Diario del Cesar
Defiende la región

¿Cómo evitar que las mujeres sean víctimas de feminicidio?

1.230

Doglis Palma Manjarrez, de 24 años, fue asesinada de 10 puñaladas por su expareja la noche del pasado 28 de junio al interior de su vivienda ubicada en el municipio de Bosconia. El presunto responsable identificado como Rafael Calixto Campo García, de 36 años, fue capturado y se encuentra preso en la Cárcel Judicial.

 Por
JULIETH CASTRO

Los últimos tres feminicidios que han ocurrido en el departamento del Cesar en lo que va corrido del año, de los cuales dos se registraron en Valledupar, tienen alarmada a la población y en alerta a las autoridades locales.

La palabra feminicidio es un neologismo creado a partir del vocablo feminicide, en lengua inglesa. Con ella nos referimos al asesinato de mujeres solo por ser mujeres. Por ejemplo, una mujer que muere por un accidente de tránsito o por ser el desafortunado blanco de una bala perdida, muy probablemente fallece por causas que nada tiene qué ver con su condición de mujer. Por otra parte, cuando una mujer es asesinada por su esposo, quien considera que ella le pertenece, o bien aquella que muere a manos de alguien que la considera vulnerable por ser mujer, entonces hablamos de feminicidio.

Pero para evitar que las mujeres lleguen a ser víctimas de estos hechos que se registran constantemente en nuestra sociedad, DIARIO DEL CESAR contactó a la psicóloga María Eugenia Sarmiento y dijo al respecto que: “Se trata de una realidad basada en la injustificable creencia de que las mujeres somos inferiores a los hombres, que valemos menos. Esto es tan absurdo como si de pronto decidiéramos que las personas con lunares en el rostro valen más que aquellas que no los tienen y que, por tanto, cualquiera que tenga al menos un lunar en el rostro puede matar a quienes ninguno tienen.

El feminicidio es evidentemente mucho más complejo que este ejemplo, pues no es algo que se decida de pronto.  Como sociedad, a lo largo de muchas, muchas generaciones hemos educado a hombres y mujeres en la convicción de que las mujeres valen menos, tienen capacidades inferiores (sobre todo porque son muy hormonales) y, por tanto, no merecen los mismos derechos que los hombres.

Lo más grave es que trasmitimos esas ideas sin darnos cuenta. Así educaron a nuestros padres y así educamos a nuestros hijos. Y lo hacemos a diario, de muchas maneras. Una de ellas es fortaleciendo estereotipos de género, mismos que a su vez producen violencia y desigualdad. Así planteado puede parecer que no hay remedio, pero en realidad hay mucho que tú puedes hacer y una buena forma de empezar es revisando la educación que das a tus hijos” puntualizó la profesional de la salud.

En las últimas décadas Colombia ha alcanzado importantes conquistas en relación a la promoción de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, si bien aún hay brechas relevantes por reducir.

Colombia ha ratificado todos los tratados internacionales vigentes sobre derechos humanos y derechos de las mujeres, y ha hecho un progreso significativo en el desarrollo de leyes para promover la igualdad de género y garantizar los derechos humanos de las mujeres. Algunos ejemplos son los Lineamientos de la Política Pública para la Equidad de Género para las Mujeres y el Plan Integral para garantizar a las mujeres una vida libre de violencias aprobados en 2012, y la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, aprobada en 2011, con disposiciones importantes sobre la igualdad de género, así como la Ley 1257 “Por la cual se dictan normas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres”, de 2008 y la Ley 1719 por la cual se adoptan medidas para garantizar el acceso a la justicia de las víctimas de violencia sexual, en especial la violencia sexual con ocasión del conflicto armado, de 2014, entre otras.

NO HAY TOLERANCIA

 ENTRE PAREJA
Esos actos tan crueles no se dan de pronto. “Pero las víctimas no prestan atención a muestras de violencia, la toleran, justifican, piensan ‘ya va a pasar’ y la complacencia genera complicidad, reforzando la violencia”, explicó Sarmiento Sarmiento.

PERFIL PSIOCOLÓGICO

DEL HOMBRE VIOLENTO

Los actos de violencia ejercidos por los golpeadores cíclicos tienen un carácter privado y repetitivo. Parecen tener una doble personalidad: se comportan de una manera cuando están en su hogar con su pareja, y de otra muy distinta cuando están en público. Suelen ser amistosos con los hombres y poco propensos a enfadarse con ellos; su furor se concentra en la mujer con la que están emocionalmente ligados. El agresor se vuelve violento sin causa aparente. Atraviesan ciclos de acumulación de tensión que no guardan relación con lo que los rodea. Reaccionan con ataques verbales y físicos cada vez más intensos. Tales como insultar y avergonzar a la pareja delante de otras personas.

FASES DEL MALTRATO

El maltrato es un proceso cíclico de acumulación de tensión y descarga violenta. En general, esta acumulación no es percibida por los demás, sus amigos y colegas no suelen advertir las señales. A lo sumo dirán que está de malhumor o un poco tenso, no obstante, esos comportamientos son un mecanismo de defensa frente al temor y sentimiento de indefensión que los invade. Ello, se debe a que poseen un concepto de sí mismo muy débil. 

Acumulación de tensión: Cuando están en esta etapa, los golpeadores se obsesionan con esta pauta mental de inculpación, hostilidad y reproches fantaseados. A menudo son pensamientos que giran en torno a la infidelidad sexual y los celos. Al agresor lo aterroriza la idea de que su mujer lo abandone, ya que necesita desesperadamente de ella para definirse a sí mismo. Esos hombres controlan el uso el uso del tiempo y del espacio que hacen sus mujeres y conciben sospechas ante cualquier contacto de éstas con otros hombres. Consideran que todos los hombres ven a sus esposas como objetos sexuales deseables.

Explosión con violencia física: El agresor cae en un estado alterado, disociativo, en el que su mente parece estar separada de su cuerpo. No tiene ninguna compasión por el dolor de su víctima, la acción física le resulta incluso placentera. El proceso se potencia a sí mismo, determinando que los golpes sean cada vez más rápidos y fuertes. La agresión prosigue hasta que el arma está descargada o rota, o el agresor está exhausto.

La predisposición a sentir celos morbosos es el rasgo de personalidad más sobresaliente de los hombres que han matado a sus parejas. El pensamiento que ronda constantemente al homicida es: “No puede dejarme; yo le enseñaré” o “Si no puedo tenerla, nadie la tendrá”. En este estado, el victimario cavila constantemente sobre la mala voluntad de su mujer. Cuando por fin explota, su rabia es incontrolable. Quiere aniquilar a su víctima, y como mínimo la aterrorizará y humillará.

Arrepentimiento y ternura: Esta fase comienza después que ha estallado la violencia y se ha disipado la tensión. Se presentan mecanismos de defensa que van desde la negación de lo ocurrido hasta las tentativas de expiación y las promesas de cambiar. Como los alcohólicos que no han hecho frente a su adicción, esos hombres incurren en negación y minimizan la gravedad y frecuencia de sus actos violentos.

Promete dejar la bebida, las aventuras extramaritales o cualquier otra cosa que moleste a su mujer. Puede incluso, considerar la posibilidad de ir a terapia. Visita a la víctima en el hospital, le lleva flores, obsequios y tarjetas, y le pide perdón.

ADVERTENCIAS
– 1 de cada 3 mujeres son violentadas por su pareja de manera permanente.
– No deje que le alce la voz.
– El ‘ex’ (esposo, conviviente) no debe quedarse con la llave de la casa.

– Si hay hijos, la visita es a ellos, previo acuerdo, con la mujer en otro ambiente de casa o acompañada.
– Denuncie la violencia y de ser necesario pida medidas de protección.
– No permita agresiones o estará criando hijos violentos o sumisos.

– El amor no basta para cambiar al hombre violento, requiere terapia. 

LOS ÚLTIMOS

FEMINICIDIOS

EN EL CESAR

En la madrugada del pasado domingo 28 de abril en la capital del Cesar, María Claudia De La Rosa Estrada, de 28 años, fue asesinada a puñal por su esposo, Ayrton Martínez Ardila, de 33 años, quien luego de cortarle el cuello y apuñalarla en el tórax, intentó suicidarse con el arma homicida, en hechos ocurridos en las torres de Lorenzo Morales.

Martínez Ardila escapó hacia un lote enmotado y con el mismo cuchillo se auto infligió varias puñaladas en el cuello, en el tórax, los brazos, la pierna derecha, y una en el abdomen que le produjo exposición visceral.Luego lo llevaron a la Clínica Santa Isabel, donde se recuperó a los pocos días.

Precisamente en ese centro asistencial fue judicializado por el delito de feminicidio agravado, cargo al que no se allanó. Luego de estar internado en ese lugar por varios días en delicadas condiciones y ser dado de alta, fue trasladado a la Permanente Central de Policía de Valledupar, donde permanece recluido a la espera del transcurso de su proceso penal.

Otro crimen que causó estupor fue el de Angie Paola Castilla Olivero, de 22 años, quien fue asesinada a bala el pasado 20 de junio en inmediaciones de ‘La Tramacúa’ en Valledupar, a manos de su exmarido Francisco Javier Ravelo Correa, de 42 años, exparamilitar de las AUC, quien luego de ser capturado, confesó ser el responsable de la muerte de la madre de sus dos hijos, según la asesinó por infidelidad.

El más reciente caso ocurrió el pasado 28 de junio,  Doglis Palma Manjarrez, de 24 años, ocurrió la noche del 28 de junio en Bosconia. Su exmarido con quien convivió alrededor de 4 meses, ingresó por la puerta principal de la residencia, aprovechando que los habitantes de la morada descansaban plácidamente, llegó hasta la habitación donde se encontraba la fémina y con un puñal le propinó múltiples heridas en la región abdominal y en el tórax, hasta ocasionarle la muerte.

Por este hecho fue capturadoRafael Calixto Campo García, de 36 años, la Fiscalía 6 Seccional de Bosconia adscrita a la unidad de vida le imputó en calidad de autor y a título de dolor por el delito de feminicidio agravado en concurso heterogéneo con homicidio en grado de tentativa y permanece recluido en un centro penitenciario de esta capital.