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‘El Rey León’: la misma historia con una nueva tecnología

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Este jueves se estrena la nueva versión del clásico de Disney ‘El Rey León’, que hace parte de la nueva fórmula de estos estudios de animación, que es retomar algunos de sus éxitos cinematográficos y volver a realizarlos, ahora de la mano de la tecnología de moda, el Motion Capture.

Se trata de una técnica que se ha venido desarrollando durante los últimos años, con grabación de movimiento, con el uso de actores y de animales vivos, y el traslado de dicho movimiento a un modelo digital, realizado en imágenes de computadora.

Esto, junto a la tendencia de Disney de retomar sus clásicos como ‘La bella y la bestia’, ‘Tarzán’, ‘El libro de la selva’, ‘Dumbo’ y ‘Aladdín’, dio pie para que ‘El Rey León’ tuviera una nueva versión. La misma historia con nueva tecnología.

Este es apenas el inicio de un ‘reciclaje’ de sus historias más taquilleras, pues además de las ya mencionadas, se sabe que ‘La sirenita’, ‘Mulán’ recorrerá el mismo camino.

Películas como ‘El Rey León’ hacen parte de lo que se ha denominado el renacimiento de los estudios Disney en los años noventa, tras casi dos décadas sin realmente éxitos destacables hasta la llegada de ‘La sirenita’ en 1989.

Un verdadero patrimonio para Disney, siendo una de las películas, en la historia del cine, que más recaudación de dinero ha logrado a lo largo de estos 25 años. Es la misma historia y las diferencias son sutiles. Sin embargo, el paso de la clásica animación hecha a mano a la versión 2019 le genera una atmósfera distinta, como ocurrió en las recientes versiones de ‘El libro de la selva’ y ‘Dumbo’.

Es una versión mucho más oscura, donde Scar es un villano que realmente atemoriza, pero donde sus cómplices, las hienas, no tienen la chispa cómica que en la versión de los años noventa. Menos humor y más realismo.

Al parecer, en vez de intervenir la historia, los productores se concentraron en la generación de un escenario lo más fiel posible a la sabana africana. La película es una mezcla de técnicas en grabación de acción real de vanguardia, tecnología de realidad virtual de avanzada y efectos visuales fotorrealistas.

La investigación tomó varias formas y comenzó con estudios de imágenes y películas. Los realizadores miraron documentales que capturaban la migración de los animales en África. El equipo fue invitado a Disney’s Animal Kingdom (Florida) para estudiar a las estrellas de su película de cerca (leones, hienas y jabalíes, entre otros) y lograr capturar sus comportamientos y particularidades reales. Quizás el punto destacado de sus esfuerzos fue un viaje de dos semanas a África, que demostró ser invaluable para lograr los detalles que necesitarían para llevar el mundo de ‘El Rey León’ a la pantalla grande.

“Jon Favreau (el director) nos envió en una misión a África”, comentó el productor Jeffrey Silver. “Nos dijo: ‘Que se vea real’. Él quería que todo lo que se viera en la película tuviera su origen en la vida real. Sentía que, si empezábamos a mejorar la realidad, empezaríamos una bola de nieve hacia una película poco creíble, sin emoción y con la que las personas no podrían identificarse. Nuestra misión era mantener todo lo más natural posible: las especies correctas, los colores de las rocas correctos, la luz del amanecer y anochecer correctos, el cielo de noche correcto, los tipos de plantas correctos”.

A principios de 2017, trece miembros del equipo de Favreau se embarcaron en un safari de dos semanas para explorar Kenia con el objetivo de observar de primera mano el entorno natural y los animales. En el transcurso del viaje, el equipo observó todas las especies de animales que formaron parte de la película original, visitó toda la región de norte a sur, se hospedó en cinco alojamientos, usó tres helicópteros diferentes y seis camionetas para safari. Necesitaron más de una tonelada de equipos fotográficos.

Según Andy Jones, supervisor de animación, el equipo preparó el viaje de investigación mirando muchos documentales. “Pero estar allí me abrió los ojos a muchísimas posibilidades diferentes”, afirmó. “Desde Masái Mara hasta el parque nacional de Amboseli y el de Samburu, todos son terrenos variados y climas diferentes. Es increíble lo extremas que pueden ser las temperaturas y lo seco que es por momentos. Los animales aprenden a lidiar con todo eso y sobrevivir. Es realmente sorprendente”.

Los realizadores se esforzaron por capturar detalles que los ayudaran a lograr un mundo creíble y auténtico, no perfecto.

TIERRAS INSPIRADORAS

Masái Mara, en Kenia, que es parte del parque nacional Serengueti, fue la inspiración para las Tierras del reino dentro de la película. Los realizadores fotografiaron praderas icónicas y acacias, y también los cielos, que están en constante cambio. Entre los animales había leones, leopardos, guepardos, ñus, búfalos cafre, cebras y antílopes.

Los montes Chyulu, en Kenia, son una cordillera que se encuentra en el sudeste del país y que tiene praderas y bosques montañosos. La Roca del rey de la película se inspiró en las formaciones de piedra encontradas allí. Borana, en la región norcentral de Kenia, sirvió de referencia para la zona que rodea la Roca del rey. Challenge Beach, en Kenia, sirvió de referencia para los abrevaderos dentro de las Tierras del reino.

Las tobas del lago Mono, en California, proporcionaron una referencia para el cementerio de elefantes, el lugar prohibido para Simba. Las áreas geotérmicas de Dallol, Etiopía, fueron muy inspiradoras, pero inaccesibles debido a los gases tóxicos que emanan. Entonces, los realizadores visitaron el parque nacional de Yellowstone, en Wyoming, para fotografiar las áreas geotérmicas.

El cañón de Sesriem, en Namibia, fue una referencia perfecta para la escena dramática de la película en la que Simba practica su rugido. El estrecho cañón tiene casi un kilómetro de largo y 30 metros de profundidad.

Sossusvlei, en el desierto de Namib, en Namibia, y sus espectaculares dunas sirvieron de referencia para la zona en la que se encuentra Simba cuando se va de las Tierras del reino. Turkana, en Kenia, también sirvió como inspiración.

El monte Kenia, con su enorme flora, les ofreció a los realizadores el aspecto de bosque nublado que necesitaban para que Simba creciera junto a Timón y Pumba. Los lagos del lugar fueron la referencia perfecta para que Simba viera reflejos de Mufasa.

Las cataratas de Aberdare, incluidas las cataratas de Karuru —las más altas de Kenia—, sirvieron de referencia para el regreso de Nala a la vida de Simba.

“Hay algo espiritual en África. “Hay algo sobre el colectivo de la naturaleza, sobre cómo se equilibra, cómo se comporta una criatura y cómo los demás animales o se alimentan de ella o crean algo que permite funcionar a la ecología del lugar. Nos dimos cuenta de que hay un gran diseño en algún lugar. No puedes terminar un viaje como este sin una sensación espiritual sobre la cuna de toda la vida”, dijo el supervisor de efectos visuales, Rob Legato.

BOGOTÁ, (Colprensa).