Diario del Cesar
Defiende la región

En Río Seco, 23 familias están a la intemperie

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POR:

EDUARDO

MOSCOTE

SIERRA

En Río Seco, 23 familias kankuamas reclaman estar a la intemperie al no tener viviendas dignas. Aunque invadieron un predio baldío y abandonado, fueron desalojados por la fuerza pública.

Hoy, viven en cambuches improvisados dentro de una parcela prestada que no posee condiciones humanas.  Y desde ya, enfermedades como fiebre, gripa y dolores en articulares hacen presencia, sobre todo, en los 33 niños que sufren estas mismas condiciones.

Las denuncias fueron dadas a conocer por Rudith Cáceres, presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Tunalito en Río Seco.

“Pedimos la presencia del Instituto de Bienestar Familiar, Alcaldía y demás entes territoriales porque ellos estuvieron en el desalojo.   ICBF quedó en ir el 2 de julio pasadas las 9 a. m., los esperaremos para ver qué podemos hacer con los menores”, comentó.

Culpan al cabildo gobernador del pueblo Kankuamo Jaime Arias de los desmanes ocurridos hace cinco días y de la manera “brutal” en que fueron retirados de las tierras.  Según Cáceres,  la decisión proviene por no vestir con el atuendo característico de la comunidad.

“Jaime Arias dice que no somos Kankuamos por como vestimos.  Yo no necesito usar ropa indígena para decir lo que me corre por las venas (…) el alcalde Augusto Daniel Ramírez no nos da la cara, tanto que nos visitó en campaña política: le recordamos que le dimos bastantes votos”.

Audy Ospino, vicepresidente de la JAC del barrio Tunalito indica que el desalojo fue solicitado ante Gobierno Municipal y Policía por Rosmery Fuentes Gutiérrez, aparente propietaria del terreno, aunque aún no conocen documentos que corroboren el dato.

Al momento de la inmersión afirma, nadie se preocupaba por el estado del terreno, “se encontraba enmontado, sucio (…) nos sacaron y lo que ocasionaron fue afecciones respiratorias en los menores”, detalló Ospino.

 

‘NO PODEMOS RESPALDAR LO ILEGAL’: JAIME ARIAS

 

Jaime Arias, cabildo gobernador, negó las acusaciones dirigidas por el pueblo desalojado en Río Seco.  Y resaltó que dentro de la etnia, estos procesos se manejan de forma distinta y como autoridad, hubiese trabajado bajo la tradición.

Resaltó no tener injerencia en la orden presente.   “Es una queja interpuesta por el dueño del predio que exige sus tierra, y nuestro resguardo está fuera del área (…) nosotros estamos en el Marco Social de Derecho y por eso tampoco podemos apoyar lo que violente los derechos de otras personas”.

Como solución, les recomendó dirigirse a Gobierno municipal o departamental como recurso de obtener tierras propias, pero al parecer, no han acatado el mensaje.

Sobre no reconocerlos por no estar cumpliendo con la vestimenta original de la etnia, acotó que este proceso cultural se ha debilitado con la historia y hoy gran parte de la población no lo acata.