Diario del Cesar
Defiende la región

Un ‘gigante’ del talento al servicio del vallenato

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R8 así se hace llamar este talentoso artista que toca y compone, además es productor y dueño de sus propios estudios de grabación.

Por
WILLIAM
ROSADO RINCONES

Uno de los pocos acordeoneros que ha labrado su nombre en la música vallenata es Rolando Ochoa, quien recibió el influjo de su padre Calixto Ochoa a quien le heredó no solo los genes artísticos sino personales. Rolando nació un 27 de Julio de 1977 en Sincelejo,  ciudad en la que  transcurrió su infancia junto a sus padres Calixto Ochoa Campo y Nubia Tardiu Núñez.

Aprendió los secretos del acordeón en medio de un hogar donde se respiraba música con un padre productivo, que cuando estaba en casa, no se desprendía de su instrumento y de su grabadora produciendo los temas que lo tienen como el compositor más productivo del país.

Se define como un hombre alegre, sensible, sencillo  y trabajador, que asume sus retos con responsabilidad y compromiso y que no teme correr riesgos, porque entiende que cada circunstancia o experiencia lo llevará a un mejor lugar.

Las notas de un acordeón, el sonido de tambores, cajas, pianos, guacharacas y todo tipo de instrumento musical y hasta el tarareo de una canción en su proceso de gestación, fueron familiares a su oído desde antes de su nacimiento, pues la música inmersa en su padre hacia normal que cualquier momento y rincón de la casa fueran propicios para crear letras, melodías y hacer sonar una canción; así creció Rolando Ochoa, en medio de música, músicos y acordeones, su familiaridad con este instrumento nació en su hogar, allí aprendió a tocarlo, tan solo mirando y escuchando a su padre.

SUS INICIOS

Artísticamente, inició a los 11 años de edad, en Sincelejo, junto a su progenitor,  poco a poco se fue familiarizando con las tarimas  eventualmente junto a su padre y participando en festivales de la sabana, donde logró ganar su primer acordeón.

Al cumplir 16 años, tras la separación de sus padres, se trasladó con su madre y hermanas a la ciudad de Cartagena, donde inicia otra etapa de su vida, trabajando los fines de semana en hoteles y bares, tocando el acordeón junto a las agrupaciones de planta, y culminando sus estudios de bachillerato.

Ese paso por el colegio le sirvió porque participaba en eventos culturales  como integrante de la tuna y de la banda de guerra del colegio; fue una época difícil pero le sirvió de entrenamiento, pues su oído musical se mantuvo activo.

A finales del año 1996,  regresó a Sincelejo donde su padre y estando allí, el maestro Guadis Carrasco le permitió trabajar con él, produciendo canciones inéditas, siendo esta su primera experiencia en estudios de grabación.

Para esta época, además, logró trabajar con la Agrupación ‘Los Múltiples’, liderada por el maestro Zico Berrio, quien le permitió grabar un CD completo y también ingresó a formar parte de ‘Los Corraleros de Majagual’ interpretando las canciones de corte corralero de su padre.

CARRERA PROFESIONAL

Su carrera profesional inicia como Acordeonero siguiendo el estilo de su padre Calixto Ochoa y dejándose  influenciar por las notas sentidas del maestro Juancho Rois, de quien siempre ha dicho que le admiró  su espontaneidad en tarima, rapidez para improvisar, acoplarse y proponer.

“Lo de Juancho, eran cualidades artísticas pegajosas que me hicieron seguir muy de cerca la trayectoria de este grande talento de San Juan del Cesar, su estilo y mi herencia musical, me han impactado grandemente, aunque mi admiración se extiende a muchos de los maestros que ha dado la música vallenata” sostienen este ‘gigante’ del acordeón.

Rolando sostiene que, todo en la vida requiere sacrificio y dedicación, la disciplina y perseverancia, acompañadas de mucha práctica, lo que es  determinante para desarrollar destreza en la ejecución del acordeón.

Su trayectoria musical inicia en 1997, cuando el maestro Emilio Oviedo viajó a Sincelejo en busca de un acordeonero para hacer pareja  con Diomedes Dionisio Díaz, para eso, Oviedo le pidió Concepto a si papá Calixto choa, quien inicialmente recomendó a César, otro de sus hijos pero este no aceptó, cediéndole el turno a Rolando.

Es entonces cuando se viene y decide radicarse en Valledupar para conformar esa agrupación que se llamó: ‘Los Hijos de los Grandes’, grabaron 4 producciones discográficas: “Mi Primera Experiencia”, “Siguiendo Los Pasos”, “Mi Vida Real” y “Creyendo En Lo Nuestro”. Esta primera etapa de su carrera profesional fue determinante, en su formación musical y personal, pues comienza a formarse un carácter, una actitud de lucha, un deseo de superación y de seguir creciendo y cultivar cada vez más ese talento innato que  le regalo la vida.

Como compositor se inició en el año 2000, con su  primera composición grabada titulada ‘Era un Sueño’, tema incluido en el álbum ‘Para Siempre’ de Gaby García y William Torres. Seguidamente, en 2001,  Iván Villazón y Saúl Lallemand le graban en su álbum ‘Póngale la Firma’ otro tema: ‘Las cosas de la Vida’.

Desde  entonces, no ha dejado de crear música siguiendo la línea de su padre, su herencia contextualizada en lo contemporáneo; dentro de sus composiciones resalta la temática y frescura del lenguaje juvenil vallenato, algunas de ellas son una aventura llena de locura como el ‘Terremoto’, ‘Me Tiene Coleto, ‘La Lagrimita’, pero también de amor, como ‘Pide lo que quieras’, ‘De ti me gusta todo’ ‘Borracho Beso’ entre otras, otras.

En 2003, hace pareja con Ernesto Mendoza, con quien graba dos discos titulados, “Señales de Amor” y “Que viva el amor”, esta etapa musical es relevante porque comienza a dirigir producciones discográficas, lo que le lleva a crecer e ir convirtiéndose en un profesional integral de su arte.

Para el año 2004,  hace pareja musical por un corto tiempo con Rafael Santos Díaz y en 2005  se une  con Jorge Mario Peña, talento barranquillero,  con quien graba el CD “Dejando Huella”.

PRIMERA UNIÓN CON MARTÍN

En el año 2007 le contacta Martín Elías Díaz, para que le dirigiera su primera producción como solista, pero al ver su talento, le propone unirse  musicalmente y así, logran  realizar 4 trabajos discográficos: ‘Una Nueva Historia’, ‘Marcando la Diferencia’, ‘Cosa de locos’ y ‘El Terremoto Musical’,  logrando  disco de oro por ventas millonarias.

En buen momento de su carrera profesional, llega en 2012 la unión con Silvestre Dangond, una experiencia nueva y diferente junto a este grande exponente delgénero vallenato y nace “R8” para quedarse en la mente y corazón del pueblo colombiano.

En 2013 graban el CD ‘La Novena Batalla’ un álbum muy completo que queda para la historia del vallenato, aparecen tres canciones de su autoría que fueron éxitos dentro de la producción: ‘La ciquitrilla’, ‘Los tengo de payasos’ y ‘Ni punto de comparación’.

En 2013 un sueño se hace realidad en su vida y fue su participación como invitado especial en el disco “La Vida del Artista” d Diomedes Díaz Maestre, allí interpreta dos canciones ‘No Llores Mama’ y ‘Aquí está lo tuyo’, siendo ésta última de su autoría.

Desde el mes de Septiembre de 2013 y hasta comienzos de Noviembre de 2014 hizo pareja con el Mono Zabaleta, grabaron ‘La Conquista’, disco que, salió almercado a comienzos del 2014, con temas éxito como: ‘La Magia Murió’, ‘Me Tiene Coleto’ ‘Sabroso’,  ‘Perdón’ y ‘Pedacito de mi Vida’.

En el 2014 volvió nuevamente con Martín Elías, escribiendo así, una nueva historia musical junto, hasta aquel fatídico accidente de un viernes santo, 14 de abril de 2017 que cobró la vida del exitoso cantante.

Después de apaciguar el dolor por la muerte de Martín Elías, la vida debía continuar, es entonces cuando, el acordeonero Rolando Ochoa y el cantante de música vallenata Elder Dayan Díaz oficializan  su unión un 15 de mayo de ese mismo año, y es hasta ahora, una unió sólida, que promete grandes cosas dentro de la música vallenata.

OTROS TRABAJOS

Otro de sus logros artísticos ha sido honrar el talento de su padre, a quien considera ha sido y será el mejor compositor de Colombia y de quien se siente orgulloso de ser su hijo, En 1999, grabó con su voz y acordeón  ‘El Legado de Calixto’ y en 2010: ‘Calixto Ochoa Una Leyenda Hecha Canción, una producción en la que artistas como Farid Ortiz, Peter Manjarres, Silvestre Dangond, Ernesto Mendoza, El “Churo” Diaz, Jean Carlos Centeno, Martin Elías Díaz, Silvio Brito, Luifer Cuello y Fabián Corrales, le acompañan con sus voces a interpretar 12 joyas musicales entre las que se encuentran “’Chispitas de Oro’, ‘La Voz del Pueblo’, ‘Palabra Sagrada’ y ‘La Compañerita’.

El resultado de estos 20 años de carrera profesional son 17 producciones discográficas, más de 120 composiciones grabadas y una historia escrita al lado de cada compañero de fórmula  que le ha acompañado, quienes han sido importantes en su crecimiento y consolidación como profesional de la música vallenata, para ‘R8’, cada reconocimiento y logro alcanzado le llena de satisfacción y lo impulsa cada día a dar lo mejor al público que apoya su talento y que le regala su cariño y admiración según lo expresa con la franqueza que lo caracteriza.

Su hogar,  se encuentra conformado por su esposa Juliana Ortiz y sus tres hijos Jesús David, José Daniel y María Celeste Ochoa Ortiz, quienes representan su mayor tesoro. Dios y su familia  son lo más importante y valioso en su vida.