle a los uniformados que bajen hasta la zona de hurtado, retornan ahí y luego siguen su camino hacia la estación. No les cuesta nada, es el mismo tiempo y los delincuentes se atemorizan porque ven la circulación de las autoridades por esta zona. No nos dejen solos, que nos están atracando’.

No han hecho nada todavía y esto no significa que este execrable crimen no se fuera a cometer, pero por lo menos la situación se modela un poco para que la gente se sienta más segura. Eso es lo que estamos exigiendo ahora a todas las autoridades”, dijo el también político.

‘ESTAMOS ADOLORIDOS EN DONDE MÁS NOS DUELE’

El arquitecto Jesús María Molina, compañero de estudio y vecino de toda la vida del ‘Tico’ Aroca, lo recordó como un hombre bueno, muy sano y señaló que inexplicablemente vivimos en una sociedad que ya perdió los valores.

“Estoy muy dolido porque ‘Tico’ fue mi vecino de toda la vida y vivimos incluso juntos en Bogotá. Es inconcebible esta situación de podredumbre e inhumanidad que se vive en Valledupar”.

Parecidas fueron las palabras del dirigente del gremio ganadero, Joaquín Ovalle Pumarejo, con quien creció a la par dado que vivieron en el mismo sector desde pequeños.

“Lamento este horrible asesinato. La sociedad vallenata está herida y adolorida en donde más nos duele, es algo que no tiene explicación lógica. Un hombre tan prestante, buen médico, buen amigo, y rechazamos la manera en la que se está comportando la sociedad colombiana y vallenata. Estamos enfermos, por eso es que están sucediendo estas cosas y lamentamos mucho esta muerte porque hoy nos quitaron a una persona de extraordinarios dotes, en todo el sentido de la palabra”, acotó.

A su vez, José Alfredo Lacouture Rivera, funcionario de la secretaria local de salud, expresó sus lamentos ante la muerte del doctor al señalar que ‘fue vilmente asesinado en Valledupar, en actos que atentan contra la seguridad de nuestra querida ciudad. Hablamos de un destacado galeno, que salvó muchas vidas de los niños y que deja un luto muy grande para todos nosotros. Lamentamos profundamente su terrible deceso’.

Otro de los que se sumó a las condolencias fue el dirigente cívico José Manuel Aponte, quien pidió resultados contundentes por parte de las autoridades.

“Realmente estoy confundido. No sé cómo un hombre de su calidad, médico pediatra, tenía una estación de gasolina y una finca heredada de sus padres, no se metía con nadie, tenía una vida pública intachable y lo matan de esa manera. Estamos en manos del hampa, yo no lo puedo entender”, puntualizó.