Diario del Cesar
Defiende la región

La historia real de las personas discapacitadas

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POR: EDUARDO MOSCOTE SIERRA

Colombia nunca ha tenido una cifra exacta sobre el número de personas con discapacidad, sin embargo, en los último censo realizado por el Dane y el Ministerio de Salud, en junio del 2018, cerca de 1.404.108 (2.6% de la población total) estarían identificadas.

La cifra disminuyó a comparación del año 2005 cuando se reportó el tope máximo de esta población: según captó en ese momento el Registro de Localización y Caracterización de Personas con Discapacidad eran cerca de 2.624.898 (6,3%).

La Organización Mundial de la Salud define a las personas discapacitadas como aquellas “que presentan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con el entorno, encuentran diversas barreras, que pueden impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con los demás ciudadanos”.

Hasta el momento según el Ministerio de Salud de los  1.065.673 habitantes, 37.479 pertenecen al Cesar, el municipio de González con el mayor de los casos: de los 6.593 ciudadanos residentes 1.144 presentan limitaciones físicas.

Este número ubica al departamento dentro de los 10 con más población con limitaciones por eso, es normal ver en las calles de Valledupar personas en esta condición, muchos de ellos rompiendo las barreras y adentrándose a las vías para buscar el ‘pan de cada día’.

En la carrera 9 con calle 16, entre el Banco de la República, un prestigioso hotel de la ciudad con 50 años de vigencia; el famoso edificio de la Caja Agraria y almacenes comerciales se encuentra Edgar Botto Moscote, un vallenato de 48 años.

Este personaje reconocido por su característico humor que ha generado simpatía y empatía en los 28 años que lleva allí acentuado vendiendo distintas loterías; nació con problemas en sus piernas situación que no le permite caminar.

Con firmeza, reconoce: “Soy quien soy por la ayuda de Dios, porque la ayuda humana es poca”, la frase la utiliza como una premisa construida por las experiencias que asegura “solo las sé yo”.

Es el menor de nueve  hermanos y el único en esta condición, diferencia que además sostiene es una vitrina para generar consciencia y aceptación ante la sociedad.

Se encontraba cómodo en la entrevista pese a que muchos transeúntes y amigos, centraban su mirada hacía él, como si se tratara de una reconocida estrella.  Y así, durante una conversación amena, iba narrando las lecciones de su vida.

Una de ellas escuchar.  Su madre insistió en que conociera la palabra de Dios y que sea el instrumento principal para construir su propia vida.  También aprendió a vivir en soledad: hoy se aloja en un hotel en el centro de Valledupar en el que paga $10.000 diarios por la estadía.

EL ABANDONO LE ENSEÑÓ A TRABAJAR

Sabía que no sería fácil adentrarse a las calles del ‘Valle’, pero se atrevió luego del abandono de su padre, quien dejó a merced su familia.   Ver la pobreza en la que vivía, lo hicieron buscar parte del dinero para subsistir.

Y desde entonces a eso –trabajar – es que ha aprovechado su vida, asegura. Su madre murió hace seis años y, aunque sus hermanos se encuentran radicados en la ciudad, aún en fechas especiales (cumpleaños y navidades), prefiere su propia compañía para recordar a sus padres.

Ha sufrido discriminación por peatones que con afán, siente que Edgar les obstaculiza el paso por su desplazamiento lento con que prefiere prevenir malestares: “Gordo, inválido e incompetentes” son palabras denigrantes que ha tenido que soportar en el diario vivir.

Sin embargo, nunca las ha escuchado como ‘dolores de cabeza’ y así lo dejó al descubierto unos de sus amigos –también sin la posibilidad de caminar – que recordó que a ese paso, siempre llegaban a departir en alguna tienda de la esquina.

CAMPEÓN NACIONAL EN TRONO DE RUEDAS

Poco a poco Edgar nos iba haciendo un panorama sobre cómo era vivir y subsistir con discapacidad en Valledupar.  También hubo espacio para las cosas buenas y recordar que a la edad de 20 y 25 años representó al Cesar en grandes escenarios nacionales.

“Fui campeón nacional en pesas  durante la Liga de Discapacitados en Colombia, representé al departamento en Bogotá, Cali, Bucaramanga, Medellín y Cartagena”.

LA CONSTITUCIÓN GARANTE DE LOS DISCAPACITADOS

La Constitución Política de Colombia de1991, aborda varios leyes que resguardan la integridad de las personas en condición de discapacidad, las mismas pueden servir para reclamar los derechos que por Norma, están obligados a recibir.

En el Artículo 13: “El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan”.

Asimismo el Artículo 47: “El Estado adelantará una política de previsión, rehabilitación e integración social para los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a quienes se prestará la atención especializada que requieran”.

En la lista también se encuentra el Artículo 54 la cual resalta que es obligación del Estado y de los empleadores ofrecer formación y habilitación profesional y técnica a quienes lo requieran.  “El Estado debe propiciar la ubicación laboral de las personas en edad de trabajar y garantizar a los minusválidos el derecho a un trabajo acorde con sus condiciones de salud”.

Y por último, el Artículo 68 subraya: “La erradicación del analfabetismo y la educación de personas con limitaciones físicas o mentales, o con capacidades excepcionales, son obligaciones especiales del Estado”.

¿A NIVEL PSICOLÓGICO…?

La atención psicológica es esencial.  De hecho, han definido a la persona discapacitada como un ser extraordinario en busca de un destino común.

Para Mariana Vengoechea, psicóloga, el diagnóstico de la persona está compuestos por factores que se enlazan con la sociedad: algunos fuertes y otros débiles.

La ruta de atención debe desarrollarse sobre ítems específicos, “el poder dominar emociones y sentimientos; mantener una estabilidad psicológica; reconstruir sobre el tejido social elaborado y no definirlos bajo estándares de vulnerabilidad”.

Afirma, que lo anterior ayudará a identificar la limitación (verbal, física, visual, auditiva, etc) como una característica propia del sujeto y un resultado de la diferencia de cada persona.

Sobre aquellas que ven la imposibilidad de valerse sobre sus propias fuerzas: “debemos dirigir orientadores efectuando estrategias dirigidas a la necesidad de cada individuo”.

A NIVEL NACIONAL

De acuerdo al último informe del Registro de Localización y Caracterización de Personas con Discapacidad (Rlcpd) hasta junio del 2018 estaban identificadas 1.404.108 un 2.6 del total de los colombianos: un 51%(704.160 habitantes) son hombres y 49% es decir 686.661, son mujeres.

El Ministerio de Salud, también reveló los 10 departamentos –con población Afro Colombia – con más discapacitados son: Valle del Cauca (22.186), Bolívar (17.971), Antioquia (11776), Nariño (7.430), Cauca (6.763), Atlántico (6.419), Cesar (6.044), Chocó (4.438), Córdoba (4.341) y Magdalena (4.117).

Las personas discapacitadas según el tipo de población marcaron los siguientes resultados: Cabeza de familia (32.143), Jóvenes vulnerables urbano (20.672), Jóvenes vulnerables rural (10.817), Persona mayor en Ancianato (7.882), Población infantil en ICBF (4.906), Habitante de calle (1.745), Población centro carcelario (1.433) y Madre comunitaria (372).