Diario del Cesar
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Perdió el control de la moto, chocó con una baranda y murió

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Alonso Ramiro Cabana Sarmiento, de 59 años, falleció en la tarde de este domingo, horas después de sufrir un accidente de tránsito en la vía que del corregimiento de La Vega conduce al de Patillal, en el que terminó chocando contra una baranda al perder el control de su moto.

De manera intempestiva, la muerte sorprendió a un motociclista que en la mañana de ayer se movilizaba por la carretera que une a dos poblaciones rurales del norte del municipio de Valledupar, y terminó accidentándose por razones que son investigadas por las autoridades.

Se trata de Alonso Ramiro Cabana Sarmiento, de 59 años, quien sufrió el siniestro sobre el kilómetro 7 de la vía que del corregimiento de La Vega conduce al de Patillal, en inmediaciones del primer mencionado, aproximadamente a las 10 a. m. de este domingo.

De acuerdo a lo indicado por su hijo Toiber Cabana, cuando la víctima regresaba hacia su casa, ubicada en el barrio San Joaquín, en Patillal, perdió el control de su vehículo y terminó impactando contra uno de las barandas reflectoras ubicadas en los costados de la carretera, que sumados a la velocidad en que aparentemente conducía, le produjeron una aparatosa caída.

Luego de dar varias vueltas entre la maleza y de golpearse con los palos y las piedras que estaban sobre el terreno que lo recibió, el motociclista terminó con varias contusiones en diferentes partes de su cuerpo que lo dejaron en delicadas condiciones, especialmente con un trauma craneoencefálico severo y una herida sangrante en el rostro.

De inmediato, otras personas que se movilizaban por el mismo sector dieron aviso a las autoridades y minutos después, un equipo paramédico se aproximó a ese sitio en una ambulancia para trasladarlo a la Clínica Erasmo de esta capital, donde horas más tarde perdió la vida pese a los esfuerzos que hicieron los galenos por evitar su deceso.

“Estaría paseando por La Vega, pero en realidad no sabemos qué estaba haciendo porque no nos dijo nada antes de salir de la casa ni tenia trabajos pendientes por allá. Salió como usualmente lo hacía”, dijo su hijo en medio del dolor.

Una vez confirmada su muerte, un grupo de criminalística de la Policía de Transito y Transportes del Cesar se dirigió hasta ese centro asistencial para realizar la inspección técnica al cadáver, que posteriormente fue llevado a la morgue del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses con sede en esta capital, para que le practicaran la necropsia de rigor.

Sobre la víctima se conoció que era oriundo de Patillal, donde será sepultado por sus seres queridos, se ganaba la vida realizando oficios varios y vivía junto con su esposa y sus tres hijos.