Una tragedia enluta a una familia de origen venezolano luego de que un árbol de gran tamaño, cayera sobre varias personas que se encontraban en una finca ubicada en una zona rural de Urumita, La Guajira, en límites con el municipio de Manaure, Cesar.
El hecho ocurrió la tarde del pasado lunes, en la finca La Catalina, jurisdicción de la vereda Cascarillal, cuando un fuerte vendaval provocó la caída de un frondoso árbol de pionío.
En el lugar se encontraban varias personas que habían llegado a la finca para participar en labores de recolección de café durante la temporada de cosecha. Entre ellas estaban Juvenal Socorro, de 24 años, y el menor José Matías Vera, de tres años, quienes quedaron atrapados bajo el árbol y fallecieron de manera inmediata por los fuertes golpes.
La tragedia también dejó gravemente herida a Hilari Vera Niño, madre del pequeño. La mujer sufrió politraumatismos y una herida abierta de aproximadamente 15 centímetros en la región parietal.
Inicialmente fue trasladada al hospital de Manaure, Cesar, donde recibió atención médica, pero por la gravedad de las lesiones, fue remitida a una clínica de Valledupar, donde permanece en condiciones estables, según el último reporte médico.
UN VENDAVAL PROVOCÓ LA CAÍDA
Según la información que se conoce hasta el momento, el árbol cedió ante la fuerza de un vendaval que se registraba en la zona. El inmenso árbol cayó directamente sobre las personas que se encontraban en inmediaciones del predio, ocasionando la muerte inmediata del adulto y el menor.
Tras conocerse la emergencia, el alcalde de Manaure, Juan Carlos Araújo, dispuso el envío de una ambulancia y personal de salud para brindar atención a los afectados y apoyar la emergencia, teniendo en cuenta la cercanía del lugar con este municipio del Cesar.
El mandatario municipal también llamó la atención sobre los efectos que han dejado los fuertes vientos registrados recientemente en la región, entre ellos la caída de árboles y afectaciones en algunas viviendas y establecimientos.
Como ejemplo, mencionó un episodio ocurrido en el complejo turístico ubicado en el sector de Los Quioscos, donde también se han registrado situaciones relacionadas con árboles que representan riesgo.
Araújo hizo un llamado a los organismos encargados de la gestión del riesgo y prevención de desastres para que adelanten revisiones de los árboles que puedan representar peligro y, cuando sea necesario, se realicen podas o cortes preventivos con el fin de evitar nuevas emergencias.
La tragedia ocurrió en una zona rural de difícil delimitación para los habitantes, pero ubicada en el área limítrofe entre Urumita, La Guajira, y Manaure, Cesar, donde la actividad agrícola y la recolección de café congregan durante las temporadas de cosecha a trabajadores provenientes de distintas regiones.