Después de un periodo sin atención directa en sus instalaciones, el Centro de Desarrollo Infantil (CDI) Mañanitas de Invierno, ubicado en Valledupar, volvió a abrir sus puertas para recibir a 298 niños y niñas de primera infancia.
La reapertura permitió que los menores regresaran a los espacios donde desarrollan actividades pedagógicas, comparten con sus compañeros y cuentan con el acompañamiento de docentes y profesionales especializados.
Aunque durante el tiempo que el CDI permaneció sin atención presencial sus puertas estuvieron cerradas, el proceso de acompañamiento a los niños y sus familias no se interrumpió. Profesionales de nutrición, psicología y pedagogía mantuvieron el contacto mediante visitas a los hogares, llamadas telefónicas y seguimiento psicosocial, de acuerdo con las necesidades de cada familia.
Las actividades también tuvieron continuidad desde los hogares. Con orientación de las docentes, padres y madres participaron en talleres y experiencias pedagógicas que permitieron mantener rutinas, estimular el aprendizaje y fortalecer diferentes habilidades de los menores.
Ahora, con el regreso a las instalaciones, los niños vuelven a contar con espacios destinados al juego, la exploración, la creación y la interacción con otros menores, elementos fundamentales durante esta etapa de desarrollo.
“Para mí, como madre, es muy importante este servicio que presta el ICBF. Puedo dejar tranquila a mi hija aquí en el CDI e irme a trabajar”, manifestó Constanza Duarte, madre usuaria del centro.