Diario del Cesar
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Presidente Abelardo de La Espriella volverá al Cesar

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La situación de seguridad en el sur del Cesar volvería a llevar al presidente Abelardo de la Espriella a esta zona del departamento. Aunque la fecha de la visita aún no ha sido divulgada oficialmente, dentro de la agenda del mandatario estaría contemplado un desplazamiento, el día jueves, a Aguachica, municipio que se ha convertido en el principal punto de coordinación de las operaciones de la Fuerza Pública en la región.

La visita se produciría en momentos en que las autoridades mantienen la atención sobre los ataques contra instalaciones y unidades militares y policiales, algunos de ellos ejecutados mediante drones cargados con explosivos. En las últimas semanas, estos hechos han obligado a fortalecer los mecanismos de vigilancia y las capacidades para detectar y neutralizar este tipo de dispositivos.

Aguachica fue definida como centro de operaciones del Plan Estratégico de Seguridad Urano, estrategia que articula a la Policía, el Ejército y otras entidades para responder a las amenazas que afectan al sur y centro del departamento. La decisión fue adoptada luego del consejo de seguridad encabezado por el presidente en Valledupar, a finales de agosto.

 

REFUERZO DE LA FUERZA PÚBLICA

Uno de los últimos balances del Plan Urano, presentado el 21 de septiembre, reportó el envío de 60 uniformados de la Policía a Aguachica y un incremento en los equipos disponibles para enfrentar drones. En esa misma jornada fueron entregados resultados relacionados con el control al apoderamiento ilegal de hidrocarburos, entre ellos 121 vehículos y 13.775 galones de combustible bajo custodia de las autoridades.

La estrategia también busca mejorar la coordinación operativa en los corredores que comunican al sur del Cesar con el sur de Bolívar y el Catatumbo, zonas consideradas de interés por la presencia y movilidad de diferentes estructuras armadas.

Entre los temas que podrían ser revisados durante una nueva visita presidencial están las acciones contra el ELN, las disidencias y otras estructuras criminales, además de fenómenos como la extorsión, el secuestro y el tráfico ilegal de hidrocarburos.

El fortalecimiento de la infraestructura tecnológica también hace parte de las solicitudes planteadas por las autoridades locales. Cámaras de vigilancia, centros de comando y sistemas antidrones figuran entre las herramientas consideradas necesarias para ampliar la capacidad de reacción de la Fuerza Pública.