La tristeza embarga a la urbanización Florencia Tres, en Valledupar, donde familiares, amigos y seres queridos, se reúnen para darle el último adiós a Andrés Sebastián Talero Sánchez, el joven de 17 años que partió cuando apenas comenzaba a construir el futuro con el que tanto soñaba.
En medio de abrazos y lágrimas, sus allegados intentan asimilar la pérdida de un muchacho que se había ganado el cariño de quienes lo conocieron por su inteligencia, disciplina y dedicación a los estudios. Andrés soñaba con convertirse en médico y ya había comenzado a dar los primeros pasos para hacer realidad ese propósito.
Su padre, Wilson Giovani Talero, recordó a su hijo como un joven comprometido con su formación académica y con grandes aspiraciones profesionales. Dominaba el inglés y se preparaba en francés, ya que tenía planes de continuar su especialización de Medicina en el exterior.
Andrés se graduó del colegio Nuestra Señora de Fátima, donde obtuvo el mejor resultado de las Pruebas Saber 11 de su promoción, un logro que sus compañeros recuerdan con orgullo y que contribuyó a su ingreso a la Universidad del Magdalena.
El joven cursaba primer semestre de Medicina en la Universidad del Magdalena, en Santa Marta; su proyecto de vida se vio interrumpido por un accidente de tránsito ocurrido en la carrera 21 con calle 18 del barrio El Jardín, en Santa Marta, cuando se desplazaba hacia la institución universitaria en una motocicleta.
Andrés chocó con otra motocicleta y sufrió lesiones de gravedad. Tras el siniestro, fue trasladado a la clínica Bahía, donde recibió atención médica e ingresó a la Unidad de Cuidados Intensivos, donde falleció.
Las autoridades adelantan las investigaciones para establecer las causas del accidente y establecer responsabilidades.
ATENEA LO ESPERABA
Entre los recuerdos que hoy permanecen en el hogar de los Talero hay una imagen que conmueve especialmente a la familia; Atenea, la perrita de Andrés, sigue esperando el regreso de quien fue su compañero inseparable.
La Universidad del Magdalena también expresó sus condolencias a los familiares, amigos y compañeros del estudiante, y destacó su esfuerzo académico y el comienzo de su formación profesional.
Sus restos están siendo velados en la Catedral Ecce Homo y hoy será llevado a su última morada.