Diario del Cesar
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Empleado del hospital fue hallado muerto

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Al interior de su vivienda ubicada en el barrio La Popa de Valledupar fue encontrado sin vida y en estado de descomposición un empleado del Hospital Rosario Pumarejo de López, en hechos que son materia de investigación.

El hallazgo ocurrió este lunes en horas de la noche, luego que una hermana  de Emilio Morales Briceño, de 49 años, alertara a las autoridades de su extraña desaparición, por lo que decidió acompañada de uniformados de la Policía, ingresar al apartamento donde residía y encontró el cadáver tendido en la cama con una cobija y una almohada encima de su humanidad.

En el domicilio ubicado en la carrera calle 13c #21-04 de la citada zona, emanaba un olor a putrefacto, debido a que el cuerpo inerte tenía varias horas de estar encerrado en la vivienda. La noticia rápidamente se expandió entre sus familiares y allegados, quienes publicaron su muerte en las diferentes redes sociales.

Solo mediante los resultados de la necropsia de rigor, se conocerá las verdaderas causas de su deceso, aunque sus seres queridos no descartan que haya sido asesinado.

Funcionarios de la Sijín de la Policía Nacional, realizaron la inspección técnica al cadáver y lo condujeron a la morgue de Medicina Legal y Ciencias Forenses de esta ciudad donde efectuarán las labores forenses.

 

HORAS ANTES TOMÓ TRAGO

 

DIARIO DEL CESAR dialogó con una amiga del occiso, con quien habló por última vez y dijo que “yo hablaba seguido con Emilio, el sábado me vi con él y me dijo que un amigo había llegado de Becerril, que él le mandó los pasajes por Efecty, me vi con él, estuvieron tomando en un estanco en Los Fundadores, luego se fueron para un quinceañero que lo habían invitado. A las 2:15 de la mañana del domingo me llamó y me dijo que ya habían llegado a la casa de él, que iba a dejar al amigo en la casa y que él e iba para donde nosotros estábamos, le dije que no, que se quedara ahí, después no supe más nada hasta que me avisaron que había muerto” explicó la fémina quien no reveló su identidad.

Dijo además que en la residencia no encontraron el celular de alta gama que tenía, ni el televisor ni las llaves de la motocicleta que Emilio hace poco había adquirido.

El fallecido era oriundo de la capital del Cesar, laboró durante siete años en el hospital Rosario Pumarejo de López, donde es recordado por ser una persona servicial, extrovertida y alegre. Los restos mortales serán llevados al corregimiento Los Venados, donde reside gran parte de sus seres queridos.