Diario del Cesar
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Río Guatapurí vivirá una transformación urbanística, turística y cultural

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El río Guatapurí, referente natural, cultural y turístico de Valledupar, se encuentra ante la posibilidad de convertirse en el eje de una de las transformaciones urbanísticas más ambiciosas de su historia reciente. La construcción del Ecoparque del Río Guatapurí, también conocido como el Malecón del Río, busca cambiar la manera en que la capital del Cesar se relaciona con su entorno natural, mediante la recuperación del espacio público, la ampliación de las áreas recreativas y la creación de nuevos escenarios para el turismo, la cultura y el encuentro ciudadano.

La iniciativa, que contempla una inversión cercana a los $160.000 millones, dio un paso importante con la viabilidad técnica otorgada por el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio. El aval fue recibido por la gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuán Dávila, de manos del ministro Jaime Andrés Beltrán, durante una jornada de socialización en la que participaron el alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco Durán, líderes comunitarios y representantes de distintos sectores de la ciudad.

El avance representa una oportunidad para impulsar un proyecto que, después de permanecer cerca de 30 meses sin concretarse, consiguió la viabilidad técnica en un periodo de 15 días, según el balance presentado por el Gobierno Nacional. Sin embargo, el proceso todavía debe superar los trámites correspondientes para avanzar hacia la licitación pública y posteriormente iniciar su ejecución.

Más allá de las dimensiones de la inversión, el alcance de la propuesta está relacionado con una necesidad urbana: recuperar espacios de uso colectivo, fortalecer la conexión entre los barrios y el río, y ofrecer nuevas alternativas de recreación y movilidad para los habitantes de Valledupar.

 

DESARROLLO URBANO

El proyecto contempla la intervención de 286.115 metros cuadrados de espacio público y la adecuación de un corredor de aproximadamente 9,1 kilómetros. De acuerdo con las cifras presentadas por el Ministerio de Vivienda, el área prevista equivale a cerca del 82 % del déficit de espacio público que registra Valledupar, estimado en 350.000 metros cuadrados.

La magnitud de la intervención permitiría ampliar las posibilidades de uso de la margen derecha del Guatapurí, mediante la construcción de andenes, senderos peatonales, ciclorrutas, zonas verdes, plazoletas y espacios destinados a la actividad física y la recreación familiar.

La propuesta también incluye miradores y áreas para actividades culturales, con el propósito de consolidar un corredor urbano que combine la movilidad peatonal con la protección y el aprovechamiento responsable del paisaje natural.

Desde esta perspectiva, el Ecoparque no se limita a la construcción de una infraestructura recreativa. Su importancia urbanística radica en la posibilidad de integrar el río a la dinámica cotidiana de la ciudad, generar espacios accesibles para diferentes grupos poblacionales y ofrecer alternativas para el disfrute del entorno sin depender exclusivamente de los lugares tradicionales de recreación.

El diseño está organizado en tres nodos: el ecológico, localizado en Campo Adela, con senderos y plazoletas educativas; el familiar, en el sector del Vivero Municipal, que contará con parques infantiles, canchas y espacios culturales; y el deportivo, en Las Vaqueras, donde se proyectan canchas, un anfiteatro y una ciclorruta perimetral.

Esta distribución busca que el corredor tenga diferentes usos y atraiga a públicos diversos, desde familias y deportistas hasta visitantes interesados en la naturaleza y las expresiones culturales de la región.

La propuesta contempla, además, la siembra de más de 4.000 árboles nativos, un componente que apunta a fortalecer la presencia de vegetación en el área intervenida y contribuir a la recuperación paisajística del entorno. Su impacto ambiental dependerá, entre otros factores, de la selección de especies, el mantenimiento de las zonas verdes y la protección de los ecosistemas asociados al río.

 

EL RÍO COMO MOTOR DEL TURISMO

Valledupar ha construido buena parte de su reconocimiento nacional alrededor del vallenato, sus compositores, sus intérpretes y el Festival de la Leyenda Vallenata. Sin embargo, el atractivo de la ciudad también está ligado a su riqueza natural, y el Guatapurí constituye uno de sus referentes más reconocidos.

Con el Ecoparque, la apuesta institucional es ampliar esa oferta y convertir el corredor en un lugar que motive a los visitantes a permanecer más tiempo en la capital del Cesar, incluso por fuera de las fechas de sus grandes festividades.

Los senderos, miradores, ciclorrutas, parques y espacios de encuentro proyectados podrían diversificar las actividades disponibles para turistas y residentes. A su vez, la adecuación de espacios para artesanos y emprendedores abre la posibilidad de vincular la actividad económica local con el movimiento de visitantes.

La consolidación de este entorno podría favorecer oportunidades para quienes desarrollan actividades relacionadas con la gastronomía, las artesanías, los servicios turísticos y las expresiones culturales. No obstante, la materialización de estos beneficios dependerá de la ejecución integral del proyecto, de las condiciones de acceso y seguridad, y de una estrategia que articule la infraestructura con la promoción turística de la ciudad.

 

El ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, destacó que la iniciativa trasciende la construcción de una vía o de un malecón y debe entenderse como una intervención dirigida al desarrollo de la comunidad.

“La viabilidad que hoy estamos entregando no obedece solamente al desarrollo de una vía, obedece al desarrollo de una comunidad que naturalmente demanda concertación y trabajo articulado”, señaló el funcionario.

Beltrán también resaltó el potencial turístico de Valledupar y expresó su expectativa de que Colombia descubra la ciudad no solamente durante el Festival de la Leyenda Vallenata, sino también por su riqueza cultural y natural, especialmente por el río Guatapurí.

 

APUESTA POR LA IDENTIDAD CULTURAL VALLENATA

El componente cultural constituye otro de los ejes del Ecoparque. La creación de espacios para actividades artísticas, encuentros ciudadanos y expresiones tradicionales podría ampliar los escenarios disponibles para la promoción del folclor y la identidad regional.

La posibilidad de contar con áreas para artesanos, emprendedores y actividades culturales permitiría acercar a residentes y visitantes a distintas manifestaciones del patrimonio vallenato, más allá de los escenarios y las fechas que tradicionalmente concentran la programación cultural.

En ese contexto, la gobernadora Elvia Milena Sanjuán Dávila defendió el valor del río como parte esencial de la identidad del territorio.

“Yo soy una convencida de que el patrimonio más grande que tiene mi territorio es su gente, el folclor, el vallenato y el río”, afirmó la mandataria.

Su planteamiento reúne tres elementos que la iniciativa pretende articular: la comunidad, la cultura y el paisaje natural. La intención es que el corredor no sea únicamente un espacio para caminar, practicar deporte o contemplar el río, sino también un escenario para fortalecer las expresiones culturales y el sentido de pertenencia de los vallenatos.

 

Para que esa visión se concrete, será importante que la programación de los espacios culturales tenga continuidad, que los artistas y gestores locales encuentren oportunidades de participación y que las actividades se desarrollen de manera compatible con la conservación del entorno natural.

 

EXPECTATIVAS EN LAS COMUNIDADES

El impacto social del proyecto es una de las razones por las que la iniciativa despierta expectativas entre los habitantes de los sectores cercanos al río.

Durante la socialización, el alcalde Ernesto Orozco Durán celebró la viabilidad técnica y destacó la importancia de la inversión prevista para el municipio. El mandatario también agradeció a la gobernadora por las inversiones departamentales realizadas en Valledupar, que estimó en cerca de un billón de pesos.

“Con este río Guatapurí que tenemos nosotros, con este espacio y con esta inversión que va a hacer la Gobernación del Cesar, no vamos a tener nada que envidiarle a Barranquilla ni a ningún malecón de ninguna parte del mundo”, manifestó Orozco.

La afirmación refleja la expectativa de que el proyecto transforme la imagen urbana de Valledupar y le permita contar con un espacio público de mayor escala, capaz de convertirse en punto de referencia para propios y visitantes.

Desde la comunidad, el líder Armando Rincones resaltó el significado de la intervención para la comuna 2, especialmente por las oportunidades de recuperación urbana y dinamización turística que podría generar.

“Esta es una obra que dignifica la comuna número 2 del municipio de Valledupar, atraerá más turismo y eso es lo que nosotros necesitamos”, expresó.

 

Rincones también se refirió a la importancia de ampliar la riqueza ambiental del sector, un aspecto que conecta las expectativas comunitarias con los objetivos paisajísticos y ecológicos del proyecto.

Las declaraciones evidencian que la expectativa no se limita a contar con nuevas instalaciones. Para los habitantes, la transformación también representa la posibilidad de mejorar el entorno, ampliar las alternativas de recreación y generar oportunidades económicas en los sectores próximos al corredor.

 

LA MOVILIDAD, COMPONENTE DE TRANSFORMACIÓN

La iniciativa de la Avenida del Río también está relacionada con la reorganización de la movilidad en el costado oriental de Valledupar. El proyecto vial contempla la construcción de pavimento en concreto rígido, doble calzada y obras complementarias a lo largo de 11,48 kilómetros distribuidos en siete tramos, con conexiones hacia corredores estratégicos de la ciudad.

La documentación técnica señala que la intervención busca mejorar la circulación entre los accesos del norte y del sur, facilitar los desplazamientos hacia sectores urbanos y fortalecer la conexión con vías como la calle 44, la calle 21, la calle 12, la vía de DPA y el corredor hacia el aeropuerto Alfonso López Pumarejo.

Los estudios que sustentan el componente vial identifican dificultades de movilidad y una capacidad insuficiente para atender los desplazamientos urbanos. Entre los objetivos figura reducir los tiempos de recorrido en el sector oriental, donde los desplazamientos de norte a sur o de sur a norte pueden tomar, en promedio, una hora, según los datos citados en el proyecto.

 

No obstante, es necesario distinguir los alcances de las dos intervenciones. La Avenida del Río, en su componente vial, contempla obras de pavimentación, doble calzada, intersecciones y estructuras complementarias; el Ecoparque o Malecón incorpora el desarrollo del espacio público, el paisajismo, las zonas recreativas y los componentes culturales y ambientales. Aunque están vinculados por el corredor, sus alcances técnicos y financieros deben entenderse de acuerdo con los respectivos documentos del proyecto.

La integración de ambos componentes podría contribuir a mejorar la conectividad urbana y, al mismo tiempo, facilitar el acceso a los nuevos espacios públicos. Su resultado dependerá de que las obras se desarrollen de manera coordinada y de que la infraestructura vial no comprometa la protección del río ni la funcionalidad de las áreas destinadas al disfrute ciudadano.

 

RETOS ANTES DE CONVERTIR EL PROYECTO EN REALIDAD

La viabilidad técnica constituye un avance administrativo importante, pero no equivale al inicio de la construcción. La Gobernación del Cesar deberá completar los procedimientos necesarios para avanzar hacia la contratación, definir las condiciones de ejecución y cumplir los requisitos correspondientes antes de poner en marcha las obras.

Otro de los asuntos señalados por la administración departamental es la situación de las familias asentadas en la margen derecha del río Guatapurí. La gobernadora aseguró que la ejecución deberá contemplar la garantía de sus derechos y que la gestión de los predios para una eventual reubicación forma parte del trabajo adelantado con el acompañamiento de la Alcaldía.

“Las familias asentadas alrededor de la margen no serán ni un impedimento ni una imposibilidad para que el proyecto se desarrolle, garantizaremos sus derechos, construimos la avenida y vamos a construir el malecón”, enfatizó Sanjuán Dávila.

 

La atención de esta situación será determinante para que la transformación urbana avance con criterios de inclusión social y respeto por los derechos de las comunidades involucradas. También será fundamental asegurar la protección del cauce, el manejo adecuado de las aguas y la sostenibilidad de las zonas verdes y los espacios públicos una vez entren en funcionamiento.

La administración departamental ha señalado que espera avanzar hacia la licitación pública y que la obra pueda ponerse en marcha a comienzos de 2027, sujeto al cumplimiento de los procedimientos correspondientes. Por ahora, se trata de una expectativa institucional y no de una fecha confirmada de inicio de construcción.

 

PATRIMONIO COLECTIVO

 

El Ecoparque del Río Guatapurí representa una oportunidad para que Valledupar fortalezca su infraestructura urbana sin desligarse de los elementos naturales y culturales que le dan identidad. La combinación de espacio público, vegetación nativa, escenarios deportivos, senderos, ciclorrutas y áreas culturales plantea una intervención que podría modificar la relación cotidiana de la ciudad con el río.

Los beneficios esperados abarcan distintos frentes: más espacios para el encuentro ciudadano, nuevas alternativas de recreación, oportunidades para el turismo y los emprendimientos locales, y una mayor disponibilidad de escenarios para promover el folclor y las expresiones artísticas.

La gobernadora resumió la dimensión institucional del proyecto al reconocer el respaldo recibido para completar los requisitos que permitan avanzar hacia la contratación pública. A su juicio, la inversión constituye una apuesta de desarrollo urbanístico para Valledupar, el Cesar, la región Caribe y el país.

 

El desafío será llevar esa visión del papel a la realidad, con una ejecución que garantice calidad, sostenibilidad ambiental, participación comunitaria y acceso efectivo al espacio público.

Si se cumplen esas condiciones, el Guatapurí podría consolidarse no solo como un paisaje emblemático de Valledupar, sino también como un corredor de integración urbana, recreación, cultura y turismo. Una transformación que busca devolverle protagonismo al río y convertirlo en un patrimonio colectivo disfrutado por las generaciones presentes y futuras.

LA VIABILIDAD técnica otorgada por el Ministerio de Vivienda abre el camino hacia la etapa precontractual de una obra que busca recuperar el vínculo de los vallenatos con uno de sus patrimonios naturales.

 

EL PROYECTO contempla la intervención de 286.115 metros cuadrados de espacio público y la adecuación de un corredor de aproximadamente 9,1 kilómetros.