Diario del Cesar
Defiende la región

El dilema de la ética en la medicina actual

498

 

La ética de la labor del médico en el mundo actual, incluye varios aspectos como: la relación médico paciente, el médico y la sociedad, la relación del médico con sus colegas, terapias médicas innovadoras entre las que se destacan embarazo invitro, cambio de sexo, trasplante de órganos entre otros.

A estos principios éticos se suman los aspectos médicos legales tales como el consentimiento informado, el acceso a la atención médica, la ingeniería genética, la eutanasia y la computarización de las historias clínicas, aspectos relevantes que obligan a reconsiderar periódicamente los dilemas éticos en el entorno de la profesión médica actual.

El ejercicio de la medicina no es constante, y en esta profesión la sumatoria de uno más uno, no es dos, es decir, es una labor de medios y conocimientos que el profesional de la medicina coloca al alcance de los pacientes, sin que esto implique la garantía satisfactoria de un resultado esperado.

Actualmente, la ética que rige la profesión médica en Colombia, está establecida en la ley 23 de 1981, norma que aborda diferentes aspectos que orientan al médico a la hora de desarrollar su labor de una manera correcta y coherente .

Un capítulo importante de esta norma que vale la pena resaltar es el juramento hipocrático modernizado, que plantea: “En el momento de ser admitido entre los miembros de la profesión médica, me comprometo solemnemente a consagrar mi vida al servicio de la humanidad.  Conservaré a mis maestros el respeto y el reconocimiento a que son acreedores.  Desempeñaré mi arte con conciencia y dignidad.  La salud y la vida de mi enfermo será la primera de mis preocupaciones.  Respetaré el secreto de quien haya confiado en mí.  Mantendré en toda la medida de mis medios, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica.  Mis colegas serán mis hermanos.  No permitiré que entre mi deber y mi enfermo, vengan a interponerse consideraciones de religión, de nacionalidad, de raza, de partido o de clase.  Tendré absoluto respeto por la vida humana, desde su concepción. Aún bajo amenazas no admitiré utilizar mis conocimientos médicos contra las leyes de la humanidad.  Hago estas promesas solemnemente, libremente, por mi honor”.

Esta medida tiende a fijar en la mente de los médicos los principios fundamentales que deben regir su conducta.

No obstante, los valores médicos, jurídicos y sociales no son estáticos.  Por lo que el profesional de la medicina debe estar preparado y tener discernimiento para hacer frente a los aspectos antes mencionados y hacer más objetivo el proceso de toma de decisiones éticas en el ejercicio de la medicina y la investigación médica lo cual puede aplicarse a asuntos como la responsabilidad de los pacientes, la discriminación, las pruebas genéticas, la donación de órganos y la certificación de discapacidades.

En este sentido, la práctica de la medicina, equivale a un sacerdocio en el que se debe atender a la población de manera igualitaria, independientemente de credos políticos, religiosos o estratos sociales.  Además, se debe mantener el secreto profesional y respeto por la intimidad de las personas.

De igual manera, el médico no puede perder su esencia ni su vocación de servicio, la medicina es una profesión ética y humanística en la que el ser humano y el respeto por su integridad es fundamental.

En estos tiempos modernos, la sistematización de la historia clínica ha generado algunos aspectos negativos y positivos. En referencia a lo primero, se enfrió la humanización con el paciente ya que el contacto visual con este se ve interferido por estar frente a un computador.  En una ocasión una paciente que llegó a mi consulta me dijo: “los médicos ya no le miran la cara al paciente.  Parecen robots, se perdió el trato amable y ahora se muestran indiferentes detrás del computador”.

 Sin embargo, pienso que como aspecto positivo frente a esta nueva metodología mejoró la comunicación escrita con el paciente, dado que estos dejaron de quejarse de la letra ilegible de algunos médicos; al igual que quedaron atrás las confusiones que solían presentarse entre las enfermeras y el farmacéutico quienes no interpretaban correctamente las formulas médicas lo que generaba graves errores que muchas veces terminaron en fatalidad para el paciente.  Una de estas experiencias la vivió una enfermera conocida, que mal interpretó el nombre del medicamento y al administrarle el fármaco al paciente por vía endovenosa, le desencadenó una alergia, ocasionándole traumas a la persona.

Este tipo de tecnología aplicadas con responsabilidad prevalecen en el fortalecimiento de la ética médica y sus valores.

Por otro lado, hay que decir que el actual Sistema de Salud también ha afectado el proceso ético, es decir, el médico se ve restringido en algunas decisiones con respecto a la formulación de medicamentos y solicitud de exámenes clínicos.

De esto se quejan algunos colegas, ya que se les ha presentado situaciones en las que se ven limitados a prescribir ciertos medicamentos porque no están incluidos en el plan obligatorio de salud actual, diezmando así uno de los componentes de la norma establecida en la ley 23 de 1981.

También se presentan factores que influyen en el deterioro ético y tiene que ver con la relación profesional del médico con sus colegas, en la que se presentan eventos de deslealtad laboral.  Referente de ello son las quejas de algunos que compiten inescrupulosamente con los valores tarifarios profesionales.

El uso indebido que hacen ciertos médicos en las redes sociales es otro episodio que raya en la conducta médica como el caso de algunos profesionales que promocionan precios de intervenciones quirúrgicas por Internet sin respetar la norma.

Es bueno decir que, frente a estas incidencias ha venido tomando cartas en el asunto el Tribunal de Ética Médica creado hace dos años en el departamento del Cesar y que funciona en el barrio San Joaquín, de Valledupar, integrado por cinco profesionales médicos de diferentes especialidades de la medicina.  Ellos han venido desarrollando una loable labor en favor de la comunidad y de los mismos médicos.

*Cirujana Plástica