Diario del Cesar
Defiende la región

La lucha por los recursos naturales es motivo para amenazar a los indígenas

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Arhuacos, Kogui, Yukpas, y Wiwas, son las poblaciones indígenas con más amenazas en el departamento del Cesar.

POR:
EDUARDO
MOSCOTE SIERRA

Por donde se mire, Colombia es un país rico en la diversidad de poblaciones indígenas.

Los Wounaan(Chocó), Quillasinga (Putumayo), Wayuú (Guajira) yKankuamos, Kogui y Tayronas (Cesar), hacen parte de los 87 grupos reconocidos por el Estado, aunque la Organización Nacional Indígenas de Colombia sostiene que son 102 comunidades distintas.

En el departamento cesarense también están los arhuacos, etnia que como muchas otras, ha sentido el pasar de los grupos armados como las Farc y losparamilitares.  Presencias que a la fuerza, los enseñó a vivir entre amenazas y protección.

La población indígena en el país puede pasar las 1.400.000 de personas reconocidas, así lo confirmaría el último censo realizado en el 2005.  Lo que significaba en esos momentos, un 3,5 % de la población del país. Aunque actuales líderes sostienen que ha aumentado el número.

Existen más de 150.000 líderes en los diferentes rangos (internacionales, nacionales, regionales, departamentales, locales), así lo explicaba Leonor Zabalata Torres, una líder arhuaca que aceptó contar su testimonio las amenazas soportadas al defenderlos derechos de los pueblos étnicos y los resguardosnaturales.

A los 17 años cuando terminó la secundaria, decidió a adherirse a los procesos  de los pueblos arhuacos.  Manifestó haber desaprendido lo conocido en el colegio para encontrar un nuevo saber, coherente, con su comunidad.

Con una manta cruzada elaborada en lana de oveja adornada con mochilas y varios collares con un fajón delgado elaborado en curricán, sostenía que, el sistema colombiano les ha negado la posibilidad de desarrollarse como necesitan.

“Defender los territorios que están siendo ocupados por nosotros desde que salió la luz ¿es una tradición antigua? Sí, nos  sentimos poseedores de nuestros bienes naturales, no le hemos quitado nada a nada”, comentó Leonor Zabalata quien ostenta el título de representante de la comisión nacional de pueblosindígenas por la Confederación Indígena Tayrona en  la comisión de los Derechos Humanos.

Hoy con 64 años, continúa liderando para resolver no solo problemas básicos, sino para lograr cambiar el sistema económico-político que asevera, escoyuntural con ellos.

Desea no morir sin formar una estructura política  y administrativa en Colombia en la que los indígenas puedan permanecer como comunidades distintas en el país, pero su herencia cultural y territorial les ha costado mucho tiempo y vidas.

“Esto ha sido una sociedad que se acomoda al pensamiento de la discriminación racial.  Consideran que ser distintos y hablar lenguas nativas  es ser atrasados o por nuestras técnicas de sembrado como el policultivo, compatible con la conservación de las tierras y naturaleza”, dijo Zabalata.

En las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta donde se acentúan la mayoría de pueblos indígenas, se recoge información sobre posibles atentados en su contra.  Leonor se ha ganado un tipo de riesgo ‘extraordinario’, afirmando que los ultimatos han sido: por ser mujer, indígena, líder y pobre.

La última amenaza en la que se le vio involucrada fue a mediados del 2018 cuando su nombre salió en un panfleto junto al del embajador de Alemania y el embajador de los Países Bajos, quienes fomentaban un foro sobre minería y el rechazo del fracking.

“Y también me siento amenazada cuando lo hacen con indígenas del Choco, Cauca, Putumayo, Guajira, porque somos iguales”, expresaba.

Hasta el momento no ha sentido la necesidad ni las ganas de abandonar sus tierras y Valledupar, se siente protegida con la Unidad Nacional de Protección y otros entes de control (Defensoría del Pueblo, Procuraduría)aunque asegura, el sistema que tiene para su seguridad no es el indicado.

Por precaución omitió decir de qué consiste, pero acotó: “La UNP en tema de protección de debe ser más eficaz para quienes vivimos en zonas rurales y urbanas”.

‘EN EL 2003 SE AGUDIZÓ EL PROBLEMA’: LEONOR

“La Paz es necesaria para terminar el conflicto armado, es fundamental” asegura la líder arhuaca al afirmar que el tema del conflicto armado no ha pasado y aún existen líderes sociales, indígenas y políticos asesinados, modus operandi que tomó protagonismo en el 2003.

Mientras conversaba con DIARIO DEL CESAR sostenían que terceros no han dejado madurar la entrega de armas y que el diálogo es la principal herramientapara definir una solución con dignidad y verdad.

LOS MÁS AMENAZADOS

El último sistema de información de Atención y Trámite de Quejas (ATQ) de la Defensoría del Pueblo regional Cesar, mostró que en la población Wiwa hay ocho (8) líderes con esquema de seguridad, Kogui (1), Kankuamos (2), y que de la población Arhuaca solo se reportan amenazas y no esquemas asignados.

“Amenazados sin esquema Kankuamos hay aproximadamente 30 líderes sociales, en Wiwas(15), Arhuacos aproximadamente unas 10 autoridades, Kogui hasta el momento el cabildo gobernador y la familia, cerca de 10 personas”, comentó Denia Zuleta, defensora del pueblo Cesar.

La última notificación conocida consistió en un panfleto amenazante en el resguardo El Rosario del pueblo Yukpa, donde resultaron intimidados cinco líderes, incluyendo al Cabildo Gobernador.

A TRABAJAR POR EL TEMA

El medio impreso conoció que la Secretaría de Gobierno Departamental tiene identificadas siete (7) denuncias interpuestas en el presente año (2019), un  50% de las 14 conocidas el año pasado (2018).  Por su parte, la Secretaría de Gobierno Municipal ha recibido un total de  36.

Para Carlos Andrés Cotes Maya, encargado del área de Gobierno en el Cesar, se debe entender que por ser año electoral “las amenazas vuelven y renacen (…) hemos conocido unas reiterativas en los Yukpas como la deHenry Chacón, Lot Villazón y tres indígenas más”.

Cada caso se dirige a la UNP para agilizar la protección del ciudadano a través de camionetas blindadas, guardaespaldas y chalecos antibalas.

Al tiempo, el secretario de Gobierno Municipal Gonzalo Arzuza Torrado, dijo que el municipio aún no reporta amenazas dirigidas a indígenas, pero sí a otros líderes sociales, 36.

Se han hecho consejos de seguridad para intensificar la ruta entre la UNP, Policía y ministerios de Interior y Defensa.

“En algunas amenazas se han vistos involucrados grupos al margen de la ley,  (…) desde el municipio protegemos a un gran número de personas incluyendo funcionarios de las empresas mineras que residen en Valledupar”, dijo Arzuza.

LO ÚLTIMO

En la más reciente visita del presidente de Colombia Iván Duque Márquez a Valledupar, reveló detrás de los 56% casos establecidos sobre asesinatos a líderes sociales, están organizaciones criminales del narcotráfico y minería ilegal.

Y pidió a los personeros municipales asistentes al noveno encuentro de Personeros en la capital del Cesar, “unirse para la identificación de los cabecillas de esas organizaciones que están atacando a quienes están defendiendo los derechos en Colombia”.

LAS CIFRAS

La Defensoría del Pueblo en Colombia reportó en su último informe que 983 líderes sociales (entre los que se encuentra indígenas)han recibido intimidaciones de muerte.

El organismo detalló que un 50% de los casos son dirigidos a la población femenina.  El documento también mostró que entre marzo del 2018 y mayo del 2019, cerca de 480 lideresas sociales y defensoras de derechos humanos recibieron agresiones.

Carlos Negret Mosquera Defensor del Pueblo Nacional, comentó a la vez que del total de las historias, 447 solo fueron amenazas, 80 homicidios y 13 atentados.